Hoy te traemos a Orgullogamers las mejores secuelas de juegos terror que superaron a sus juegos originales
Halloween ya pasó, pero el menda quiere seguir soltando sus inquietudes sobre uno de sus géneros favoritos: los juegos de terror. En concreto, creo que poco se ha hablado en la red de aquellas franquicias de terror cuyas secuelas han opacado a su predecesor, creando escuela en muchos casos o siendo el clásico “más y mejor” que ha conseguido contentar a la mayoría de sus comunidades. Por eso, me aventuro en esta entrada a contaros sobre 5 secuelas de juegos de terror que, bajo mi prisma, han conseguido romper la maldición de que las secuelas siempre son malas. Vamos al meollo, orgullosetes:

Tormented Souls 2 – Potenciando el culto de los juegos de terror doble A
Muchas veces, la ambición es el causante de que los desarrollos descarrilen, pero no ha sido el caso para Tormented Souls 2. La secuela de los buenos de Dual Effect (estudio chileno) tomó nota de los fans y corrigió todo lo que ensombrecía a la calidad del primer Tormented Souls.
El juego cuenta con controles más fluidos —el personaje se chocará menos con el entorno—, algo que se nota en el combate, el cual se siente más ágil gracias al acceso rápido para armas; el combate cuerpo a cuerpo tiene mejor feedback y las armas ahora se pueden mejorar aparte de seguir haciéndose a mano.
Pero la cosa no termina ahí, pues el mapa se actualiza automáticamente según las zonas que hayamos descubierto y contamos con un autoguardado opcional, pudiéndose desactivar si somos más puristas y queremos seguir guardando mediante cintas.
Todo esto acompaña a un Tormented Souls 2 más largo y amplio, que sigue respetando la masa madre del original con sus cámaras fijas, puzles (más sencillos de resolver), inventario reducido y exploración claustrofóbica. Todo esto a pesar de que se ha lanzado a precio de risa en tiendas digitales como Steam.

Resident Evil 2 – El ejemplo fácil y clásico
Sí, lo sé, esto es barrer muy para casa pues en Orgullogamers somos muy fans de Resident Evil 2. Pero es que no os miento cuando os digo que Resident Evil 2 casi dejó en pañales al primer juego, dándonos escenarios más variados, un contexto más épico y molón para el brote del Virus-T, personajes y jefazos para el recuerdo y un sistema de mejora de armas tan carismático que se mantuvo hasta en su remake de 2019.
Fácilmente, este juego puede seguir recomendándose en 2025, pues tiene un ritmo exquisito, su dificultad es muy equilibrada y guarda un tono que oscila entre el cine de serie B estadounidense de los 80 y el terror japonés maravilloso, cimentándose en un aura de tensión y misterio que cautivará a cualquiera que le hinque el diente en estos tiempos.
La única pega, como ya comenté en el reportaje de cómo empezar a jugar a Resident Evil, publicado hace no mucho, es que está complicado jugarlo de manera oficial hoy en día (solo disponible en GoG), estando el remake robándole el protagonismo en todas las tiendas digitales.

Outlast 2 – ¿No pasaste miedo con el primero? Toma siete tazas
Aquí estamos ante uno de los mejores ejemplos de una entrega que casi rozaba la perfección, pero que aún podía mejorarse. Outlast 2 cambió las bases de terror que cimentó la primera entrega, sustituyendo la claustrofobia de sus instalaciones psiquiátricas por una variedad generosa de escenarios abiertos que nos sometió a una forma de terror radicalmente diferente: la agorafobia.
La agorafobia se potenció con un tratamiento visual demoledor, dejándonos campos de trigo y noches para el recuerdo, gracias a un mejor juego de luces y sombras. Se mejoró la IA de los enemigos, siendo más inteligentes a la hora de darnos caza, mientras éramos atizados por flashbacks traumáticos de un colegio cuyo director quería cortarnos en cachitos.
Aunque lo que de verdad hizo que Outlast 2 sea mejor recordado que la primera parte fue su narrativa. El juego tocó temas más macabros, relacionados con las sectas, el fervor religioso y el maltrato infantil, siendo absorbidos en primera persona, con escenas, momentos y personajes de los que te hacen reflexionar incluso meses después de haberte pasado el juego.

