En Ascend To Zero utilizaremos el poder del tiempo para poder superar su bucle infinito de niveles roguelike. Una propuesta refrescante del género aderezado con buenos baluartes técnicos y sonoros.
Cuando una desarrolladora nacida bajo el paraguas de KRAFTON decide arriesgar con un género tan saturado como el rogue-like, lo lógico es sospechar de otro clon más de Vampire Survivors con un lavado de cara. Ascend to Zero desmonta esa sospecha desde el momento que iniciamos su propuesta. Flyway Games, estudio fundado en 2023 por la compañía surcoreana responsable de PUBG, ha construido un juego que gira por completo en torno a una idea, la de detener el reloj en pleno combate, y la sostiene con solvencia tanto en el plano narrativo como en el jugable.
Congelar el reloj, la mecánica que sostiene todo el juego
Ascend to Zero nos pone en la piel de la Chrono Child, la única superviviente de la invasión de una legión mecánica de origen desconocido que arrasó con la civilización. Una inteligencia artificial se apiada de ella y le concede la capacidad de viajar atrás en el tiempo hasta el antiguo laboratorio donde todo empezó, con el objetivo de rescatar a quienes allí perecieron y comprender, poco a poco, las intenciones de estos autómatas. Es un planteamiento sencillo sobre el papel, pero que funciona porque está entrelazado con la propia mecánica de progresión: cada personaje que rescatamos desbloquea una nueva función en nuestro centro de operaciones, ya sea comprar y mejorar equipo, equiparnos nuevos poderes o alquilar variables que inclinen a nuestro favor la balanza de la suerte en los combates siguientes.
El corazón de Ascend to Zero está en su límite temporal. Cada incursión al pasado dura solo treinta segundos (ampliables con piezas de equipo o bonificadores que encontraremos durante las partidas), y es ese margen tan corto el que da sentido a la capacidad de congelar el tiempo: podemos recorrer las estancias del laboratorio sin que los segundos avancen, planificar nuestros movimientos y ataques con calma, y reanudar el reloj en el instante exacto para hacer daño a los enemigos. Controlar esta pausa con solo pulsar un botón convierte la gestión de esos treinta segundos en la mecánica más interesante del juego, la que realmente nos mantiene en tensión durante cada enfrentamiento. A esto se suma la posibilidad de cambiar de avatar, cada uno con habilidades y propiedades diferentes, lo que amplía notablemente las combinaciones posibles.
El juego no es fácil, pero cuenta con un loop jugable exquisito que engancha partida tras partida: cada intento fallido repercute en dinero y otros beneficios con los que mejorar de cara al siguiente. Merece la pena señalar que las salas no se generan de forma procedimental: Flyway Games ha optado por combinar estancias prediseñadas que se barajan y encadenan de forma distinta en cada partida, logrando un equilibrio entre la sorpresa y el control del diseño. Ese pique de «a ver hasta dónde aguanto», una sensación que pocos títulos como Vampire Survivors o Hades consiguen transmitir con tanta pureza, también está presente aquí.

Píxeles, sintetizadores y fotogramas: la otra cara del reloj
A nivel visual, el juego luce un voxel art muy trabajado y se acompaña de cinemáticas de anime que completan el conjunto. Los personajes secundarios cuentan con retratos animados en 2D durante las conversaciones, y vale la pena detenerse a conocerles: revelan aspectos importantes del acervo de este universo y detalles personales que los alejan de ser meros NPC funcionales para lo jugable.
La música es otro de los aciertos de Ascend to Zero. Resulta llamativo cómo mezcla estilos tan distintos en tan pocas pistas y, aun así, el resultado funciona con naturalidad. Los momentos más narrativos se apoyan en una pista de rock progresivo que acentúa el tono dramático; al pasear por el centro de mando escuchamos una pista de EDM que tira mucho hacia el drum and bass, mientras que en los combates el estilo vira hacia el house, con un BPM elevado y ciertos coqueteos con el dubstep. El doblaje, disponible en coreano por ser el original, mantiene un nivel bastante aceptable.
A nivel artístico, el juego destaca por su ensoñación futurista, con la contraposición de colores fríos —para resaltar los elementos tecnológicos— frente a otros más vivos, acordes con los personajes que aún respiran. Ese cuidado estético no penaliza el rendimiento: corre con soltura en casi cualquier ordenador. En un PC con Windows equipado con una ASUS Radeon RX 9070 XT hemos alcanzado sin problema los 144 frames por segundo estables a 4K. En un equipo consolizado como la ASUS ROG Ally con SteamOS —una referencia útil para quienes cuenten con una Steam Deck—, el juego también se ha comportado de forma impecable, sin necesidad de tocar ningún ajuste, manteniendo los 60 frames por segundo a 1080p con un TDP de 21 W.

¿Merece la pena robarle segundos al pasado en Ascend to Zero?
Ascend to Zero es un rogue-lite original, fresco y agradable tanto para la vista como para el oído, —los tutoriales no están, ni de lejos, entre los mejores que hemos visto en un videojuego—, pero una vez se domina, resulta difícil despegarse de él. Repleto de contenido y con un bucle jugable muy refinado, es una propuesta ideal para quienes busquen piques constantes con puntuaciones o llegar lo más lejos posible.
Pincha aquí para disponibilidad y plataformas de Ascend to Zero
Ascend to Zero está disponible en Steam, Xbox Series X|S, Xbox en PC y Xbox Cloud Gaming, además de formar parte del catálogo de Xbox Game Pass desde su lanzamiento el 13 de julio de 2026. Con un precio de salida ajustado y presencia día uno en Game Pass, la barrera de entrada es mínima para un juego que, con paciencia, tiene mucho que ofrecer a quien disfrute exprimiendo cada segundo de sus partidas.
Hemos podido acercarte esta reseña de Ascend to Zero gracias a un código ofrecido por Evolve PR
Director de Orgullogamers y el terror del SEO. Me flipan los JRPG, los Hack & Slash y los juegos con historias inusuales de esas que te dejan roto por dentro. Me encargo de que Orgullogamers no se hunda poniendo parches de cinta adhesiva.

- Muy refinado en mecánicas y progresión.
- Su arte voxel entra muy bien por la retina.
- Variado y repleto de contenidos.
- Traducción al español lamentable.
- Tutoriales confusos y abrumadores.


