Game Freak innova con combates en tiempo real y el regreso de las megaevoluciones en una aventura que redefine el concepto de liga Pokémon y concentra toda su aventura en una única ciudad.
Después de años de rumores, teorías y alguna que otra filtración que parecía demasiado buena para ser cierta, Leyendas Pokémon: Z-A por fin es una realidad. Game Freak nos lleva de vuelta a Kalos, una región que no visitábamos desde los tiempos de Pokémon X e Y en 2013. Esta nueva entrega llega con la intención de dar nueva vida a una de las generaciones más queridas, apostando por una historia más seria, un lavado de cara visual y cambios jugables que buscan modernizar la fórmula. La historia transcurre exclusivamente en Ciudad Luminalia (Kalos), cinco años después de los acontecimientos de la sexta generación. Todo comienza cuando nuestro personaje, al bajar del tren, conoce a Urbi o Muni, un trabajador del hotel donde nos hospedamos que se adentrará con nosotros en la aventura. Game Freak abandona el arquetipo del rival que te enfrenta durante toda la partida y presenta compañeros con diseños totalmente diferentes, humor, personalidades únicas y propósitos definidos. Los diálogos no temen utilizar jergas de jóvenes, los dobles sentidos, referencias culturales y memes.

La estructura de la historia va alternando entre el ascenso de rango en los Juegos Z-A con la calma de megas descontroladas. Funciona, aunque en el tramo medio se nota cierta repetición. El último acto, sin embargo, crece en épica y exigencia, ofreciendo algunos de los set pieces más espectaculares de la saga. Tras los créditos, el juego mantiene contenido como retos de combate, historias adicionales y vías claras para completar la Pokédex.
Tenemos un nuevo mapa de «mundo abierto» entre muchas comillas… Aquí no hay rutas, sino barrios, tejados, callejones, pasarelas y recovecos interconectados. Podemos hacer parkour, escalar y saltar obstáculos. En el recorrido de nuestra aventura nos encontraremos con muchísimas misiones secundarias. Están diseñadas para explorar una mecánica o movimiento, como desbloquear los ascensores, pelear con pokémon o librar combates con entrenadores. Duran minutos, sorprenden con pequeñas historias y recompensan con MT o incluso nos regalan pequeños acompañantes para nuestra aventura.

Nuevos modos de juego
Las Zonas Salvajes. Se trata de pequeñas áreas cerradas con rotación de diferentes especies de Pokémon por hora y clima. Sirven para entrenar, completar la Pokédex, explorar nuevos sitios, etc. Vuelven los Pokémon alfa, con movimientos exclusivos y un visible aumento en la dificultad de estos pokémons.
Los Juegos Z-A. Eventos nocturnos (cada 20 minutos en tiempo de juego) que aíslan un sector de la ciudad, rodeado de unos muros rojos y activan una especie de «liga callejera» por rangos que van de la Z a la A. Ganas puntos por combates, cumples tarjetas-objetivo (por ejemplo, «usa X movimientos supereficaces»), al alcanzar el máximo número de puntos, desbloqueas duelos de ascenso. Un nuevo sistema, parecido a las míticas batallas contra líderes de gimnasios.
Los pequeños bosses, la megaevolución. Las megas se convierten en batallas contra jefes en arenas circulares. Pero no todo es tan fácil como en entregas anteriores, ahora estas peleas exigen esquivas del Entrenador, recogida de orbes para cargar megaenergía, uso de Movimientos + y lectura de patrones (proyectiles, áreas, embestidas, bombas). Cada vez que avances en la historia, estas batallas serán más y más difíciles. Hay reapariciones y nuevas megas (como Mega-Malamar y Mega-Hawlucha).

La gran novedad, el combate en tiempo real
El pilar de Z-A es su nuevo sistema de combate. Se acabó el combate con turnos. Se pelea en tiempo real, con fijado de objetivo, cooldowns y con movimientos que han sido diseñados según la intención, por ejemplo, si el usuario utiliza un ataque de contacto este se acercará al enemigo (por ejemplo, puño trueno) al igual que si es un ataque a distancia este mantendrá la distancia (por ejemplo, hidrobomba). El cambio de Pokémon es casi instantáneo. Aunque cabe recalcar que las características de las batallas siguen siendo igual, la tabla sigue siendo esencial y los objetos y bayas funcionan en la batalla. Las curas tienen tiempo de espera y los rivales atacan mientras tú lo haces. El combate deja de premiar únicamente «pegar antes» y devuelve al jugador la responsabilidad del rol, la estrategia y la compatibilidad elemental.

