Los Manny de Oro – Edición 2025 🏆

Un año más que se acaba, un año más donde en Orgullogamers votamos los juegos que mejor nos lo han hecho pasar. Bienvenidos a los Manny de Oro de 2025.

Cuando algunos pensábamos que en 2024 la cosa ya había sido movidita en cuanto a lanzamientos, llegó 2025 para darnos un cachetazo en forma de lanzamientos molones para todos los gustos y perfiles. Aunque la filosofía de los Manny de Oro de 2025 seguirá versando en hablar de los juegos que hayamos jugado este año —y no tienen por qué ser juegos que se hayan lanzado en el año—, 2025 ha sido un año de contrastes para los videojuegos. Por un lado, se han lanzado infinidad de juegos muy esperados *tos* Silksong *carraspeo*, otros han sorprendido y entre los indies hemos tenido propuestas interesantes para ahogarnos en horas infinitas. Sin embargo, tenemos la otra cara de la moneda donde la industria nos ha dado malas noticias por doquier: despidos a mansalva, cierre de estudios, grandes compañías referentes que ahora son las villanas y un porvenir que pinta más negro todavía…

Pero bueno, los Manny de Oro son un motivo de celebración y no estamos aquí para aguarnos la fiesta, las redes sociales ya son las especialistas en eso. Vamos a lo que de verdad importa: a pasárnoslo bien hablando de aquellos juegos que nos han dado calor este año, alejándonos de lo malo de la vida y siendo nuestros refugios personales. ¡Al ataque!

El Manny de Oro de 2025 para Marcos Casal

Manny de Bronce 🥉 Megabonk

Como buen degustador de la cocaína que son los rogue survivors (sí, roguelikes/bullet hells como Vampire Survivors), Megabonk me lo metí por donde ya sabéis y vi las estrellas en el mejor de los sentidos. Es un juego con un humor tronchante, de los que «una partida más y a dormir» se traduce en horas y horas matando enemigos y experimentando con builds. Posiblemente el mejor juego de esta clase, después del ya citado, y que cuesta menos de 10€ en Steam, albergando cientos de horas de vicio en su interior.

Manny de Plata 🥈 Demonschool

Uno de los últimos juegos que he jugado (y del que estoy preparando el análisis estos días) se ha colado como un Manny para sorpresa de nadie si me seguís en Bluesky. Hablo de Demonschool, la sorpresa independiente de los chicos de Necrosoft que han tenido a bien traernos su Persona particular, bebiendo de las dos primeras entregas de Atlus, con una historia, personajes y sistema de batalla en cuadrícula que funcionan como un reloj suizo. Su carisma y equilibrio me ha tenido —y me tiene— pegado a la pantalla la de horas innumerables.

Manny de Oro 🏆 Clair Obscur: Expedition 33

Llevo defendiendo los RPG por turnos desde que casi tengo uso de razón. En su momento, allá por 2016 hasta escribí una arenga donde los ponía en valor en una época donde eran poco más que pisoteados por la mayoría de las publishers. El tiempo me acabó dando la razón alegrándonos el corazón con juegazos de la talla de Persona 5, Shin Megami Tensei V, Dragon Quest XI, Octopath Traveler y el que considero ya el rey indiscutible del género en la actualidad: Clair Obscur: Expedition 33.

Mucho se ha hablado ya de este juegazo, por lo que no se me ocurre qué aportar. Decir que, para mí, ha supuesto reavivar una llama casi extinta, una pasión a punto de morir por los videojuegos porque pocos —o ninguno— me hacían sentir, vibrar e incluso llorar como me hacían hace décadas. Pero Sandfall llegó con este juego, uno hecho con un amor que jamás había jugado. La música, sus paisajes, sus personajes, su narrativa, su mensaje, su mundo, sus combates… Todo me parece un paso ENORME para el medio. Un juego hecho para sentir, no para jugar. Un juego hecho para llorar y querer a sus personajes, no para que los controlemos con un mando. Un juego, en definitiva, que vuelve a poner esta afición como una forma de expresión que trasciende el ludus y el estatus de producto, siendo una revelación.

Pero Clair Obscur: Expedition 33 trasciende también las barreras de lo que ha significado para mí, porque ya es un símbolo para el medio y la industria. El triunfo de este juego —con más de 5 millones de unidades vendidas al día de hoy— significa que los dobles A no se han ganado su espacio, lo han dominado allá donde los AAA han traicionado a los jugadores. Que los RPG por turnos pueden seguir siendo un género emblema y que los estudios bien cuidados y con talento, se merecen dar vida a sus obras mil veces antes que aquellos accionistas encorbatados encaprichados con sus números verdes; el auténtico cáncer de las publishers más grandes.

El Manny de Oro de 2025 para Daniel Viñambres

Lo del 2025 ha sido una cosa, ¿eh? Menudo año de tremendos juegazos hemos tenido… ¿Y sabéis lo mejor? Que los juegos más destacados se han hecho con dos piedras y un palo. Na, fuera coñas, ha sido un año muy bueno para la industria, tanto por los juegazos que han salido como por los juegos que más han destacado, que se alejan de las megaproducciones que suelen hacer los grandes estudios.

Y es que ha llovido mucho desde principios de año, cuando salió un Split Fiction que fue tremendamente bueno. Durante el año han salido joyas como Blue Prince, Doom: The Dark Ages, Ghost of Yotei, Metal Gear Solid Delta, Absolum, Dispatch, The Alters, Silent Hill F, Hades 2… joder, si es que hasta ha salido una nueva consola de Nintendo con un apetitoso Donkey Kong Bananza.

Ha sido un añazo, sin duda, y he podido jugar a muchos de estos juegos, pero tengo que elegir tres para los Manny de Oro de 2025, así que vamos allá.

Manny de Bronce + Mención de honor 🥉 Kingdom Come Deliverance II + Hades II

Empiezo rompiendo las reglas porque necesito hablar de cuatro juegos y no de tres. Lo siento, querido Marcos mío, pero ya sabes el tipo de peña que tienes en esta web.

Bueno, que me voy por las ramas. La Mención de Honor se la tengo que hacer a Hades 2, un juego que hasta hace una semana estaba en mi top 3 del año. Es difícil superar un juego como Hades, pero que me maten si esta secuela no lo hace perfecto. Con el carisma de siempre, riega de un contenido exquisito las muchas horas de juego que nos va a proporcionar entre idas y venidas en el Inframundo griego. Si os gustó el primero, tenéis que jugar a este, no me seáis parguelones.

