El mundo de las cartas de Wizards of the Coast esconde oscuros secretos. Hoy vengo a hablaros del mercado secundario de Magic: The Gathering y la especulación incontrolada.

Cuando me adentré en el basto mundo del juego de cartas coleccionables de Magic: The Gathering, diseñado y distribuido por Wizards of the Coast, realmente no sabía absolutamente nada acerca de él. Mi primer contacto fue jugando con las cartas que venían en una baraja preconstruida para aprender los conceptos básicos con gente de mi mismo nivel. A partir de ahí, practicando en una tienda especializada con personas que ya entendían cómo funcionaba el sistema, fue cuando realmente pude decidirme por seguir adentrándome en el juego. Ahí aprendí a disfrutar de lo que podían ofrecerme los diferentes formatos existentes en Magic. Ahora bien, cualquier persona que quiera introducirse en algún formato de «construido» (donde juegas con tu baraja de cartas, diseñada por ti), tarde o temprano necesitará echar mano del mercado secundario de Magic: The Gathering para obtener las cartas que quiere para su baraja.

Partida de 1vs1 jugando el formato construido Modern.

Las leyes de la oferta y la demanda aplicados a Magic

Existen muchas formas de participar en el mercado secundario: se puede ir a tiendas especializadas que tienen un amplio catálogo de cartas con precios fijados por los propietarios de las mismas, o consultar las diversas páginas web que ponen en contacto a compradores y vendedores. Pero el papel más importante del mercado secundario es “fijar” el precio de una carta de Magic de forma individual. Para ello debemos tener en cuenta muchos factores, pero me gustaría centrarme en explicar los dos más importantes: su “oferta” y su “demanda”.

Cuando hablamos de oferta, nos referimos al número de copias de dicha carta que existen disponibles para su compra dependiendo de su rareza. Magic distribuye sus cartas por común, infrecuente, rara y mítica donde cada rareza tiene un número determinado de copias en su distribución. También se mira si tiene alguna característica especial, como un diseño alternativo, o si es foil. Aquí es importante señalar que el papel más determinante lo tiene Wizards of the Coast (WotC) debido a que puede alterar la oferta. Esto pude suceder bien mediante la política de reprintear las cartas, lo que aumenta considerablemente su número de copias o, mismamente, si banean una carta de algún formato oficial.

En el otro lado tenemos la demanda. Aquí es donde nos centramos en la función de los compradores de cartas, cuyo interés va de la mano al papel que tienen dichas cartas en el metajuego de los diversos formatos. Si una carta es muy buena en un formato muy jugado será preciada en el mercado secundario. Sin embargo existe, en el mundo del Magic, un número de cartas determinadas a las que no afectan para nada estos factores que forman parte del sistema.

Magic Chronicles. 1995.

Wizards of the Coast luchando una batalla perdida

Para explicar este fenómeno tenemos que remontarnos a julio de 1995. Después del éxito comercial de las primeras ediciones coleccionables de MTG, WotC anuncia Chronicles, una edición que no trajo consigo cartas nuevas. En su lugar, trajo cartas que ya fueron impresas en los sets anteriores. Con esto WotC trata de satisfacer la alta demanda de cartas que viene de la incorporación de nuevos jugadores que no tenían la capacidad para invertir en el mercado secundario. Esto fue un plato de mal gusto para los jugadores que ya poseían dichas cartas, dado que implica la perdida de casi todo el valor de sus colecciones en el mercado secundario. Con Chronicles se incorporaron 180 millones de cartas, una cifra mucho más alta que en la colección anterior.

WotC entendió, en ese momento, que con esta política de reprintear ediciones enteras podría poner en peligro a su propio juego. En la revista The Duelist firmaron un artículo donde se dejó en constancia una lista de 572 cartas que nunca volverían a ser printeadas bajo ninguna forma. Hablamos de cartas tanto en borde negro como en blanco, al que se le llamó Reserved List. La lista incluye todas las cartas de los sets Alpha y Beta que no aparecen en la 4º Edición o Ice Age; también todas las infrecuentes y raras de Arabian Nights y Antiquities que no fueron reprinteadas en borde blanco, y todas las raras de Legends y The Dark que no tuvieron versión en borde blanco.

Debido a esto, podemos tener reprints de cartas que ya son baluarte histórico del juego. Por ejemplo, Lightning Bolt o Counterspell, cuyos prints originales son de la colección Alpha. Por el otro lado, dentro de la lista, tenemos a las consideradas como las 9 cartas mejor valoradas de la historia del juego. Estas son conocidas popularmente como el Power Nine: Black Lotus, Time Walk, Timetwister, Ancestral Recall y los 5 Moxes.

Power Nine de Magic: The Gathering

Reserved List como el parche que taparía el agujero de la piscina

Todo hay que ponerlo en contexto. En ese momento, podía considerarse que la existencia de la Reserved supuso un acierto para WotC. Contentaba a la gran mayoría de sus jugadores, que podrían seguir consumiendo los nuevos productos sin la preocupación de perder valor en sus colecciones. Pero esa época de Magic es muy diferente a la actual. Ahora mismo existen una gran cantidad de cartas diversas y de diferentes diseños, producto de muchos años de trabajo creativo con sus errores o aciertos. Pero lo más importante es que contaban con una gran variedad de formatos; muchos de ellos son Eternal. Esto quiere decir que todas las cartas de todos los sets son válidas, salvo si están baneadas.

