Conoce que se mueran los gamers, la nueva novela de Adrián Suárez donde explica la industria del videojuego a través de su protagonista
Adrián Suárez, del ensayo a la novela
Adrián Suárez es conocido por ser el conductor del podcast Nuevebits, pero su experiencia en el estudio de videojuegos tiene un gran recorrido, ya que es doctor en Narrativa de Videojuegos por la Universidad de A Coruña, escribe para diversos medios y actualmente es profesor en el máster en Diseño y Desarrollo de Videojuegos de la UNIR. También ha publicado increíbles ensayos y textos como Los secretos de Shadows Moses: más allá de Metal Gear, Los secretos del reino de las sombras y Los secretos de Hyrule, todos ellos analizados en Orgullogamers.
Con Que se mueran los gamers, Adrián, que tan acostumbrados nos tenía con sus ensayos y textos que repasan videojuegos y sagas icónicas, cambia de registro a novela. Esta novela permite a Adrián explicar qué hay detrás de la creación de un videojuego centrando la historia en Guille, un joven entusiasta que, contra los deseos de su familia, se muda a una gran ciudad para seguir sus sueños.
A través de las vivencias de Guille puede hablar de la saturación del mercado, el funcionamiento de los publishers, el crunch y explotación laboral en la industria del videojuego, cómo funciona la prensa internamente y su precaria situación… sin olvidar su curioso alegato contra la inteligencia artificial que incluye una subtrama digna de magnates tecnológicos. Se trata, por tanto, de una novela bastante actual y que trata de problemas de los últimos años, a pesar de estar ambientada en un futuro distante.
Guille, un héroe ingenuo con rasgos biográficos
«Esto no es como subir un videojuego a itch.io para sentirse realizado; esto es hacer videojuegos de verdad».
La novela emplea diferentes personajes para tratar los videojuegos desde diferentes ángulos y perspectivas. Algunas de ellas suenan tan ajenas como delirios o cuñadismos, oponiéndose a un Guille ingenuo, puro y todavía sin corromper. Hace de la típica figura de héroe amnésico al que deben explicarle lo que ocurre a su alrededor, por lo que a veces resulta absurdo su desconocimiento de la industria del videojuego, siendo un entusiasta jugador y programador. Cada nuevo tema debe serle explicado, pasándose de didáctico, pero a la vez el libro serviría como introducción a lo que esperar si quieres dedicarte a la creación de juegos en su vertiente más tradicional y comercial.
No obstante, es fácil verse reflejado en él, con ese amor e ilusión que tenemos todos los que amamos el medio, siendo doloroso su paso por la oficina y cómo sufre la realidad de un estudio medianamente grande en España. Es fácil ver en la mala praxis laboral de Moon Studios muchas malas experiencias que salen en la prensa nacional y de casos conocidos como el de MercurySteam.
Además, este personaje lleva el segundo apellido de Adrián, por lo que se puede deducir que Guille resulta biográfico y que describe la lucha interna de Adrián por ser parte del mecanismo que mantiene la industria del videojuego para sobrevivir y a la vez seguir queriendo dedicarse a los videojuegos tanto por la nostalgia como por todas las virtudes que poseen.
La inteligencia artificial y la prensa del videojuego
«Hay gente que se dedica a lanzar juegos basura generados con inteligencia artificial».
Por otra parte, resulta muy reconfortante la opinión de Adrián, a través de sus personajes, sobre el uso de inteligencia artificial, reivindicando incluso a través del fallido Moon Studios la artesanía detrás de los videojuegos y halagando la dedicación y empeño de los trabajadores. No obstante, es precisamente por el uso de IA por lo que Guille acaba irónicamente teniendo éxito, pero a la vez no le da ni felicidad ni satisfacción real.
Toda la trama de inteligencia artificial adquiere tonos absurdos y retorcidos, pero lo peor de todo es que resulta extrañamente plausible en la realidad en la que vivimos, haciéndola completamente verosímil. Es evidente que eludo hacer spoilers, pero creo que se entiende por dónde van los tiros, ¿no? Pero si es que en EE. UU. están implantando masivamente cámaras IA para espiar a la población y regalando la información al ente privado que las gestiona, ¡y nadie parece molestarse! Y así mil ejemplos.
«(…) ¡Pero un análisis de un videojuego siempre es un acto subjetivo! ¡Una opinión!»
Resulta muy revelador también cómo introduce la revista Nuevebits para explicar el funcionamiento de la prensa del videojuego, en su eterna lucha entre vivir de la publicidad de juegos y ser capaz de criticarlos adecuadamente, aunque me gustaría especialmente destacar cómo explica la función de un análisis y la responsabilidad de los medios por usar notas numéricas, que están llevando a la deshumanización de sus propios autores que deben lidiar con los usuarios más encolerizados. En la novela un redactor explica que se ha dejado de firmar los artículos y que los redactores son completos anónimos. Me parece un punto brillante.
También dedica una reveladora opinión sobre el porqué deben montar un podcast, pero lo guardo para quienes estéis interesados en leer Que se mueran los gamers. Tampoco voy a destripar en qué lugar deja al mundo de los influencers y streamers, porque hasta resulta previsible viendo el tono global de la novela, ¿verdad? La novela reivindica los videojuegos como se veían en los años 90 y principios de los 2000, cuando era una cosa de frikis que amaban y se ilusionaban por algo en su vida, en vez de ser una trituradora de personas.
Conclusiones
Que se mueran los gamers es una novela de nicho, claramente orientada al público gamer con interés en saber sobre la industria, pero a la vez la explican como para gente totalmente desconocedora de términos de uso habitual. Por ello la veo claramente como novela juvenil ideal para recomendar a nuestros sobrinos, hijos o estudiantes a nuestro cargo, no tanto como para nosotros. Afortunadamente, a pesar de todos los temas que toca, sabe sacar esperanza e ilusión sobre los videojuegos y su estado.
El retrato que hace de la situación del videojuego explica verdades que nos mantendrán pegados a la novela y que de otra forma no podría explicar Adrián Suárez desde su posición. Creo que, en ese sentido, vale la pena leer Que se mueran los gamers.

Ingeniera de minas que no trabaja de lo suyo (da igual cuando leas esto). Está fascinada por la Xbox Series S y el Game Pass.

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- No queda claro para quién es la novela