El bronce es una aleación que se usaba antiguamente en tiempos de armaduras y espadas, por ello, mi tercer puesto se lo tengo que dar a Kingdom Come Deliverance 2. Este año jugué la primera parte y quedé enamorado de todas las mecánicas que propuso, así que no dudé en lanzarme a su secuela. Y es que la peña de Warhorse quiere redefinir el género del RPG ofreciendo una aventura rica en mecánicas realistas sin perder el toque de humor (y drama) de una época en la que un cerdo valía más que un humano y en la que podías pillar una enfermedad mortal con tan solo caminar por la calle. Un juego tan divertido como inmersivo.

Manny de Plata 🥈 Hollow Knight: Silksong

¿Sabéis qué tiene el mismo color que la plata? Una aguja, como la que porta Hornet, la protagonista del juego que ocupa el segundo puesto. Así es, Hollow Knight: Silksong, el videojuego que parecía que nunca iba a salir finalmente salió y joder qué juego. Por veinte cochinos euros no puedes pedir más contenido ni perfección. Es tan abrumador y tan simple y sencillo en sus mecánicas que pocas cosas más gozosas hay que derrotar a los bosses de este juego. Sí, es difícil, pero es la gracia del juego: aprender y mejorar. Un juego imprescindible que, sin duda, marca un punto de inflexión en el género.

Manny de Oro 🏆 Clair Obscur: Expedition 33

El dorado es uno de los colores seña de identidad de mi juego favorito del año y por eso merece el primer puesto. Sí, hablo de Clair Obscur: Expedition 33, el videojuego que me tuvo adorando a Francia durante más de un mes. ¿Qué puedo decir de este juego? Bueno, pues que moriría por Maelle y que envejecería junto a Lune, pero eso es quedarse en la superficie.

Clair Obscur: Expedition 33 es el viaje de una vida. Un juego que te pone frente a la muerte, la esperanza, el destino, el miedo y la amistad. Un juego que te agarra por las solapas y no te suelta hasta que hayas derramado todas las lágrimas que has acumulado a lo largo de tu vida. Jugablemente espectacular, hace que el combate por turnos sea divertido, vistoso y activo, algo que se venía demandando por los más ajenos al género. La banda sonora y los personajes son la guinda de un pastel que nos dejará huella para siempre y del que no nos podremos olvidar jamás. Un juego único que da un golpe en la mesa sobre cómo se puede y se debe desarrollar juegos en una época donde lo menos importante está siendo, precisamente, jugar.

El Manny de Oro de 2025 para Sara y Alain (Saralain)

Durante los primeros meses de este año daba la sensación de que este iba a ser un año para recordar, pero desde marzo hasta prácticamente el final del año han sido pocos los juegos que realmente han sido relevantes. Ya la industria nos tiene acostumbrados al viejo truco de vendernos el juego que ya pagamos con un sombrero nuevo, pero además ha sido un año donde no hemos visto grandes avances o innovación en las fórmulas de diseño.

Por no quedarnos solo con lo negativo (que podríamos hablar de mucho más) y como viene siendo costumbre, ha sido un buen año para los juegos indie, que siguen liderando la innovación y tomando todos los riesgos que deberían tomar las empresas multimillonarias.

Manny de Bronce 🥉 Laika: Aged Through Blood + Moonlighter 2: The Endless Vault

En este caso no hemos podido decidirnos entre estos dos videojuegos de estudios indie españoles. Como se puede ver en nuestro análisis de Laika, ya hablamos de él en profundidad y nos parece un juego sobresaliente, sobre todo en el apartado artístico. Sus mecánicas son un soplo de aire fresco del ya trillado plataformeo típico y su control, aunque difícil de dominar, es un ejemplo a seguir.

Por otra parte, tenemos un juego recién salido del horno: Moonlighter 2, que si bien no innova demasiado con respecto a su predecesor, ha sabido adaptar su mayor fallo a las mecánicas que triunfan en otros juegos del mismo género, dando lugar a una obra tremendamente disfrutable y muy sólida técnicamente. Queda aún por ver cómo evolucionará durante su early access, pero desde luego promete y aún debemos nosotros mismos nuestro análisis, que tendremos pronto.

Manny de Plata 🥈 Deltarune

Este juego se ha convertido en nuestro juego favorito debido al gran carisma que desprenden sus personajes y su universo, que es un digno heredero de la originalidad que nos traía Undertale.

A pesar de que el juego ni siquiera está terminado, es una experiencia extremadamente disfrutable que incluso se disfruta más ahora que cuando lo esté. Esto es debido a la discusión de comunidad que genera en redes en torno a los misterios que quedan por resolver. De aquí surgen una gran cantidad de teorías y contenido de fans que solo pueden disfrutarse en este momento en el cual aún no conocemos el final de la historia.

Su música tiene gancho, su narrativa es coherente, sus conversaciones se sienten muy naturales y sus personajes son especiales.

Es un videojuego que se queda en la memoria debido a los sentimientos tan fuertes que genera en sus jugadores mientras lo viven. Consigue que te sientas como en casa, es La Comarca en El Señor de los Anillos y la Majula de Dark Souls 2. Lo que hace a nivel técnico no es importante, es lo que te hace sentir: de eso va Deltarune.

Manny de Oro 🏆 Outer Wilds

Este juego ya ha sido aclamado hasta la saciedad, así que seremos breves, porque para nosotros este año ha sido nuestro momento de pasarnos Outer Wilds.

Es perfecto a nivel de diseño, todo lo contrario de lo que representa Deltarune, ya que lo importante es cómo nos relacionamos con su mundo, con sus reglas y cómo aprendemos a movernos por él. Utiliza la física para introducir conceptos interesantes de una manera tan profunda que incluso generan impresiones filosóficas en torno al juego.

Pide muchísimo del jugador y todo lo que devuelve es resultado de su acción: tú eres el que crece como parte de ese mundo y avanza experimentando todo lo que te tiene preparado en el orden que decidas.

No es el mejor juego que hemos jugado este año, es el mejor juego que hemos jugado jamás, y eso es triste porque los conceptos para hacer juegos como Outer Wilds no son tan complicados, pero por algún motivo ningún estudio se atreve con algo tan especial.

El Manny de Oro de 2025 para Solid Snake

2025 ha sido un año de la hostia en cuanto a lanzamientos se refiere. Hay mucho titán en este Olimpo: recuerdo mi periplo con Split Fiction, el lanzamiento de Fares que comenzó el año; recuerdo la llegada de DOOM: The Dark Ages; recuerdo el revuelo que generó Clair Obscur: Expedition 33. Recuerdo todo, pero si algo me hace especial ilusión es el buen año que ha sido para el panorama independiente, llegando a figurar cuatro de estos en la lista de los GOTY de este año. Me apetece comenzar a hacer mi recapitulación. Manos al mando.

