Impresiones de Repterra – Levantando nuestra base a lo Jurassic Park

Por Marcos Casal #
T-Rex rugiendo ante una base fortificada rodeada de dinosaurios en el arte promocional del RTS Repterra.

Repterra es un RTS de aguantar oleadas donde deberemos gestionar una base de investigación con el reloj jugando en nuestra contra.

Nunca podré decirle que no a un juego con dinosaurios y eso me ha llevado a comerme muchos bofetones en forma de videojuegos malos o mediocres. Mi eterna búsqueda de cerrar el agujero que dejaron los Dino Crisis en mi corazón está siendo un mal viaje, aunque con algunas excepciones que me han dejado atisbar un pequeño rayo de luz al final del túnel. ¿Es el caso de Repterra? No voy a decírtelo todavía, orgullosete, porque el título de Chute se las trae y hay algunas cosas que quiero comentarte primero.

Sobreviviendo a un mundo desolado y sobrepoblado de dinosaurios malvados

Empezando por su premisa, Repterra va más directo que tu madre a lanzarte la zapatilla cuando tienes la habitación desordenada. El juego no tiene una narrativa explícita, sino que le importa bien poco darnos una razón de por qué estamos jugando, soltándonos directamente en misiones donde podemos escoger qué bando jugar: el azul, Primal Vanguard, son domadores que recuerdan mucho a lo visto en las películas de Universal, y el rojo, Feral Legion, que aparte del color, cambia al especializarse en la generación de dinosaurios que funcionan en manada y no tiene tantas mejoras científicas, sino más dirigidas a mejorar a estos animales. No se nos cuenta dónde estamos, qué está pasando, quiénes somos ni nada de nada. Nos encontramos ante biomas que parecen la Tierra, digamos que en un estado presente o futuro posapocalíptico, porque hay ciudades abandonadas y restos de civilizaciones occidentales modernas, pero es lo máximo que podremos llegar a deducir.

El objetivo en cada misión siempre es el mismo. Empezaremos con algunos edificios ya construidos y deberemos extender y fortificar nuestra base para que el centro de mando no caiga ante las futuras oleadas de dinosaurios. Aparte de los típicos que nos sirven para crear unidades, cada estructura está destinada a aumentar la tasa de producción de algún recurso: dinero, alimentos, energía, población, madera, piedra y uranio. Digamos que el proceso de mejora y de construcción es un constante toma y daca donde producimos algo a cambio de que ese edificio consuma permanentemente otro recurso, por lo que siempre estaremos buscando un equilibrio en el que las tasas de producción no flaqueen por algún lado. Ciertamente es una dinámica que me ha gustado: sencilla de comprender y liviana de llevar, menos automatizada que en otros RTS de corte más clásico que funcionan dejando que cierta unidad o elemento del escenario esté produciendo de manera continua mientras tu cerebro trabaja en otras áreas.

Mientras hacemos nuestras tareas para que no colapse el estado económico de nuestra base, también deberemos estar pendientes de ir creando pelotones de unidades que nos permitan ir descubriendo mapa más allá del área de nuestra base. Hacer esto es imperativo porque encontraremos edificios que dan todo tipo de bonificaciones si los restauramos con ingenieros (sí, al estilo de los Command & Conquer), además de drops con cantidades interesantes de recursos o unidades nuevas que obtendremos por destruir manadas de dinos o sus cuevas. Claramente la balanza se vence a favor de las unidades reptiles, siendo estas muy poderosas actuando en solitario (si son dinos grandes) o en grupo (si son pequeñas). Los pobres soldados no dan pie con bola por sí solos, pero se vuelven auténticos Rambos cuando suben de nivel (si matan mucho subirán de rango, mecánica también heredada de Command & Conquer, cambiando su modelo y estadísticas) o si usamos dinosaurios de montura con ellos, teniendo en una unidad lo mejor de ambos mundos.

Fortín del bando azul en Repterra siendo atacado por dinosaurios mientras un soldado busca guarnecerse en la estructura.
Algunos edificios se pueden ocupar con nuestras tropas, estando así protegidos de las embestidas de los dinos. Son una buena opción defensiva en las rutas de las oleadas.

Núcleo fuerte, pero corteza débil

Lo que plantea Repterra funciona, y bastante bien. Siendo sus cimientos los de un RTS de supervivencia, en parte se aleja de estos al aliviar la microgestión y dejar más espacio a la exploración fuera de la base. Es un juego menos complejo que propuestas como Age of Darkness, también mucho menos ambicioso, y quizás esto sea lo que más le pasa factura.

