Análisis de Lies of P: Overture, una marioneta vaga

Artefacto mecánico dorado con cadena abandonado en una cueva bajo auroras verdes, atmósfera melancólica y steampunk de Lies of P: Overture.

Pinocho vuelve a la carga tras casi dos años de espera con Lies of P: Overture, un DLC que deja un poco que desear.

Mi historia con Lies of P es un tanto peculiar. El juego de Pinocho llamó mi atención casi desde el minuto uno por lo bien que había sabido trasladar la esencia de Bloodborne a un nuevo universo. Además, que el punto de partida fuera una obra literaria tan alejada de lo oscuro y lo crudo de este tipo de juegos hizo que destacara por encima de los demás. Así pues, logré hacerme con el análisis para la ya extinta GuiltyBit (en Orgullogamers analizó Lies of P Carles), y ahí empezaron a torcerse las cosas.

Analizar un juego de una saga nueva, que además es un juego difícil por definición y del que, para más inri, no hay guías debido a lo temprano de su lanzamiento, es toda una odisea. Lies of P me llamó la atención porque adoro el género. No obstante, soy muy exigente y admito muy pocas cosas fuera del seno de FromSoftware, pues pienso que la mayoría de estudios no han sabido dar con la tecla de lo que hace bueno al género.

Y con Lies of P fue así al principio. El juego me gustó, pero me pareció que fallaba en una serie de básicos que empañaban, y no poco, la experiencia. No obstante, aproximadamente un año después y tras varios parches que solucionaban algunos de los problemas que yo le vi, decidí darle una segunda vuelta, empezando de cero y colmándome de paciencia. Y mi opinión cambió drásticamente. El juego, tras varios parches de balanceo, se convirtió en una obra muy digna y un juego que me hizo tremendamente feliz. Las segundas oportunidades, a veces, son buenas.

Así pues, mi alegría fue mayúscula cuando vi que tenían intención de lanzar un DLC. Pero el resultado no ha sido el esperado.

Una Krat del pasado

El punto de partida de este Lies of P: Overture nos lleva al pasado, a una localización nevada y que, en un primer momento, resulta del todo imaginativa. Un zoo, con sus animales transformados por el ergo y sus robots descontrolados. Además, el paraje no podría ser más idílico, pues un manto de nieve cubre todo el mapa. Y lo cierto es que las primeras horas funciona, pues se rompe con lo que ofrece la segunda mitad del juego base para devolvernos a una localización con tanta personalidad como las calles de Krat. Además, los diseños de los nuevos enemigos, basados todos en animales, son tan terroríficos como desafiantes, y es que nunca sabes el puto miedo que te puede dar un elefante de cuya cabeza sale el cuello y la cabeza de una jirafa.

No es el único escenario que destaca sobre los demás. Del zoo iremos a un invernadero donde un nuevo tipo de marioneta nos lo hará pasar canutas. Por no mencionar al jefe de la zona, tan imaginativo y con tan buen diseño como decepcionante a nivel de desafío, o esa fue mi impresión… pero ya volveremos a ello.

Como último escenario que creo que debo mencionar como destacable, no me puedo olvidar de una zona de feria que, si bien es pequeñita, permite al jugador distraerse con pequeños juegos y retos. Nada realmente destacable, pero sí curioso.

Marioneta guerrera frente a una bestia colosal muerta en una plaza nevada y ensangrentada, combate brutal característico de Lies of P: Overture.

El problema es que no mantiene el nivel de escenarios como debería y rápidamente nos vuelve a meter en cuevas y espacios poco inspirados. Y es que ese es el principal problema: la falta de inspiración y de personalidad que arrastra el juego, que se fija, creo, demasiado en Antiguos Cazadores, de Bloodborne, algo que no era tan descarado en el juego base.

El viaje a una época pasada para conocer personajes mencionados en el lore, la inclusión de una especie de clínica psiquiátrica que es terrorífica y hasta un personaje que falta que se llame Lady Maria son indicativos claros de lo que han querido hacer con este DLC, pero han errado ligeramente el tiro. Joder, si hasta hay una aldea de pescadores y enemigos inspirados en animales marinos. La inspiración está bien, pero solo si se pone corazón propio… algo que he echado en falta aquí.

Quizá la falta de inspiración hubiera pasado más desapercibida con un mejor diseño de escenarios. Al juego base se le pueden perdonar los míticos bordillos altos insalvables para el personaje o las cajas de cartón irrompibles, pero en un DLC que ha tardado tanto en salir y que ya tiene un equipo experimentado detrás, estos errores son más de bulto. Me he cansado de ver caminos cortados con la más absurda de las excusas, algo que me ha sacado un poco de la experiencia en un producto lanzado en pleno 2025.