Manny de Bronce 🥉 Alan Wake 2

El tercer puesto se lo quedan Melínoe y Alan Wake. El primero juega con ventaja: Hades fue de los primeros juegos que tuve para Nintendo Switch, y me enseñó lo que era un videojuego roguelike. Esta segunda entrega no inventa la rueda ni lo pretende: es simple y llanamente una elevación a la máxima potencia de la perfección. A veces, menos es más; a veces no hace falta experimentar con miles de fórmulas para que la cosa salga bien. Y si de algo sabe Melínoe es de cocinar fórmulas.

El segundo… El segundo fue un viaje perfecto. Alan Wake 2 lleva la tensión a otro nivel; me gustó el primero, pero este cambia el enfoque hacia el survival horror, y le viene sumamente bien. Sabe generar mucha tensión; la narrativa de los dos personajes es adictiva y saben mantener la distancia para tener personalidad propia, tanto en lo diegético como en lo jugable. Es un 10 inmaculado que todo el mundo debería jugar.

Manny de Plata 🥈 Clair Obscur: Expedition 33

La plata es para Francia. Clair Obscur: Expedition 33 me ha hecho reconciliarme con un género con el que no acabo de cuajar. Es un juego perfecto para todos aquellos a los que no nos encandila el RPG: tiene una narrativa intrigante, un sistema de exploración sencillo, unos personajes icónicos y un sistema de combate altamente atractivo. Todo en su conjunto lo hace brillar de una forma muy especial. Y por eso se merece estar aquí.

Manny de Oro 🏆 Blue Prince

Mi elección para el Manny de Oro de 2025 es, como no puede ser de otra forma, para Blue Prince. El videojuego independiente llegó de tapadillo: de promoción escasa, su principal atractivo ha sido colarse en los servicios de suscripción de Sony y de Nintendo en el momento de su lanzamiento. El boca a boca hizo lo demás: lo que podía parecer «un juego más» ha acabado escalando la lista de Metacritic a base de sobresalientes y se ha consolidado en una solidísima tercera posición, por delante de Donkey Kong Bananza, Death Stranding 2 o Hollow Knight: Silksong.

Blue Prince es un roguelike de puzles. Ambas palabras parecen antónimas: ¿cómo en un sistema de entendimiento, de resolución de pruebas, vamos a depender del ensayo y error para poder avanzar? Pues con paciencia, saliva y muchas intentonas: en Blue Prince hay que ir descubriendo, enlazando potenciales pistas, probar y equivocarse. Seguir abriendo distintas habitaciones, diferentes habitáculos, desconocidos o no, para saber qué hay detrás de cada puerta. Lo que en una vez no hay nada, en la siguiente puede estar la resolución de la prueba que llevas varios días intentando. Y eso es mágico.

Blue Prince me ha agobiado, me ha hecho sonreír, me ha desesperado, me ha hecho pensar las ideas más ridículas de mi vida, me ha hecho suspirar de alivio. Me ha provocado un potente almizcle de sensaciones: aunque el principio es obtuso, poco a poco se deja entender, se abre de tal forma que las piezas empiezan a hacer click en tu cabeza; se gusta, por así decirlo. Me quedaron muchas pruebas por resolver, muchas piezas que encajar, pero me da igual: el Príncipe Azul se ha quedado dentro de mí para siempre.

El Manny de Oro de 2025 para CozyKis

Llega el momento de despedir el año y, aparte de inflarnos a turrón, también toca hacer un repaso por todo lo jugado este año y elegir ese juego que, aunque lo jugaste en enero, todavía sigues recordando con cariño. Elección que cada año se hace más y más difícil porque no dejan de salir cosas chulas. Pero después de pensarlo mucho, llevo dándole vueltas a la lista desde principios de año y la he cambiado unas doscientas veces, creo que ya tengo mis tres ganadores. Si me preguntáis la semana que viene, seguramente serán otros.

Manny de Bronce 🥉 Magical Greenhouse + Kokoro Kitchen

Este puesto está muy disputado, y es que he jugado dos juegos muy cozy que me han gustado mucho; con mi nombre no podía no nominar algo de este estilo. Además, han llegado en el momento justo para hacerme sentir un poquito de calor en el corazón, en un momento difícil.

Y básicamente eso ha sido Magical Greenhouse, no tiene ni grandes mecánicas ni una trama detrás; simplemente es un juego de ser una bruja que vende pociones adorables a personajes adorables. Tiene una música tranquila y unos colores que podrías pasarte horas mirando y sintiéndote en paz contigo misma. Que, como están las cosas últimamente, tampoco creo que sea poco. Kokoro Kitchen es prácticamente lo mismo, pero sirviendo comida japonesa con una pinta increíble a un grupo de fantasmas.

Manny de Plata 🥈 Flick Shot Rogues

Entré en este juego sin saber muy bien qué iba a encontrar y desde luego no esperaba que me fuese a gustar tanto. La mecánica principal es sencilla: hacer que nuestra ficha rebote y mate a las enemigas. Pero es que tiene unos personajes tan originales, que además puedes combinar para hacer unos combos tan chulos que no puedes no engancharte.

Cuenta con una curva de aprendizaje bastante suave, influida por cómo vamos desbloqueando los personajes y sus habilidades. Y una vez que tenemos dominado el juego, bastantes niveles que nos harán sufrir y ponernos a prueba.

He tenido partidas de lo más satisfactorias, y es que, aunque sea un juego de tablero, han conseguido que se sienta como una verdadera batalla naval con todos esos cañonazos y explosiones.

Manny de Oro 🏆 Pesticide Not Required

Este es uno de esos juegos que jugué en febrero y que a día de hoy sigo pensando en él con mucho cariño, y es que me pareció una experiencia superdivertida a la vez que desafiante. ¿Pero qué puedo decir de un juego que mezcla dos de mis géneros favoritos? Survivorlikes y granjitas.

Cuando de repente me encontré en mi biblioteca un juego de ranitas en el que tenías que gestionar una granja y matar hordas de bichos mientras intentabas sobrevivir, no pude resistirme a probarlo. Y es que el juego es una idea genial, porque soluciona muchos de los problemas que, para mí, tienen los survivorlike: entretenerte durante los 20 minutos que dura la partida, porque aquí no solo tendremos que matar insectos, también nos tocará pescar, minar, plantar y regar los cultivos para conseguir oro y mejorar las armas.

Por si fuera poco, también cuenta con una gran variedad de ranas para desbloquear, diferentes estaciones (ya que el mapa es siempre el mismo), mascotas acompañantes, habilidades rotísimas, una casa que podemos mejorar y personalizar a nuestro gusto, y horas de diversión.

Para acabar, solo os diré que ha sido el primer juego en el que me he propuesto, y conseguido, hacerme una nohit. Y disfrutado haciéndolo.