Pues en su músculo visual, Repterra se ve muy mal. No hablo de que funcione como una tartera con frames por segundo irregulares o de que tenga millones de bugs; en ese aspecto cumple, sino que a nivel artístico no se aleja demasiado de lo que podemos ver en juegos de móviles hechos sin pasión, y ya no digamos sus menús, que si no son los propios que vienen de serie con el motor gráfico, pues poco menos. Da la sensación de que en Chute tenían la idea clara de lo que querían hacer, pero no los medios para ello. De todas formas, si somos capaces de echarle estómago, la faceta jugable es más que potable para tenernos pegados echando misiones una detrás de otra.

También tiene problemas en su forma de progresar como jugadores, pues el juego nos obliga a repetir las mismas misiones una y otra vez en distintas dificultades para farmear puntos de ADN. Con ellos, podremos «pagar» para desbloquear los siguientes escenarios y continuar la aventura, además de comprar mejoras que nos ayuden a desarrollar la base más rápido. Pero el problema reside en que las recompensas por completar las misiones son bastante cutres, lo que nos obliga a repetir varias veces el mismo escenario hasta poder ahorrar la cantidad de puntos que nos permita avanzar al siguiente. Me parece un error grave, pues así quemas muchísimo al jugador con una repetitividad artificial y nada disimulada que alarga el juego mientras el estudio va desarrollando los siguientes niveles. Quiero pensar que esa es la razón y no que estamos ante un vicio arrastrado de hacer F2P de móviles, donde estos trámites se agilizan pagando moneditas in-game, cosa que no tiene este juego, pero da la sensación de que heredó la necesidad.

Por último, tengo que decir que no me gusta mucho eso de que las oleadas sean una macedonia de dinosaurios y reptiles de todas las clases. Será que soy un friki de los dinosaurios, pero me chirría ver cómo cientos de dinos herbívoros se alían con depredadores como el T-Rex, o incluso cocodrilos gigantes, para atacar en estampida un asentamiento humano, como si nuestro centro de operaciones irradiase algo que los volviese locos (será el tomaco de los Simpson). Hubiese preferido que las oleadas fuesen de especies comunes; por ejemplo, que te atacase una oleada de mil velociraptores y tuvieses que emplear defensas especializadas contra ellos. Aun así, los momentos de las oleadas son muy tensos y molan. Sabiendo de antemano las rutas que van a tomar los ataques, tienes un tiempo extra para prepararte, reforzando las zonas más débiles con murallas, torretas y pelotones para frenar la marea incesante de reptiles. También me mola que las oleadas sean tanto por tierra como por aire, teniendo que estar pendiente también de las unidades que pueden atacar a distancia y las defensas antiaéreas, por si se nos cuelan pterodones a picar los techos de los edificios.

Captura de Repterra con la base del bando rojo repleta de edificios industriales esperando la tercera oleada.
Amurallar es una opción recomendada. Los dinos suelen atacar a puntos muy concretos que podemos fortificar y defender con torretas. Además, las estructuras defensivas pueden evolucionar, empezando de madera hasta ser de acero a prueba de dientes y garras.

Repterra está en desarrollo y todavía le faltan unos buenos meses de cocción

Creo que Repterra puede tener una versión 1.0 —el día que llegue— interesante, pues su base y propuesta son muy buenas y lo que falla es, justamente, la parte que sí se puede arreglar con el tiempo y los recursos necesarios. Ahora mismo tildaría la experiencia de recomendable para los apasionados de los dinos y para la gente que quiera adentrarse en los RTS de supervivencia, pues creo que es una puerta amable y poco compleja para abrazar el género, cuando la costumbre es que sean títulos muy, muy duros. Sin embargo, el veterano va a encontrar aquí una propuesta aburrida, insuficiente en lo visual y que le sabrá a poco o nada.

Si yo fuera los devs, intentaría meter algo de historia al juego para incitar al jugador a quedarse y a entender de qué va todo esto, pues la narración visual e interactiva que nos ofrecen los escenarios y los textos previos a cada misión son muy escuetos y restan personalidad al conjunto. También deben meter un esfuerzo extra en los menús, huyendo de lo genéricos que son y siendo menos intrusivos en la experiencia jugable, pues parecen los típicos adaptados a los controles táctiles necesarios en juegos de móvil, cuando en un RTS de PC lo que se valora son los atajos de teclado (que los tiene, ojo) y que la pantalla sea lo más informativa a la par que ocupe lo menos posible.

Actualmente, Repterra se encuentra en la versión 0.15, con todavía un largo camino de desarrollo por delante. Yo confío en que se podrán las pilas y nos trerán un juego sólido en el futuro.

Pincha aquí para saber más sobre Repterra

Repterra se encuentra disponible en Steam en acceso anticipado al precio de 20,49 € (rebajado a 16,38 € por la promoción de verano). Nosotros pudimos traerte este avance gracias a un código ofrecido por Take The Potion.


0 0 Votos
Article Rating
Subscribe
Notify of
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
0
¡Dinos lo que piensas, comenta!x