Para el mercado secundario, la Reserved List supone un valor más seguro que el resto de cartas. Los especuladores saben que su número de copias en el mercado, con el tiempo, irá decreciendo, dado que el estado físico de las cartas se va deteriorando sin los cuidados apropiados. Además, tienen asegurado que la oferta de dichas cartas no aumentará por parte de WotC. Todo esto era conocimiento popular, dado que se muestra, en todo momento, un aumento progresivo del valor de las cartas Reserved en los mercados de Magic, con subidas de precio moderadas. Eso fue así hasta que llegamos al año que puso todo patas arriba: 2020.

Con la pandemia del Covid-19, el Magic físico sufre a escalas nunca vistas. Se cancelan torneos y se cierran tiendas especializadas. Los jugadores encontraron, a través de la webcam, formas de jugar partidas con sus cartas desde sus casas; obviamente, esto no calmó en absoluto el gran impacto que tuvo en el mercado secundario. Los compradores dejaron de consumir y, de forma generalizada, los precios de las cartas individuales cayeron progresivamente a lo largo del periodo de pandemia. Este no fue el caso de la Reserved List, que tuvo el efecto contrario.

mercado secundario de Magic: The Gathering

Historial de precio de la Volcanic Island. Visto en mtgprice.com

La mejor arma de la compañía, actuando en su contra

La gran especulación que hubo, durante los meses de otoño e invierno, con las cartas de la Reserved fue por una suma de factores. Por un lado estaban los que solían especular, hasta ese momento, con cartas de formatos oficiales, como Standard o Modern. Con el mercado parado vieron que era un buen momento para ir a por el valor asegurado de la Reserved. Por otro lado, el «efecto contagio» del auge especulativo de cartas antiguas de Pokémon despertó mucho interés por las cartas antiguas de MTG.

La existencia de la Reserved, actualmente, genera un problema para el propio sistema del juego, para los jugadores y para la propia WotC. Primero de todo porque se convirtió en una burbuja especulativa ajena a lo que es el juego de MTG, dado que esas cartas fueron creadas para ser jugadas, no con la función de generar dinero con la compraventa a largo o corto plazo.

Claro que el punto de la cuestión gira en que dentro de la lista están muchas cartas que son demandadas por su jugabilidad en diversos formatos Eternal. De ahí que sea un hecho que para la propia WotC también sea un peligro a la larga, ya que si una persona quiere jugar Legacy (un formato oficial) ya puede ir pidiendo un crédito al banco para poder montar una baraja bien situada en el metagame. Esto hace prácticamente imposible el acceso a nuevos jugadores y sienta un muy mal precedente en la comunidad.

Además, existe el hecho de no poder printear dichas cartas. La Reserved capa de forma considerable el trabajo de diseño porque WotC no puede reproducir, bajo ninguna forma, cartas que hagan las mismas cosas que alguna de la listadas en la Reserved, aunque tengan distinto nombre. El staff de WotC mostró varias veces en redes sociales su intención de anular o cambiar la Reserved List, pero han dejado caer la imposibilidad de poder cambiar esto en un futuro debido a que, si anulan dicha lista, los jugadores que se viesen afectados por las perdidas podrían reclamar compensaciones, llevando a WotC a los juzgados.

mercado secundario de Magic: The Gathering

El principal jefe de Diseño de Magic: The Gathering, Mark Rosewater, admitió en 2016 la imposibilidad de cambiar la RL.

No parece haber solución a largo plazo

Realmente, la situación es muy extraña; todo se origina por un “pacto de palabra” en un artículo escrito en una revista hace casi 30 años. Desde mi punto de vista, ignoro que pueda existir una salida de este embrollo. Me atrevería a decir que, judicialmente, es más complicado de lo que parece. De lo contrario, los abogados de una empresa millonaria como es WotC (que recordemos forma parte del holding de Hasbro) ya habrían dado con la solución hace tiempo. Ahora mismo, de hecho, me parece mucho más complicado que antes dado el increíble aumento de precio de las cartas; caso del Black Lotus de Alpha en estado near mint, que batió un récord sin precedentes al venderse en Ebay por más de 500.000$.

Para que nos pongamos en situación: se ha llegado a un punto en el que existe gente que declara como bienes patrimoniales la adquisición de cartas Magic: incluso las depositan en bancos para impedir posibles hurtos. También es cierto que muchos expertos vaticinan casos hipotéticos, como es el caso de que aunque lleguen a existir reprints de cartas Reserved, las primeras versiones seguirían conservando su precio o disminuyendo mínimamente. Pondré el ejemplo del Shivan Dragon, una carta que regalan en mazos preconstruidos que ha sido reprinteada en muchas ocasiones, pero la cual su primer print de Alpha está valorado en 5000$. Sin embargo, aquí estaríamos hablando desde supuestos dado que, por encima de todo, el mercado secundario de Magic es muy caprichoso.

 

Por Alberto Quintá

Jugador de mazos aburridos de Magic: The Gathering en cartas físicas desde 2015, entusiasta en formatos de Modern, Pauper, Legacy y Commander con sus variantes.

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