El Manny de Oro de 2025 para Mariola Juncal

Espera, espera, ¿no hicimos un Manny de Oro hace nada? Ah, que es uno por año. ¡Pues este 2025 se me ha pasado volando! Aunque debo reconocer que este año no es que haya probado muchos juegos e incluso se me ha hecho difícil elegir qué títulos poner en mi particular podio. Quizás porque he vuelto a juegos de mi adolescencia al empezar a jugar con un nuevo grupo de amigos y acabamos recurriendo a los juegos de siempre, a los viejos confiables. De hecho, estoy empezando con ellos una nueva partida al Core Keeper, mi Manny de Oro de 2024. Pero también le estamos dando a Minecraft, donde acabamos discutiendo siempre por dónde pasar la línea de raíles por nuestro pintoresco pueblo.

Manny de Bronce 🥉 Ghost of Tsushima

No sabéis las ganas que tenía de jugar al Ghost of Tsushima. ¡Era de los juegos que más deseaba jugar! Desafortunadamente también era un juego exclusivo de PlayStation. Pero creo que valió muchísimo la espera y pude disfrutarlo, ¡y en mi Steam Deck! El título luce estupendo, pero es que además es todo lo que espero y deseo de un juego sandbox. Disfruté cada minuto cabalgando por las colinas y prados japoneses. Por otra parte, sus mecánicas de sigilo y de asesinar son una versión pulida de lo que ya había jugado y tanto he disfrutado en los Assassin’s Creed.

Manny de Plata 🥈 Monster Hunter Worlds

Hace unos años no entendía en absoluto cómo jugar a esto. Ahora cierro los ojos y puedo recordar combates, con todo el set de movimientos de mi cazador y mis estrategias, las batallas tan divertidas contra Odogarones, así como las más frustrantes contra el puñetero Brachydios. Sin olvidar el componente social, porque lo he podido jugar con dos grupos de amigos totalmente diferentes.

Intenté de verdad que me gustara Monster Hunter Wilds, que salió este año, pero es como si el juego luchase activamente para que no juegues con amigos, entorpeciendo el modo multijugador. Además, no todos mis camaradas pudieron permitirse dar el paso, quedándose en World. Creo que Capcom nunca va a ser capaz de volver a hacer un juego Monster Hunter a la altura.

Manny de Oro 🏆 Age of Empires 2: Definitive Edition

Age of Empires 2 siempre vuelve a mi vida. Es un juego con el que echar tardes enteras jugando, pero a la vez no me exige ningún compromiso. Tiene ese aire de familiaridad, del haber jugado a él desde mi adolescencia, pero es que además este año tuve la ocasión de compartirlo con mis amigos en partidas cooperativas. Se fue convirtiendo en un ritual el conectarse por la noche a Discord y esperar a que estuviésemos todos para gestionar la partida, viendo todas las nuevas civilizaciones de la Definitive Edition.

Debo confesar que éramos reticentes a probar esta versión, jugando primero a la original, pero es verdad que la Definitive Edition incluye civilizaciones con unidades increíbles. Ver por primera vez un ejército de camellos en llamas no tiene precio. Aunque lo que nos ha convencido de jugar a esta nueva edición son sus comodidades, que incluyen el poder hacer agrupaciones rápidas de tropas y las granjas automáticas.

Por todas esas partidas nocturnas, hasta en las que nos acabamos enfadando y picando, Age of Empires 2: Definitive Edition es mi Manny de Oro de 2025.

El Manny de Oro de 2025 para Isthar Vega

Un año más, la temporada de premios videojueguiles anuncian el fin de año. Pero en esta ocasión va a ser complicado decidirse. 2025 ha sido un año lleno de juegazos que, quien más y quien menos, hemos podido disfrutar.

Uno de esos juegos que apuntaba maneras para estar en mi ranking era Doom: The Dark Ages, la precuela medieval del Doom de 2016. Pero es que mi corazón lo sigue teniendo Eternal ❤️. Otro juego que también merecía estar es Gloomy Eyes, un juego muy chiquito, con estética de Tim Burton y con zombis cucos y que en apenas 4 h nos cuenta un cuento muy bonito sobre la amistad.

Pero lo que es cierto es que los nominados, mis nominados, son los que de verdad me han tenido atrapada en el PC y en la Steam Deck. Demos paso, pues, a MIS NOMINADOS A LOS MANNY DE ORO:

Manny de Bronce 🥉 NECROPHOSIS

Necrophosis es un relato de pesadilla gótica y grotesca que, por medio de poemas y relatos antiguos, nos cuenta una historia de muerte de mundos y dioses. Es un juego que te maravilla en lo sonoro y en lo visual. Con arte brutal que recuerda a H. R. Giger y Beksiński.

El doblaje es tan maravilloso y apabullante que te quedas horas y horas pegada a tus auriculares escuchando la historia de este mundo de muerte y desolación. Una narración llena de voces guturales y sonidos de ultratumba.

Es un poema gótico, lleno de criaturas lovecraftianas, con un camino del héroe hacia su muerte y reposo. Un relato de pesadilla asombrosamente bello.

Manny de Plata 🥈 Promise Mascot Agency

Si en esta vida hay algo que me gusta más que el Skyrim, son los pokémones y los yakuza. Si ambos juegos los metemos en una coctelera, nos da como resultado Promise Mascot Agency. Un juego lleno de yokais de lo más peculiar, que trabajan en una agencia de mascotas para ayudar en el pueblo.

Promise Mascot Agency es un videojuego que me ha enamorado por su premisa peculiar y su encanto único. A simple vista, este juego es un simulador de gestión de pueblos, pero Promise Mascot Agency esconde un lore tan amplio y profundo que se te van las horas sin que te des ni cuenta.

Las mascotas te roban el corazón nada más conocerlas, sobre todo Pinky ⭐, un yokai de dedo pulgar que ayuda al Conserje, nuestro protagonista, a gestionar la agencia y luchar contra el rancio alcalde, que quiere llevar el pueblo a la ruina.

Es un juego amable, tranquilo y relajado. Con un humor desternillante y unos personajes que te roban el corazón al minuto de conocerlos. Lleno de miles de misiones secundarias y cosas por hacer, tantas que ni se hace pesado ni aburrido.

Manny de Oro 🥇 Winter Burrow

No sorprende a nadie que, desde que tengo en mi poder la Steam Deck, es con lo que más juego a día de hoy. Con mi ritmo de vida, en el que no paro ni un minuto por casa, tener la cacharra lista para jugar es esencial. También en estos días lo que me apetece es jugar a juegos tranquilitos, cozy y que no me den muchos problemas.

