Los Manny de Oro de 2022

¡Acompáñanos en los Manny de oro 2022 para conocer los juegos favoritos del año de la redacción!

Al igual que el tío Doritos (Geoff Keighley) en Orgullogamers tenemos nuestro propio certamen de premios que otorgamos a aquellos juegos que nos han marcado a lo largo de lo jugado en el año presente. Es un certamen que se celebró varias veces en el pasado pero se perdió con el viraje del rumbo de la web entre la inmensidad de cambios que sufrió. No obstante, no podíamos seguir de brazos cruzados sin recuperar esta bonita tradición, así que hoy sed bienvenidos a los los Manny de oro de 2022 y disfrutad de los juegos favoritos de la redacción.

Manny de Oro de Baito

El Manny de oro de Baito (el rey emérito)

Muy buenas a todas y a todos, mis queridos orgullos@s. Vuelvo de nuevo a estas tierras para aportar mi firme candidato a juego del año en estos gotys especiales en Orgullogamers.

Sin despeinarme y sin la más mínima duda, mi Manny de oro va para Elden Ring.

Un juego excelente. Sobresaliente. Obra maestra de los videojuegos. Toda una sorpresa en lo personal que ha llegado a rincones que creí desiertos. Podría estar horas hablando de las virtudes y discutiendo los pequeños defectos. Justificándolos. Como hacen todos con aquello que aman.

En general y como apunte, señalo que algunos de los puntos negativos que me he encontrado y he podido agrupar en la opinión generalizada son consecuencia del propio legado de Fromsoftware.

Muchos apuntan a un desgaste o empacho de la fórmula basado en su experiencia previa con otros juegos de la saga. Creo que es un pensamiento egoísta que se extiende últimamente en nuestro mundillo a raíz del cambio o evolución que están teniendo los medios de opinión.

Creo que se comente un error, ya que nunca se piensa en el jugador en general y siempre nos tomamos a nosotros mismos como la medida de todo.

12 millones de jugadores son muchos nuevos jugadores que posiblemente se enfrenten a su primera experiencia con un Souls y aquí Elden Ring luce con la fuerza de mil soles. Para todos esos nuevos jugadores no existe empacho ni desgaste en la fórmula.

Ahora me toca ser egoísta ya que también peco, es mi goty a fin de cuentas, me voy a dejar llevar por la vertiente personal.

Elden Ring ha sido una de las experiencias más renovadoras y fascinantes que he disfrutado este año y probablemente en mi vida como jugador. Me ha abierto una nueva frontera en mi experiencia con los videojuegos que va más allá de lo mismos. Ha encendido de nuevo «la hoguera» de mi entusiasmo.

Gracias FromSoftware.

manny de oro de pep

El Manny de oro de Pepalex

Ha sido un año excelente para este sector y uno también difícil para elegir el mejor del mismo, por suerte he tenido la oportunidad de jugar a los títulos más destacados como Bayonetta, A Plague Tale u Horizon Forbidden West, pero hay que elegir, y en esta ocasión elegiré tres.

Elden Ring no es lo mismo, empecemos por ahí, pero he de reconocer sus virtudes y su propuesta.
Algunos lo llaman Dark Souls 4, yo lo llamo el juego que hace que tire el mando por la ventana. Si bien todo el mundo dice que es el más accesible para los novatos, a mi me sigue resultando frustrante, pero he aquí que no es por el juego, soy yo que no tengo paciencia.

Alrededor de 40 horas le he metido y aunque como en todos los juegos de From, jamás me los termino, he de decir que este se siente distinto, tal vez por eso me guste más que los otros. El único pero que si le pongo, más allá de lo manco que soy, es el apartado técnico (que no artístico), y es que su motor flojea por todos lados y ni las versiones next-gen son capaces de aguantar unos 60 fps estables, que por el tipo de juego que es, le sientan de perlas.

Xenoblade Chronicles 3 es largo, más largo que un día sin pan, pero valiente juegazo. Por momentos la Switch pide tiempo muerto porque no puede con semejante escenarios. Monolith nos ofrece un JPRG de bandera, un sumidero de horas y una historia que te atrapa, y que, si has jugado a los dos primeros títulos de la saga disfrutarás aún más por las constantes referencias a los mismos.

