Crítica independiente de videojuegos indie y otras aficiones

He escrito tres libros con mis desgracias. Soy sociólogo porque de algo hay que comer. Miyazaki y Kojima os como los huevos.
Daniel Viñambres es un currante más de esta nuestra santa web. Orgullogamers vio nacer y crecer su faceta más friki en esto de los videojuegos y la escritura, hasta el punto de tragarse una cola de varias horas solo para poder jugar diez minutos al Sekiro en una Madrid Games Week. Por supuesto, es el pesadito de los Souls, con los que tiene una relación tóxica y destructiva, algo que le encanta. Dicen que es sociólogo, que curra con numeritos y que incluso tiene publicados tres libros de poesía, pero la realidad es que lo que más le gusta de este mundo (y lo que mejor se le da) es preguntarse por qué Kojima juega con su corazón como si de un juguete roto se tratase. Más Sonyer que otra cosa, empezó a ver la luz el día que una Steam Deck llegó a sus manos. Aquel día descubrió que igual los jueguitos de hace 20 años eran mejores y que ahora nada más que tenemos mierda. Algo que le pone triste y meláncolico, pero que tampoco le quitan las ganas de jugar, pa' qué engañarnos.
En una ciudad tan globalizada como Night City las barreras del idioma de Cyberpunk 2077 ya no son un problema, pero sí una excusa perfecta…
Hoy profundizamos en la humanización de Big Boss y cómo Kojima nos habla a través de él en la tercera entrega de la saga.
El último título de Rockstar nos enseña cómo hay que entender y vivir una historia.
Mi único objetivo en la Madrid Games Week era el de probar Sekiro: Shadows Die Twice en cualquiera de los stands que hubiera.
Red Dead Redemption 2 tiene por delante a un contendiente muy duro para llevarse el GOTY: The Witcher 3.
Han pasado 20 años desde que la saga Metal Gear diese el salto al estrellato mundial con su tercera entrega: Metal Gear Solid.