Winter Burrow es un relato de Beatrix Potter hecho videojuego; en él encarnamos a un cuquiamoroso ratoncito que, harto de su vida en la ciudad, decide volver al campo. Allí deberá reformar su hogar, La Madriguera, y solucionar los problemas que hay en el bosque del invierno eterno.

Nuestro protagonista va de acá para allá recogiendo víveres y materiales para luego cocinar y hacer objetos. Pero si tenemos un día un poco chofi, nos podemos quedar en casita tejiendo plácidamente, que no pasa nada. Un juego que es tranquilo y muy agradable, pero que su historia me está partiendo el corazón y sacándome varias lágrimas.

El Manny de Oro de 2025 para Johnny

Ya hacía mucho tiempo que no asomaba la manita por aquí, pero los Manny de Oro son la única reunión a la que, para mí, es sagrado asistir en Orgullogamers, y especialmente este 2025, que ha venido cargado de juegazos. Muchos de ellos no he tenido tiempo de jugarlos, ya que mi trabajo me arrebata absolutamente todas las horas del día de lunes a viernes, y en fin de semana no hay tiempo material para viciar todo lo que quisiera. Aun con todo, considero que he jugado y exprimido los juegos que consideraba más importantes para mí, conociendo mis gustos y sabiendo de antemano que iba a tiro hecho con ellos.

Sabes que ha sido un año tremendo cuando se quedan fuera de mi podio de 2025 absolutas obras maestras como Indiana Jones y el Gran Círculo, Firewatch, Devil May Cry 5, The Last of Us 1 y 2, la trilogía clásica de Ratchet & Clank, Mullet Madjack, Half-Life 2 o Doom: The Dark Ages. Sí, amigos, hay tres juegos que me han gustado más que todos esos, por increíble que parezca. Y no, Expedition 33 no está en la lista (porque no lo he jugado, que, si no, seguramente estaría el primero). ¿Vamos?

Manny de Bronce 🥉 Hollow Knight: Silksong

Team Cherry lo hizo. Tras tantos años de silencio, espera y temor de que Hornet jamás viese la luz al final del túnel, el 4 de septiembre se materializó el sueño húmedo de cualquier amante de los metroidvania y también de medio mundo, que solo tenía ganas de que el juego de marras saliese porque el meme tenía que terminar de una vez (Half-Life 3, eres el siguiente). Era un acontecimiento tan grande que, aunque no te interesasen los metroidvania, sabías que existía, sabías que el ambiente estaba tenso con el temita.

Bueno, pues resulta que salió bien. Más que bien. Mejor de lo que todos pensábamos, incluso. Cuenta con un diseño del mundo tan solo digno de los mejores del género y de nadie más, tanto a nivel artístico y gráfico como en la construcción y conexión de todas las partes de su gigantesco mapa, compuesto por más de una veintena de biomas distintos y muy bien diferenciados. A esto se le suma la abrumadora cantidad de enemigos y jefes únicos. Más de doscientos y más de cuarenta, respectivamente. Son cifras que asustan, sinceramente.

La OST también es una delicia a destacar, con una variedad de temas que van desde los más preciosos a los más oscuros y malrrolleros, pasando por notas épicas cuando aparece un jefe de zona de los que te partirá en dos más de una veintena de veces.

Por todo lo demás, lo que ya esperábamos: un montón de habilidades distintas, una curva de movilidad que comienza sencilla y termina siendo una locura de velocidad y piruetas, una dificultad endiablada, decenas de ítems para elegir tu build preferida y una duración que te mantendrá pegado al monitor más de cincuenta o sesenta horas. Así es, señores: quien quiera el trono de los metroidvania va a tener que bajarse a esta bestia. No será tarea fácil.

Manny de Plata 🥈 Split Fiction

Josef Fares… aprovecho para decirlo públicamente, delante de España, de internet y del mundo, que te quiero y que te vengas para acá, que nos tomamos unas cañitas y nos vamos de parranda a celebrar que existes. Estás invitado a mi casa y a mi cama cuando quieras.

Declaraciones de amor aparte, este tío que se cagó en los Óscar y que ha parido los mejores juegos cooperativos que he probado en toda mi vida, este 2025 ha decidido que quería hacer otra de sus locuras y Split Fiction ha salido al escenario por todo lo alto: siendo una aventura de acción con toques de fantasía y ciencia ficción protagonizada por dos chicas con personalidades totalmente opuestas que deberán conocerse mejor y trabajar juntas para librar al mundo de una malvada megacorporación y su CEO con delirios de grandeza. Un poco así como en la vida real.

Su jugabilidad es, sin lugar a dudas, la más variada que veréis en un videojuego, ya no solo este año, sino en general. Niveles de todas las temáticas y perspectivas: jugaremos en 3D, en 2D, en cenital… viajaremos por castillos encantados, estaciones espaciales, presas gigantes, ciudades cyberpunk o andamios alrededor de una estrella a punto de convertirse en supernova (no, no estoy fumando porros; se los ha fumado todos el Fares).

Toda esta aventura frenética repleta de persecuciones en coches, naves espaciales, motos o incluso dragones, y a reventar de disparos, explosiones, fuego y destrucción, es lo más parecido a una película de Michael Bay que vais a vivir en un videojuego jamás. Vuestro cerebro no va a querer volver a generar nunca más adrenalina, porque la va a quemar toda durante las más de diez horas que estaréis metidos en fregados con vuestro colega o vuestra pareja, jugando en cooperativo local o en modo online. Creedme, tenéis que jugarlo, aunque sea con vuestra abuela, pero hacedlo.

Manny de Oro 🥇 Outer Wilds

Es de traca que por ahí arriba, más o menos a mitad de artículo, otro de los redactores también haya jugado a Outer Wilds este año por primera vez, siendo un juego de 2019 (6 añitos ya, chavales… jiji). Pero lo que es aún más de traca es que también haya sido su juego del año, y es que no es para menos. Lo raro sería que jugases a Outer Wilds por primera vez el año que te dé la gana y no fuese tu juego del año.

Amigue, léeme… léeme muy atentamente, te lo pido por Jesusito: Tienes. Que. Jugar. A. Esa. Mierda. Ahora mismo. Deja de leer. Vete a Steam, cómpralo si no lo tienes (si no tienes dinero te lo pago yo, no te preocupes), y juégalo. Hay una probabilidad relativamente alta no solo de que te guste, sino de que te cambie la vida. Exageraciones, ninguna. Tal y como dije con The Witness: no es un juego, es una experiencia vital. The Witness y Outer Wilds comparten algo mágico: trascienden el videojuego, sobrepasan la pantalla, se aplican a tu forma de ver la vida, a tu manera de comprender lo que te rodea. Son juegos que te agarran bien fuerte del maldito encéfalo y lo estrujan; se cuelan en tu mente y te reconfiguran las neuronas como si estuvieses metiéndote un jodido viaje de LSD pero en sano. Yo qué sé… no se me ocurre una manera de describir la reacción química que se desencadena en tu cerebro cuando descubres que el «mundo» en estos juegos no funciona como te esperabas.