Nuevas armas, nuevos desafíos

No todo en Lies of P: Overture es reciclaje o falta de inspiración. Se añaden nuevas armas, siendo alguna de ellas de lo más espectacular, pues ponen énfasis en estar bien guapas y tener unos ataques especiales bastante espectaculares. Además, con estas armas han virado un poco en la mejora de los ataques a distancia, con la inclusión de un arco o un brazo mecánico nuevo que lanza una especie de boomerang. Como digo, pequeños añadidos que vuelven al juego más estratégico, algo que se echaba de menos en el juego base.

¿Y qué pasa con los bosses? Pues aquí debo decir que una de cal y otra de arena. Me he encontrado jefes bien guapos en cuanto a diseño, pero asquerosos en cuanto a jugabilidad. Y viceversa. Ha sido algo raro, la verdad, pues no he encontrado un reto que diga: «Vale, esto es justo». Me he encontrado con jefes realmente difíciles, pero que me he terminado pasando sin saber muy bien qué hacía, y con jefes muy simples, pero que me han ofrecido combates de tú a tú bien guapos.

Por otro lado, el juego añade ciertas mecánicas de ayuda en un par de jefes, siendo uno de ellos el final. Me explico: además de las típicas invocaciones de este tipo de juego, por lore, podemos recibir ayuda de otros personajes de la historia del DLC en dos jefes del juego, haciendo los combates mucho más asequibles.

Uno, como he dicho, es el boss final, el cual sin la ayuda es tremendamente difícil, pero con ella se simplifica mucho. Yo, en lo personal, no suelo invocar ayuda en este tipo de juegos salvo que por lore pegue, como, por ejemplo, con Radahn en Elden Ring. Quizá sea esto lo que ha provocado que el jefe final me haya sabido a poco… pero es que, por lore, es casi obligatorio recibir ayuda al final.

Los enemigos nuevos también son bastante difíciles, lo cual está bien, pues nos lleva a esforzarnos al máximo en este DLC cuya entrada está a mitad de juego pese a que claramente esté pensado para jugarlo en el late game.

Arquero humano dispara una flecha luminosa contra un monstruo aéreo entre luces verdes y rojas, acción intensa de Lies of P: Overture.

Añadidos adicionales

Junto con el lanzamiento del DLC se incluyeron algunas mejoras al juego base, como la inclusión de un nuevo sistema de mejora del Órgano P, un selector de jefes para volver a luchar contra ellos cuando queramos y un selector de dificultad, algo muy demandado en este tipo de juegos.

Lo cierto es que el selector de bosses es algo que siempre he echado de menos en los Souls, pues me encantaría poder repetir constantemente algunos de los combates más guapos de la saga. Además, como en Sekiro, se incluye una especie de «boss rush» en la que haremos frente a varios jefes de forma consecutiva, algo pensado para los que buscan un desafío mayor. Por cierto, repetir bosses trae aparejado un aumento de dificultad y nuevos movimientos para ellos, por lo que, si sois de los que buscan el reto por encima de todo, estáis de enhorabuena.

Y si sois de los que buscan algo más calmado y el juego os llama, pero no queréis hacer frente a la dificultad, la inclusión de dos niveles por debajo de la dificultad del juego original os hará felices, pues aquí cabemos todos y no vais a ser menos por pasaros el juego en fácil.

Protagonista observa una masa orgánica roja suspendida en un desfiladero helado, terror visual y simbolismo oscuro de Lies of P: Overture.

Marioneta vaga

La sensación final que tengo con este Lies of P: Overture es la de un producto vago, con algunas ideas que no se han querido desarrollar más y con la inclusión de un relleno fácil con la intención de alargar el chicle. No me confundáis, el DLC está bien, pero se me antoja caro para lo que ofrece y realmente no aporta nada al juego base.

No estamos ante Antiguos Cazadores, de Bloodborne, una expansión en la que se basa demasiado sin saber apretar las mismas teclas. Una expansión que añadía contenido, lore, armas y algunos de los bosses más emblemáticos de la saga.

Con Overture estamos ante una expansión sencilla que suma, pero no multiplica. Un añadido disfrutón que no desarrolla ninguna gran idea ni ambiciona demasiado. Un producto que creo que podría haber servido de presentación para lo que se viene del estudio, pero que me ha dejado con ganas de más, aunque tampoco me deja con hambre. Quizá sea eso lo malo de este DLC: que me deja totalmente indiferente.

Artefacto mecánico dorado con cadena abandonado en una cueva bajo auroras verdes, atmósfera melancólica y steampunk de Lies of P: Overture.
  • Las zonas del principio son espectaculares
  • El tono del DLC mola bastante
  • Algunos jefes
  • Poca inspiración
  • Diseño muy irregular de escenarios
  • Sensación de producto a medio gas
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