Lo peor de Leyendas Pokémon: Z-A
Aunque Leyendas Pokémon: Z-A acierta en muchos aspectos, también presenta una serie de debilidades que afectan a la experiencia general del jugador.
Uno de los principales problemas se encuentra en el ritmo narrativo. La historia, si bien resulta interesante y cuenta con momentos inspirados, puede hacerse pesada en sus primeras horas. El juego restringe la libertad del jugador con secuencias y tutoriales extensos, lo que provoca que el inicio se sienta más guiado de lo deseable.
Otro punto mejorable es la homogeneidad visual de los distritos. Pese al esfuerzo por dotar a Ciudad Luminalia de vida y escala, muchos barrios comparten la misma estética: fachadas, edificios y estructuras que se repiten con frecuencia, lo que reduce la sensación de diversidad y exploración dentro del entorno urbano. Aunque los Pokémon presentan un nivel de detalle convincente, buena parte de los elementos urbanos, fachadas, ventanas o decorados, se perciben planos y repetitivos, especialmente en una entrega que concentra toda su acción en una única localización. Se echa en falta una mayor interacción con el entorno, como la posibilidad de acceder a más interiores o conversar con los habitantes para activar pequeñas historias o encargos secundarios. En un juego tan focalizado en una sola ciudad, esta falta de profundidad ambiental limita la sensación de inmersión.

El apartado técnico y la IA tampoco están exentos de fallos. Se han detectado errores puntuales que afectan a la jugabilidad, como un bug que puede hacer desaparecer a un Pokémon durante una captura si coincide con el cambio de ciclo día-noche. También se observan comportamientos anómalos en algunos pokémons, como movimientos erráticos o caídas por los tejados (aunque son graciosos de ver) que pueden llegar a ser molestos.
La variedad de Pokémon se siente algo limitada, muchos de los favoritos de distintas generaciones no están presentes, y los que aparecen se sienten «cortos» en comparación con la inmensidad del universo Pokémon. Sería fantástico que en un futuro se lanzara un DLC que permitiera viajar a otra ciudad, con nuevos biomas, distintos tipos de Pokémon y retos adicionales. Este tipo de contenido expandiría la experiencia y reforzaría la sensación de que el mundo de Pokémon es enorme. En general, aunque la campaña principal se disfruta muchísimo, la sensación de que todo podría ser todavía más grande y variado deja ganas de más exploración y capturas.
Lo mejor de Leyendas Pokémon: Z-A

Uno de los mayores aciertos de Leyendas Pokémon: Z-A es su nuevo sistema de combate en tiempo real, que rompe con el esquema clásico por turnos de la saga principal. Por primera vez, el jugador puede moverse libremente durante las batallas, esquivar ataques y ejecutar movimientos con precisión, lo que aporta una sensación de dinamismo y control mucho más intensa. Esta innovación dota al juego de un ritmo más fluido y convierte cada enfrentamiento en una experiencia más inmersiva y estratégica.
Otro de los grandes atractivos es el regreso de las megaevoluciones, una mecánica muy querida que vuelve con fuerza. Su reintroducción no solo apela a la nostalgia de los jugadores veteranos, sino que también amplía las posibilidades tácticas dentro de los combates. El equilibrio entre innovación jugable y tradición se percibe como uno de los pilares que sustentan la propuesta de esta entrega.
Por último, Leyendas Pokémon: Z-A incorpora más opciones de personalización y mejoras en las funciones sociales, que permiten al jugador construir una identidad más propia y compartir su experiencia con otros dentro del mismo universo. Estos elementos convierten a Kalos en un espacio más vivo y participativo, reforzando la sensación de comunidad que caracteriza a la saga.
El diseño de los Pokémon es una auténtica maravilla. Puedes apreciar cómo algunos se preparan para enfrentarte, mientras que otros prefieren huir. Además, verlos convivir en su hábitat natural aporta una sensación de vida y realismo que hace que el mundo se sienta más auténtico que nunca.

Veredicto final
Leyendas Pokémon: Z-A supone un paso valiente y refrescante dentro de la saga. Game Freak se atreve a reinventar su fórmula más clásica con un sistema de combate en tiempo real que funciona sorprendentemente bien, aportando una capa de dinamismo, estrategia y emoción que muchos jugadores llevaban años pidiendo. La ambientación en una Ciudad Luminalia viva, vertical y llena de secretos, junto al regreso de las megaevoluciones, demuestran que la franquicia aún tiene margen para innovar sin perder su esencia.
Sin embargo, no todo brilla con la misma intensidad. La homogeneidad visual de los distritos, ciertos fallos técnicos y un ritmo inicial algo torpe impiden que la experiencia alcance su máximo potencial. En definitiva, es un título que respeta el pasado mientras se atreve a mirar al futuro. Un paso firme hacia una nueva era para la saga.
Soy Paula, periodista y fan de los jueguitos desde que tengo memoria. Mi primer amor fue The Legend of Zelda: Twilight Princess y desde entonces estoy obsesionada con la saga. También soy esa loca que disfruta psicoanalizando personajes. Madre de dos gatos que odian todo lo gamer (sí, se comen los cables).

- Combate en tiempo real
- Opciones de personalización
- Diseño de las criaturas
- Gráficos pobres de la ciudad
- IA errática