En el caso concreto de Outer Wilds, jamás me atrevería a entrar en spoilersporque ni siquiera sé cómo hacer spoilers de Outer Wilds. No sé siquiera si pueden hacerse, porque no puedes «spoilear el universo». Venga, te reto a spoilear el mismísimo tejido de la realidad tal y como la conocemos, máquina… porque de eso trata esta experiencia: de descubrir cómo funciona.

¿Cómo funciona el qué?

Cómo funciona todo: cómo funciona el espacio, cómo funciona el tiempo, cómo funciona la física, la gravedad, la rotación y la traslación, la fusión termonuclear del sol, los elementos de los planetas… el universo… pero también aprenderás cómo funciona la sociedad, la familia, el hogar, la música, la amistad… la soledad… el miedo… la oscuridad… el vacío… la muerte… y, por desgracia, si te atreves a profundizar y a reflexionar más allá de los límites de lo que plantea el juego… el terror existencial más absoluto que jamás vivirá tu mente.

Outer Wilds no puede describirse, porque la vida no se describe; se vive. Y Outer Wilds es toda una vida y todas sus experiencias… concentradas en las horas que estarás jugando, que serán, simplemente, las que tú decidas que sean.

Gracias por leerme hoy. Nos seguiremos viendo por ahí.

El Manny de Oro de 2025 para Jorge Ruiz

Según datos de Steam Replay, en este 2025 los jugadores le dedicamos a videojuegos de 1 a 7 años un 44 % del total en la plataforma, y a los de más de 8 años, un 40 %. Y no me avergüenzo una pizca en decir que yo contribuyo a ambos porcentajes. Ya sea en Steam, GOG o en cualquiera de mis consolas titulares este año: PS4 que no la dejo jubilarse, Nintendo Switch e incluso PlayStation 2, PS Vita o Nintendo DS en pleno 2025.

Poco a poco voy disfrutando de títulos que he tenido pendientes desde hace muchos años, y que he podido disfrutar gracias a mantener consolas antiguas en funcionamiento. Tengo que dejar fuera del podio a joyas que he gozado como New Super Mario Bros y su segunda parte, que he disfrutado como con su contraparte de la NES con los que comparte nombre, convirtiéndose en unos de mis preferidos del género plataformas. Aunque también hay hueco para el 3D, ya que Super Mario 3D Land también ha sido un oasis de diversión, haciendo que sea un año ajetreado para mi Nintendo 3DS comprada de segunda mano, la cual también me ha tenido enganchado con Pokémon Blanco y Negro, ya que aún tenía pendiente la quinta generación de la franquicia, que me ha encantado.

También merecen mención algunos de los juegos que más he disfrutado pero que ya ha sido mi segunda o tercera vez con ellos, como Bloodborne o MGS V. También me han dado buenas horas de entretenimiento Rocket League o Fortnite, ambos jugándolos en compañía de amigos para sacarle diversión a los momentos en donde niños de 12 años nos aplastan jugando.

Pero Manny de Oro solo pueden ser tres, y estos son los que he elegido entre mis favoritos este año.

Manny de Bronce 🥉 Half Life

Sí, en pleno 2025 y aún no había catado uno de los shooters en primera persona que más impacto ha tenido en la industria (y más delito cuando lo tengo desde hace una década más o menos en formato físico para PC). Me he tomado mi tiempo, sí, pero ha merecido la pena 100 %. No soy un jugador que se deje asustar por gráficos noventeros y controles algo ortopédicos (soy fan de los primeros Tomb Raider, un servidor puede con todo).

No hay mucho que se pueda decir de un videojuego de 27 años que no se haya dicho ya, y más cuando es uno que ha sido tan relevante. Bueno, sí que diré que el tramo final al llegar a Xen se va un poco de madre, para culminar con la batalla final contra Nihilanth y esa conversación final con G-Man que te deja con cara de pasmarote (por suerte nunca me he comido ningún spoiler del final). Mientras escribo estas líneas, ya llevo unas pocas horas a la segunda parte, justo cuando se rumorea un anuncio de Half-Life 3. Estaré preparado por si las moscas.

Manny de Plata 🥈 Final Fantasy IX

A pesar de no haberlo acabado aún, tiene que estar sí o sí en esta lista, ya que continúo recorriendo su mundo antes del final para buscar secretos, farmeo de niveles y llevarme las cartas de jóvenes incautos al minijuego Tetra Master.

Siendo parte de la época dorada de Final Fantasy (muchos dirán que es del VI al X, aunque es una saga con joyas a lo largo de toda su trayectoria), aún lo tenía pendiente, y conseguirlo en oferta para Nintendo Switch y jugarlo en modo portátil está siendo toda una experiencia.

Más que la historia en sí, que ya me parece bastante buena, son los conflictos internos de los personajes los que le dan vida propia al videojuego, siendo ellos más que la propia trama lo que nos lleva de la mano. Aunque los personajes tienen un rol más marcado que en las dos entregas anteriores, soy de los que disfrutan de los FF clásicos y esto, la verdad, lo disfruto bastante, aunque da menos juego en combate. Pero bueno, estoy más entretenido jugando al minijuego de cartas Tetra Master, sin complejidades pero que engancha cual fentanilo en Estados Unidos.

Sin duda, entra en mi podio de FF favoritos junto a la séptima entrega y al X.

Manny de Oro 🥇 Doom Eternal

No todo iba a ser elegir juegos del milenio anterior, y con el último juego de la saga hasta este año con la llegada de The Dark Ages, es con el que completamos el podio. Se ha ganado a pulso el Manny de Oro, me ha tenido enganchado de principio a fin al jugarlo directamente en modo pesadilla y quedarme atascado en algunas zonas porque el nivel es cosa mayor. Podría haber cambiado la dificultad en cualquier momento, pero para mi nivel como jugador estaba en la frontera de muy desafiante sin resultar frustrante.

Dopamina constante que te deja los ojos fritos después de un rato sin mirar otra cosa que no sea la televisión fijamente. Maldiciendo cuando no fui capaz de escapar de una encerrona de demonios, o celebrando como un demente que he sobrevivido a una nueva oleada de bichos del inframundo. Sin duda, ha sido uno de los juegos que más he disfrutado en PlayStation 4 y al que no tardaré mucho en volver, ya que no he jugado al DLC The Ancient Gods y me he quedado con esa espinita clavada (aunque es una buena excusa para volver a disfrutarlo).