Todos los protagonistas tienen algo que contar, y aunque hay dos, digamos, más principales, el balanceo entre ellos está bastante conseguido. Tardé como tres meses en pasármelo y 128 horas a mis espaldas. Los viejunos con obligaciones como yo sufren ante títulos como este por su duración, pero está tan cuidado en todos sus apartados que no jugué a otra cosa. Mención especial a dos elementos, su maravillosa, perdón, MARAVILLOSA, banda sonora y sus combates, divertidos y complejos. 

Punto negativo a su infame último capítulo. Una sucesión de pasillos y más pasillos de varias horas que no pega en nada con el resto del juego.

God of War Ragnarok me ha tenido pegado al mando, pero entiendo que para gran parte de la comunidad Elden sea su preferido y es totalmente comprensible, pero yo, que tiendo más a la narrativa digamos, directa, a lo que los amargados llaman «pelijuegos», lo he flipado con la segunda entrega de la saga nórdica del bueno de Kratos. No voy a decir nada de su apartado audiovisual porque sobran las palabras, triple A se le queda corto, y tengo el botón de capturas desgastado.

Está mejor acabado, es super divertido y repito, te pega al mando para conocer la historia y explorar cada rincón. Kratos no es el dios de la guerra, es el dios de nuestros corazones desde hace 15 años con cada juego suyo, juegos divertidos, juegos que cuando has tenido un mal día, te sientas, te pones los cascos y disfrutas.

¿Hay cosas negativas? Sí, por supuesto. Algún que otro bug me he comido, han sacado 2342342 parches ya (con lo lento que se instalan en PS5), la gestión del códex es un poco rara y se atropella con los desafíos en alguna que otra ocasión.

PD: Realmente el GOTY es para Vampire Survivors. No lo pruebes, te come las horas.

Los Manny de Oro Alian Cross

El Manny de oro de Alian Cross

Pues yo nomino a Gloomhaven para los Manny de Oro. No lo conocía, ni siquiera a su versión «de mesa», pero he de reconocer que, desde que «Maestra Epic» lo ha regalado, mis amigos y yo no nos hemos despegado de él.

Soy muy fan de los juegos cooperativos (en general, competir no va conmigo). Imperial Assault me encantó y la aplicación companion con historias, mapas y extras añadidos fue genial; le dimos como locos a Viajes por la Tierra Media (del palo de El Señor de los Anillos) y jugué un poquito a Descent. Sin embargo, me llamaba la atención que Gloomhaven bebiera de éstos (o éstos de él, según se mire) pero se basase en un mazo con cartas. Cuando me contaron la premisa no daba crédito, pero me alegra haberlo probado.

Normalmente tienes: mover, atacar, descansar y a lo sumo algo del estilo «habilidad especial». En Viajes por la Tierra Media, lo mismo, pero usabas cartas para verificar si tenías o no éxito, o gastabas la habilidad que viniera escrita en la misma. En Gloomhaven la acción en sí es la carta que escojas. Por turnos, de tu «minibaraja» (algunos personajes llevan apenas ocho cartas, otros incluso doce o más) elegirás dos cartas: en una ejecutarás la acción de la mitad superior y en la otra la acción inferior. Y hay combinaciones realmente tochas (un colega llevaba a la Tejedora de Hechizos y el «angelito» llegaba a cargarse él solo toda una sala repleta de enemigos). Como la baraja es finita y solo se repone descansando (al hacerlo descartaremos una de las cartas de la partida), el juego tiene mucha más estrategia que cualquiera de los anteriores que os mencioné.

La historia también es interesante. Como buen juego de rol, tiene su puntillo de tomar decisiones que harán que vayas por unos u otros caminos. Los encuentros entre misiones —pequeñas acciones que nos pueden dar una bonificación, dinero o penalización— son variadas y un poco «hardcore». Por ejemplo, el otro día nos encontramos con un humano «haciendo sus necesidades» a un lado del camino y nos pidió ayuda porque se quedó sin papel. El juego nos daba opción de ayudarlo…. o robarle todas sus pertenencias y echar a correr. Escogimos la primera, no somos tan rastreros, pero el juego es así, sin medias tintas.