Pathologic 2 – La secuela que no es secuela, sino una reencarnación
El caso de Pathologic 2 es muy curioso, porque no estamos hablando de que sea una secuela directa al uso, sino una especie de remake especial del primer juego. El tema es que tampoco es sustitutivo del anterior, porque se complementan entre sí, a su manera: mientras el primer Pathologic vuelca sus esfuerzos en la narración, Pathologic 2 hace lo propio en la parte ludus, siendo un juego muchísimo más liviano de jugar gracias a su sistema de movimiento, ayudas visuales e incluso su diseño por sustracción, ofreciendo la misma experiencia (o similar) sin necesidad de desarrollar tanto la trama, teniendo que ser más conscientes del paso del tiempo y no tanto de a dónde ir.
Aunque eso no hace que el juego sea más fácil. Pathologic 2 es más duro con los recursos, obligando al jugador a ser más comedido con los alimentos y las medicinas, sintiendo siempre que vamos faltos de ellos. También nos hace más temerosos de morir, potenciando mecánicas como el save scumming, ya que, de palmarla, se nos imponen castigos del nivel de perder salud máxima.
En general, se le considera mejor juego que el primero (yo por lo menos), pues, a pesar de que no es tan largo (solo trae la historia de un personaje, mientras que el original tenía tres), creo que la cuenta mucho mejor y tiene más valor en la faceta videojuego. Sigue siendo duro, tanto a los mandos como en los mensajes que transmite, pero más agradable de sumergirte en su universo traumático que desde su propuesta original o incluso desde su versión HD.

Silent Hill 2 – Cuando ya no es solo una secuela, es el juego de terror que lleva la corona del género
No se puede hacer un artículo de estas pretensiones y obviar al que, para mí, es el mejor juego dentro del género de los survival horror: Silent Hill 2. El primero tiene un mérito incuestionable por conseguir todo lo que consiguió en una circuitería limitada como lo fue la primera PlayStation, siendo el juego más terrorífico y mal rollero de esa generación. Pero es que Silent Hill 2 terminó siendo más que el segundo juego de Silent Hill: es el exponente de lo que debe ser un videojuego dentro de su género, siendo capaz de narrar, de transmitir y de implicar al jugador de una manera que jamás se ha vuelto a conseguir en la industria (ni tan siquiera los chorricientos juegos que salieron después dentro de la franquicia).
Acompañar a James Sunderland en su “penitencia” por el pueblo maldito de Silent Hill es toda una experiencia que te trastoca la psique. Transitar por sus calles que evocan tristeza, soledad y angustia contrasta con la tensión, urgencia y horror que es hacerlo en los momentos que la pesadilla se hace real. Silent Hill 2 es toda una exposición de cómo se debe narrar en los videojuegos y de cómo transmitir el terror en este formato lúdico.
Pero, como ocurre en el caso de Resident Evil 2, acceder al original hoy es complicado. Su remake no transmite ni la décima parte, aun siendo un juego sobresaliente, por lo que mi recomendación es intentar conseguir la versión de PC del año 2002 y mejorarla con los mods de la Enhanced Edition. No recomiendo la colección HD de PS3 y X360, pues están basadas en versiones beta, siendo una muy inferior al juego original.
Hay más secuelas de juegos de terror que estos 5
Por supuesto, estos no son la rara avis, sino los mejores ejemplos para un servidor. Hay muchos otros juegos de terror ahí fuera que merecen ser descubiertos por vosotros, como pueden ser Condemned 2, Alone in the Dark 2, Project Zero 2, Obscure 2 o Parasite Eve 2.
Siempre somos todo oídos para vuestros ejemplos, así que dejadnos en el cajón de comentarios las secuelas que creéis que merecen también su reconocimiento.
Director de Orgullogamers y el terror del SEO. Me flipan los JRPG, los Hack & Slash y los juegos con historias inusuales de esas que te dejan roto por dentro. Me encargo de que Orgullogamers no se hunda poniendo parches de cinta adhesiva.