The only thing they fear… is you.

El Manny de Oro de 2025 para Paula Mesa

2025 ha sido ese año en el que te sientas a mirar atrás y piensas: vale, igual la industria no estaba tan perdida. Porque sí, han salido juegazos, muchos, como Assassin’s Creed Shadows, Doom: The Dark Ages, Blades of Fire, Mafia: The Old Country, Hollow Knight: Silksong, Clair Obscur: Expedition 33, etc.

Ha habido grandes nombres, sagas que regresan, consolas nuevas asomando la patita y estudios pequeños demostrando que, a veces, con menos dinero y más ideas se llega mucho más lejos. Juegos hechos con cariño, con riesgo… y con más personalidad que algunos AAA que cuestan lo mismo que un piso en Sevilla (no quiero mirar a ninguna empresa japonesa).

A lo largo del año han ido apareciendo títulos que se han quedado en la cabeza, algunos por lo bien que funcionan, otros por lo que cuentan, y otros porque simplemente no se te van de encima. He jugado a muchos de ellos, me he dejado horas (y salud mental) por el camino, pero toca mojarse. Así que sí, de todo este caos maravilloso, me quedo solo con tres. No son los mejores según premios ni estadísticas, son los que más me han marcado.

Manny de Bronce 🥉 Life is Strange 2

Empezamos un poco tristes. Y no, no es casualidad, este ranking lo he hecho yo, ¿qué esperabais? Life Is Strange 2 es una aventura gráfica cuyos protagonistas son Sean y Daniel Díaz, dos hermanos mexicano-americanos que, tras un incidente trágico con la policía, se ven obligados a huir por todo el país en un viaje épico lleno de esperanza, miedo, rabia y momentos desgarradores. El juego no se corta ni un pelo en mostrar el racismo de los estadounidenses ante los latinos. Comentarios constantes, miradas, situaciones injustas, violencia verbal (y no tan verbal en muchas ocasiones), pero tiene su «sentido». Situémonos bien: Life Is Strange 2 salió entre 2018 y 2019 (vamos, bastante antes de 2025) y su historia comienza en 2016, justo antes de las elecciones presidenciales estadounidenses en las que Donald Trump fue elegido presidente. El juego aprovecha ese contexto histórico para mostrar un retrato muy crudo de cómo se vive siendo una minoría racial en Estados Unidos, con referencias directas al clima político de entonces y al imaginario del muro fronterizo que Trump prometió construir.

Volviendo con el juego y dejando atrás la política que no nos importa. Aquí no eres el héroe con poderes como en la entrega anterior, aquí eres el hermano mayor. Tu papel es proteger, educar y guiar a tu hermano pequeño, que es quien posee las habilidades sobrenaturales. Tú no salvas el mundo, tú intentas que tu hermano no se pierda en él. Y ahí está una de las grandes virtudes del juego: tus decisiones importan de verdad. Cómo te comportas, qué valores transmites, cómo reaccionas ante la injusticia, la violencia o el miedo… todo influye en Daniel. En su personalidad, en su futuro y en su manera de ver el mundo. Y, por supuesto, en el final que obtendrás.

Si te acercas a este juego pensando que vas a vivir una historia bonita y tranquila… Aviso: prepara pañuelos, Kleenex, los que tengas. Porque si eres una persona sensible (como yo) este juego va a hacerte llorar, una y otra vez. Aun así, o precisamente por eso, es una historia preciosa.

Manny de Plata 🥈 The Witcher 3

Antes de que nadie saque la antorcha y el tridente, sí. He jugado The Witcher 3 por primera vez en 2025. Sí, lo sé. Podéis insultarme. Podéis juzgarme en silencio o funarme en Twitter.

The Witcher 3 es un juego enorme. Y no solo porque su mapa sea gigantesco (que lo es, y mucho). Cada zona tiene identidad, personalidad. Visualmente es una barbaridad. Los modelados, los efectos de iluminación, la nitidez y la limpieza de imagen hacen que el juego siga siendo espectacular a día de hoy. Te paras. Te quedas mirando. Ves un amanecer, una puesta de sol, una aldea perdida entre la niebla o un bosque al caer la tarde… y te olvidas de que tenías una misión. The Witcher 3 es de esos juegos que te obligan a bajar el ritmo solo para contemplar.

Narrativamente es un juego riquísimo (aunque sus misiones principales sean de buscar mujeres que pasan de nosotros), te mantiene enganchado con diálogos, decisiones morales, relaciones entre personajes (a veces demasiado íntimas…). El sistema de armas, la alquimia, las pociones, los aceites, la preparación previa antes de un combate… todo refuerza esa sensación de ser un brujo totalmente profesional, sin ser nosotros nada de eso. El protagonista, Geralt, es increíble (sí, es mi crush, no pienso retractarme), Ciri es absolutamente maravillosa y el resto del elenco está lleno de carisma y profundidad. No hay personajes de usar y tirar, incluso los secundarios tienen su chispa.

Y luego está la banda sonora. Magistral. Música folk, coros bellísimos, temas que encajan a la perfección con ese mundo sucio, mágico y melancólico. Está para envolverte, para meterte de lleno en ese universo y no soltarte. Todo está perfectamente ambientado. ¿Tiene pegas el juego? Para mí, sí: los controles se me han hecho algo incómodos en algunos momentos. Es una sensación personal, admito que soy muy tiquismiquis para los controles.

Aun así, The Witcher 3 se gana su medalla de plata con todo el mérito del mundo. Un juego inmenso, bello, profundo y absorbente que demuestra que las grandes obras no caducan. Da igual cuándo llegues a ellas: cuando lo haces, te atrapan. Y sí, he llegado tarde, pero mejor tarde que nunca, ¿no?

Manny de Oro 🥇 Dispatch

2025 ha sido un año intenso. He probado bastantes juegos, he empezado otros tantos que no he terminado (hola, ansiedad gamer) y, como buena procrastinadora profesional, he dedicado más tiempo a decir «luego sigo» que a seguir de verdad. Y aun así, entre tanto pasotismo, hay un juego que me ha atrapado, que me ha hecho reír como una idiota delante de la pantalla del PC y se ha ganado el título de mejor juego que he jugado en 2025: Dispatch.

La historia trata de que eres un superhéroe cuyo traje ha quedado hecho polvo. Adiós a la acción, adiós a los saltos épicos entre edificios. Y comienzas una nueva vida, y no, no va de salvar el mundo, va de algo mucho peor: trabajar. Lo sé, suena horrible. Tu nueva vida consiste en trabajar como dispatcher en una empresa que intenta reinsertar villanos para convertirlos en héroes. Tú los asignas a misiones según sus habilidades, sus traumas, sus neuras y, probablemente, sus problemas de ira sin resolver. Básicamente eres el de recursos humanos. El administrativo, el que está detrás del ordenador, con su cafelito frío, enviando a otros a jugarse el cuello mientras tú gestionas estadísticas como si estuvieras en Excel… pero con villanos.