Así pues, ya sea que estéis solos pero echáis de menos unas buenas batallitas, queréis uniros en una campaña con amigos y jugar en local, que jugaríais pero recoger luego el display os da pereza, o que no tenéis opción a seguir esa partida presencial de los domingos, no os lo penséis: Gloomhaven al poder. Y larga vida a la pícara.

manny de oro de ralenco

El Manny de oro de Ralencoman

Este ha sido un año personal de descubrimientos y de deudas saldadas con videojuegos que llevaba pendiente jugarlos desde hace varios años. De entre los que más he disfrutado, destacan dos nombres que comparten familia: ‘Twilight Princess’ y ‘Breath of the Wild’; los dos Zeldas en 3D que aún me quedaban por jugar.

No parece que sea una casualidad que hayan sido los juegos que más he disfrutado este año, ya que el buen hacer de Nintendo en esta saga se nota con creces por los divertidos que son.

‘Twilight Princess’ se ha alzado como uno de mis juegos favoritos en la saga pese a la lentitud de sus primeras horas, incluso, por encima de los títulos de más renombre dentro de la franquicia.

Pero, echando la vista atrás, mi Manny de oro personal va directamente para ‘Breath of the Wild‘. El más de un centenar de horas que he pasado en el decadente Hyrule que se nos presenta, lo he sentido como una autentica aventura. Poco se puede decir de la última aventura -hasta dentro de unos meses- de Link que no se haya dicho ya, siendo uno de los juegos que más ha influenciado la industria en los últimos años.

Como me suele pasar, siempre disfruto los videojuegos tarde, cuando la mayoría de la gente los ha jugado y ya se ha hablado largo y tendido de ellos. Y, he de decir, yo también me he rendido a sus pies. La definición de aventura hecha realidad; algo que no pasaba desde su aventura original para NES, ya que los Zeldas han ido volviéndose demasiado lineales y convirtiéndose en un recorrido decidido de antemano. Volveré a él para seguir descubriendo rincones ocultos, a la espera de su secuela ‘Tears of the Kingdom’.

manny de oro lost ember

El Manny de oro de Mariola

He cumplido un año en Orgullogamers, y con él, mi primer año volcándome en los videojuegos. Llevaba más de diez años escribiendo sobre juegos de rol de mesa y necesitaba un cambio, me alegro mucho de que me hubieran permitido escribir aquí. Este año supuso a nivel personal muchísimas cosas, pero centrándome en mis aficiones, me he volcado más con los juegos indies.

Entre tantos juegos independientes he encontrado uno que me acarició muchísimo el corazón: Lost Ember, creado por Mooneye Studios. En este juego eres una reencarnación en bestia de una persona que hizo algo horrible en vida, ¿lo qué? Eso debemos descubrir, acompañados de un espíritu que está intentando ir al reino de los cielos, recompensa de una vida virtuosa. Sus caminos se encuentran, porque una vez también se encontraron.

Este juego tiene un gran componente de exploración. Viajaremos por diferentes paisajes donde podremos controlar a sus animales. Estos nos permitirán avanzar y continuar observando recuerdos que se materializan a nuestro paso. Los mismos nos permitirán saber qué ha sucedido y quién es nuestra protagonista. Es una premisa sencilla, sin sobresaltos y con muchísimo mensaje.

Su historia es dramática y emotiva; no he llorado tanto con ningún otro juego en los últimos años. Tiene un mensaje ecologista y de cuidado del medio ambiente, a través de una trama de arrepentimiento, redención y de reconciliación. Es un juego precioso.

manny de oro de carles

El Manny de oro de Carles

Nunca había dudado tantísimo a la hora de escoger mi juego favorito del año. Jamás, vaya. Muchos candidatos, sí, pero ninguno claro. En un principio, debido al cauce de mis reflexiones indecisas, pensaba quedarme con Neon White, una joyita de Annapurna Interactive que, sin duda, ha sido mi gran descubrimiento de este 2022. Aun así, meditándolo en perspectiva… Ha habido un título que, pese a todos los disgustos que me ha ocasionado, me ha tenido sonriendo ante la pantalla más de una vez y de manera mucho más genuina; además, a pesar de la gran cantidad de fallos que le veo, ha sabido incentivar mi curiosidad a tal nivel como para hacerme reflexionar sobre su mundo incluso fuera de juego. Y estas cosas no pueden despacharse ni obviarse.

