Análisis Slay the Princess — The Pristine Cut

Portada de Slay the Princess: The Pristine Cut mostrando a la princesa pidiendo “please don’t” entre escenas de horror.

Te han asignado una misión para evitar el fin del mundo. ¿Serás capaz de matar a la princesa? Slay the Princess — The Pristine Cut

No soy muy fan de las novelas visuales, pero cuando el año pasado en el NoE3 anunciaron que iban a sacar una edición en formato físico para Switch y PlayStation 5 de Slay the Princess — The Pristine Cut. La misma ya se encuentra disponible (la versión estándar y la especial) con un montón de cositas chulas necesitaréis tener en vuestra vida. Además, incluye traducción al castellano. Y, viendo que tenía unas muy buenas reseñas, me empezó a hacer ojitos y acabó en mi lista de deseados. Después de jugarlo, tengo que deciros que no me ha gustado, me ha encantado y vivo totalmente obsesionada con matar princesas.

A primera vista podría parecernos un juego sencillo. Solo tenemos una misión, matar a la princesa. Lo único que tenemos que hacer es acercarnos a la cabaña, coger el cuchillo y acabar con ella. Pero… ¿Queremos realmente matar a la princesa? ¿Nos estarán contando la verdad? Ella, por supuesto, tiene una opinión bastante sólida sobre este asunto, no es difícil imaginar cuál. Y nosotros contamos con una voz en off que nos dice que o acabamos con ella o se termina el mundo. Vosotros veréis a quién hacéis caso.

A mí me ha resultado tremendamente complicado decidirme mucha veces. Además, a lo largo de la historia se van sumando todavía más voces que comentan nuestras hazañas. Y como suele pasar en estos casos, pocas veces están de acuerdo con lo que hacemos, ni entre ellas. La verdad es que los actores que han puesto voz a los personajes han hecho un trabajazo increíble, porque consiguen meterse en nuestra cabeza y jugar con nosotros de una forma magistral.

Bosque oscuro con narrador irónico cuestionando si matar a una princesa es peor que matar a otros.

Como es lo normal en este tipo de títulos, nos tocará leer mucho, a no ser que entendáis el audio, —entonces no he dicho nada—, y tomar decisiones. El juego nos presenta una lista con preguntas que podemos hacer para averiguar más cosas, frases que podemos decir que sí tienen consecuencias sobre la trama y, por último, las acciones a realizar. Algunas están bloqueadas al principio y las iremos desbloqueando según vayamos viendo diferentes caminos.

No soy muy fan de repetir las cosas 200 veces, pero con Slay the Princess ha llegado un momento que quería saber tantas cosas y explorar tantas alternativas que al final he terminado con una hoja donde iba apuntando las rutas que me gustaría probar. Ofrece una cantidad enorme de posibilidades y todas son tan originales e interesantes que no puedes no jugarlas. Además, contamos con una opción que nos permite avanzar rápido los diálogos que ya hemos visto.

Conseguir el final bueno es relativamente sencillo. En los primeros 20 minutos de juego ya lo tenía. Pero no es lo que buscamos, y desde luego no es nada satisfactorio. Aunque algunos de los otros tampoco lo son, porque esa es la magia del juego. Hemos venido a matar a la princesa, queramos o no. Y a veces sale bien, otras no. Pero eso no significa que nos quedemos contentos con el resultado obtenido.

Me ha gustado mucho cómo te va llevando a tomar diferentes decisiones que no quieres, pero lo haces porque te obliga, o eso te gusta pensar para justificar la atrocidad que acabas de cometer. O las peores de todas, esas que eliges porque te gustaría saber qué pasa, aunque mientras estás pinchando en ella te sientes la persona más horrible del universo.

La princesa de Slay the Princess mira al cielo con expresión esperanzada, sosteniendo un brazo oscuro.

Y aunque nos pueda parecer infinito, para nuestra desgracia tiene un final. Pero no hace falta que veamos todos los finales para descubrir qué está pasando. Entenderlo es otra historia. Yo he terminado mi primera run y ahí sigo, queriendo saber qué pasa si matas a la princesa. Además, una vez completada podemos ver qué nos queda por sacar y algunas pistas para conseguirlas.

Me está costando desbloquear a todas las princesas, porque haces una cosa pequeñita y cambia todo y no vas a donde querías ir. Lo bueno es que terminas descubriendo todavía más posibilidades que no te habías imaginado. Gracias a que el juego tiene un montón de ranuras de guardado para que puedas volver a ese momento y probar las consecuencias de todas las opciones. No recomiendo mucho hacerlo en la primera partida, para poder ver el final. Por suerte no pierde la gracia una vez que lo has descubierto, sigue teniéndote igual de enganchado.

De la historia no voy a comentar nada, aunque me encantaría hablar de todos los matices que tiene y cómo consigue que empatices con los personajes y de cómo me han impresionado algunas escenas. No lo voy a hacer, porque estoy de acuerdo en que cuantos menos se sepa, mucho mejor. Quedaros con que tenéis que matar a una princesa y que por lo menos cuando lleguéis no va a estar en otro castillo, o sí, quién sabe.

Gran salón gótico con vitrales y candelabro, creando un ambiente solemne y vacío.

A nivel gráfico, la verdad es que es una preciosidad, puede que los escenarios nos parezcan algo escasos al principio, pero según vamos tomando decisiones irán cambiando y/o añadiendo detalles que, a mí personalmente, me han gustado un montón. Muchas veces terminas el capítulo y estás ansioso por ver cómo ha cambiado la cabaña y también nuestra princesa. Hay cosas muy locas.

Como podéis imaginar, viendo que el juego va de matar, hay gore. Si os da cosita la sangre y las vísceras, pues a lo mejor no sois aptos para matar a la princesa. También tiene algunas escenas de suicidio; considerad estas cosas antes de embarcaros en esta misión.

Por suerte no todo es dolor y sufrimiento. Slay the Princess también está cargado de humor, de este irónico que me gusta a mí. Desde las conversaciones de nuestras voces interiores con el Narrador hasta algunas acciones que he tomado solo para ver cómo se desesperaba un poco. He disfrutado bastante haciéndole rabiar.

En general os lo recomiendo mucho, da igual que no os guste el género. Incluso si lo jugasteis antes de la actualización en la que metieron más princesas. Es momento de volver. Y es que os va a enganchar desde el principio, y os hará querer conocer la historia y todos los caminos. Pero lo más importante es que os hará querer a la princesa. ¿Seréis capaces de matarla?

Muchas gracias a Black Tabby Games (desarrollador), Serenity Forge (publisher) y Tesura Games (publisher físico en Europa) por hacer este análisis posible.

¿Quieres conoces más juegos de este estilo?

Portada de Slay the Princess: The Pristine Cut mostrando a la princesa pidiendo “please don’t” entre escenas de horror.
  • Muy bien escrito
  • Muchos finales para explorar
  • La princesa
  • A veces es dificil leer el texto
0 0 Votos
Article Rating
Subscribe
Notify of
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
0
¡Dinos lo que piensas, comenta!x