Dispatch es una novela gráfica con decisiones, y aquí es donde muchos dirán: «Bueno, vale, ¿y qué?». Sí es verdad que, aunque la historia no sea una epopeya ultra mega compleja digna de diez hilos de Reddit, lo que hace bien y diferente a otros videojuegos del estilo son los personajes. Cada personaje tiene carisma, personalidad, voz propia y una gracia característica. Todos parecen personas, personas bastante rotas, la mayoría, pero personas al fin y al cabo. Y eso hace que te importe si la cagan, si mejoran o si la misión sale como el culo porque decidiste mandarlos donde no debías o despedir al que no debías (ups).

Como decía, el humor es uno de los grandes pilares del juego. Humor negro, ácido, constante. No es humor forzado, no es chiste fácil, es sarcasmo bien escrito y personajes que parecen muy conscientes de lo absurdo de su propia existencia. Y luego está el tema de las relaciones. Porque claro, además de gestionar villanos, Dispatch también te obliga a tomar decisiones sentimentales. Hay dos opciones románticas, y ambas son… problemáticas. Por un lado, el clásico «I can fix her». Por otro, el igualmente peligroso «She can fix me». Elige tu veneno. Ninguna opción es sana, ambas son interesantes, y sí, probablemente elijas mal, como en la vida real… Y quizá por eso me ha gustado tanto. Porque mientras todos los juegos intentan que seas el salvador del mundo, Dispatch te dice: «No, tú hoy gestionas, tomas malas decisiones y lidias con las consecuencias». Como adulta funcional que soy (supuestamente).

Así que sí, en un año lleno de juegos, Dispatch ha sido el que más me ha marcado. El que me ha hecho reír, pensar y, sobre todo, seguir queriendo jugar un capítulo más.

El Manny de Oro de 2025 para Baito

Muy buenas a todas y a todos, jugadores orgullosos. Un año más me encuentro como el turrón, volviendo a casa por Navidad. Un auténtico placer volver, al menos una vez al año, para compartir impresiones. Esta ocasión, opinión de gala, pues son los juegos del año de Orgullogamers.

Como en anteriores ocasiones, os traigo lo mejor que he jugado este 2025 sin que necesariamente hayan sido publicados en este año, aunque mi juego del año sí podría considerarse de este mismo, ya que en noviembre de 2024, fecha de su salida, aquello estaba muy poco cocido. En fin, vamos con ello.

Manny de Bronce 🥉Banishers: Ghost of New Eden

Porque en los doble A está la esperanza.

Manny de Plata 🥈 Star Wars Outlaws

Porque te animo a jugar a lo que creas que va a ser de tu agrado y no del agrado de otra persona. O desagrado, en este caso. Por no hacer caso y seguir los consejos de la fuerza, llegué a este título y ha sido toda una sorpresa. Eso sí, solo para amantes de Star Wars de la vieja escuela, de esos que cuando estrenaron Una nueva esperanza aún iban en pañales.

Manny de Oro 🥇 S.T.A.L.K.E.R. 2

Después de un año entero casi dedicándole mi total y absoluto tiempo disponible a este título, he llegado, por fin, al punto de no retorno del juego. ¿Ese que te avisa de que debes hacer todo lo que tengas pendiente porque a partir de aquí no hay vuelta atrás hasta acabar el juego? Justo por ahí voy.

Un año después y más de 200 horas jugadas. Y no voy a terminarlo aún, porque quedan cosas por hacer. Si os comento este aspecto del tiempo dedicado y por dónde voy, es para mostraros la magnitud de contenido de este título y su calidad, ya que uno no está 200 horas con algo mediocre.

A lo largo de este último año no he jugado a STALKER 2. No. Durante este año he vivido en la zona como un auténtico stalker. Aprendiendo a sobrevivir día a día. Inmerso en su atrapante mundo. He visto cómo he pasado de ser un acechador novato, en el que hasta un cardo borriquero radiactivo me hacía morder el polvo, hasta convertirme en un auténtico veterano. Stalker 2 cumple con la premisa de la evolución del personaje en un mundo abierto: aparecer siendo vulnerable en un entorno hostil, para que poco a poco seas tú el hostil para el entorno. Aquí todo te mata. Hasta que te conviertes en el que todo lo mata.

Para conseguir este nivel de inmersión, la factura técnica, la vida en la zona y los combates deben ser de primer orden. Poco a poco lo ha ido y lo va consiguiendo el juego. La zona cada vez se ve y se mueve mejor, la vida de los NPCs va camino de ser lo que era y los enfrentamientos contra enemigos no son simples blancos para jugar al tiro. Me he encontrado con situaciones en las que he terminado con las manos temblando por la adrenalina.

S.T.A.L.K.E.R. 2 se ha convertido en una de las experiencias más maravillosas de mi propia lista de mejores videojuegos jamás jugados. Aunque le ha costado un año y aún le queda camino por recorrer y mejorar. No todo van a ser flores. Un tirón de orejas. El juego ha tenido una evolución constante. Cosa que se agradece porque el estudio ha estado encima de él. Pero lo que salió en noviembre de 2024 no tiene mucho que ver con el estado del juego de ahora en 2025. Por eso os comentaba en la introducción que se podía considerar de este año. Y eso está bien, porque lo arreglan, pero mal porque los jugadores que apostamos por comprar de día uno nos llevamos siempre una versión beta. Somos probadores e inversores, no jugadores. Y esto no debe ser así. Y si lo es, indica que tu juego es un Early Access acompañado de un precio acorde a su estatus. No me cobres 80 pavos por un producto que no está terminado.

Por lo demás, es uno de los mejores videojuegos a los que me he enfrentado. Muy arriba en mi top personal de juegos de toda la vida. Por lo tanto, mi juego del año 2025. Juéguenlo. Pero con paciencia. Vivan en la zona. Aprendan de cada cosa, de cada ruido y no se fíen de nadie. Y un consejo: cuando anuncien emisión, ¡corran!

No es un adiós, es un hasta pronto

Estos han sido nuestros juegos favoritos de lo que hemos jugado este año 2025. Sin daros más la chapa (que bastante hemos dado) el equipo de Orgullogamers os desea felices fiestas y que entréis en 2026 con el mayor de los ánimos para disfrutar de los juegos que tengáis pendientes. A nosotros muchos nos quedan y quizás veáis algunos de ellos en el próximo Manny de Oro 😜

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