Sí, las cosas como son: de entre todos los juegos del año, es innegable que Elden Ring, lo último de FromSoftware, es el más 2022. Aunque mi relación con el juego sea de un espinoso, profundo y complicado amor-odio (no miento: podría escribir un libro larguísimo sobre ello), he de reconocer que ha sabido posicionarse de buena mano entre la comunidad de jugadores. Incluso para aquellos que no estaban demasiado familiarizados con los títulos de From.

La cosa es que, en el fondo, no creo que sus errores hagan del juego una catástrofe. En efecto, creo que es excesivamente largo, el formato mundo abierto le queda demasiado grande y, seamos honestos, lo de repetir modelos de jefes varias veces en momentos supuestamente importantes es algo demasiado cutre. Pero, para qué mentir, cuando lo sabe hacer bien ―cuando realmente aprovecha sus cartas y juega de manera inteligente con lo que dispone―, Elden Ring se deja disfrutar como el que más.

El juego fluye de maravilla cuando dejas que sea él quien lleve los pasos del baile. Porque es en esos momentos de inexplicable trance en el que se puede entrever con bastante facilidad que para Elden Ring lo que de verdad importa es el viaje, no el destino. Es un título que, con todo, invita a fantasear y, maldita sea, aunque odio con toda mi alma cuando la caga, la magia de Miyazaki no pierde intensidad; todo lo contrario, amigos, parece que no para de ir hacia arriba. A saber qué locura nos traerá con su próximo proyecto.

manny de oro de kosack

El Manny de oro de Marcos

2022 para mí ha sido un año bastante olvidable en cuanto a lanzamiento y tiene guasa que lo diga. No, no soy uno de esos que ha tenido erecciones jugando a Elden Ring o se ha flipado viviendo la historia del fin del panteón nórdico con God of War Ragnarok. Ningún AAA lanzado este año me ha dado calorcito y esto es algo muy triste, no para el sector, pues muchos han quedado complacido con los juegos publicados en 2022, sino para mí como degustador de esta forma de ocio tan especial.

Supongo que los años hacen mella y cada vez es más difícil contentarme como consumidor, no obstante no puedo decir que me haya pasado el año jugando a cosas que me han disgustado, pues existen dos títulos que me han agrandado una sonrisa de aquí al infinito: Persona 5 Royal y Vampire Survivors.

Sobre el primero decir que he estuve dándole mucha vueltas durante años hasta que al fin decidí estrenarlo (en mi flamante Xbox Series X). Qué decir, orgullosos. Me lo pasé en menos de un mes invirtiéndole la friolera cantidad de 122 horas y sacándome la totalidad de sus logros. Una completa locura para un servidor.

En cuanto a Vampire Survivors, este sí es mi GOTY y Manny de Oro de 2022. Esta obra es la demostración de que se puede hacer la premisa más sencilla posible y a la vez que sea adictiva como pocas. Cógete un personaje el cual solo puede caminar, dótalo de un montón de submecánicas y sinergias, enriquécelo con un progreso de mejoras abrumador y sazónalo con un montón de secretos. El resultado es uno de los mejores videojuegos indie que he podido probar en mi vida.

«Lo siento superviviente, pero el vampiro está en otro castillo».

manny de oro de erick

El Manny de oro de Erick

Si hay un año de re-descubrimiento de sensaciones ha sido 2022. He vuelto a encontrarme con juegos emotivos, de esos que tanto me gustan y que me ponen en la piel del personaje, como en 12 Minutes.

Si de algo he disfrutado más que de descubrir nuevos juegos en mi Xbox Series S con Game Pass, ha sido compartir este tipo de juegos con mi pareja. Juegos con mucha historia y buena trama, muy amenos de jugar y que terminas con ganas de más. Juegos que tratan sentimientos, que muestran a cada personaje como personas reales, con preocupaciones y pensamientos.

Y este es mi Manny de oro: Road 96, creado el estudio francés DigixArt y distribuido por Ravenscourt. ​El juego está ambientado en 1996, en la nación ficticia de Petria, un país autoritario gobernado por una férrea dictadura pero que está pasando por un período electoral que podría cambiarlo todo. El jugador controla las acciones de varios adolescentes que intentan huir del país a través de la frontera norte de Petria por Road 96.

Y es precisamente eso, un juego con una estética sencilla estilo «cartoon», con una inyección potente de emotividad que te hace meterte en el personaje desde el minuto uno haciendo gala un gameplay ameno y sencillo. Es el juego perfecto para ponerlo en el salón y jugar en pareja.

Nos adentra en cada personaje, nos pone en un aprieto en cada decisión, cada día en el juego es una nueva aventura distinta a la anterior, es muy rejugable ya que tiene varios caminos… Es un juego perfecto en ese sentido y atrae a la gente más casual de los videojuegos con una obra sencilla, divertida y emocional.

manny de oro de johnny

El Manny de oro de Johnny

Tras dos largos años sin una entrega de Los Manny de Oro, me enorgullece que este 2022 haya sido el momento elegido para retomar esta sección que inauguramos allá por 2016. Y es que este ha sido el año en el que he podido disfrutar ya no del GOTY de 2022 (oficial y extraoficialmente), sino del GOTY de mi vida entera. Elden Ring ha conseguido destrozar completamente cimientos que creía firmes en relación a mis gustos sobre videojuegos: siempre creí que los shooters eran mi género favorito, que mi juego del año iba a ser un FPS, todos los años hasta el día de mi muerte; siempre creí que Halo, Bioshock y Metro iban a ser el TOP 3 de sagas en mi vida, inmutables, porque así llevaba siendo más de una década.

Pero en septiembre de 2020 jugué mi primer Souls, comenzando desde abajo, desde la experiencia original: DS1 (sin tener en cuenta «Demon’s Souls»). Este fue mi primer contacto con la obra de Miyazaki-san. A partir de ahí, y durante los siguientes dos años, de manera casi ininterrumpida, le sucedieron en mi lista DS2, DS3 y Bloodborne, y cada paso que daba me creaba más expectativas y ganas de jugar que el anterior. Me salté Sekiro, el eterno pendiente, y me introduje de lleno, ya sabiendo de lo que iba el asunto, en el vasto mundo de Las Tierras Intermedias. Eso fue hace 9 meses. A día de hoy, 12 de diciembre, y tras casi 250 horas de juego, sigo sin haber terminado Elden Ring; no he visto los créditos.

Y es que la manera que tiene este juego de absorberte, de hacer que pases horas y horas observando sus escenarios, perdiéndote entre sus valles y montañas, en uno de los mapas más exageradamente colosales y preciosos que han visto mis ojos, de hacer que quieras explorar cada rincón, enfrentarte a cada jefe, probar cada una de sus más de doscientas armas, hechizos, invocaciones, de encandilarte con su lore, que debes unir gracias a los textos de todo aquello que vas recogiendo o las conversaciones con los habitantes de este vasto mundo… la manera que tiene de hacer que veas, desde sus primeras horas, que es un juego terminado, redondo, sin pretensiones ocultas, recortes o malas intenciones. Un juego creado con amor, dedicación y respeto por los jugadores, en el que se ha puesto todo el conocimiento que Miyazaki y FromSoftware han ido adquiriendo a los largo de todos estos años. Un juego de los que ya no quedan, de esos que tan difíciles son de encontrar en los tiempos que corren.

Como dije antes, la perfección absoluta de Elden Ring ha roto todos mis esquemas y ha conseguido situarse, sorteando a cualquier entrega de las sagas Halo, Metro o Bioshock, en el primer lugar de la lista de mejores juegos que he jugado jamás. De nuevo, y por milésima vez en dos años: Gracias, Miyazaki, por descubrirme la saga Souls, y sobretodo por descubrirme, con todo lo que eso significa, el juego de mi vida.

Por Redacción Orgullogamers

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