Análisis de OMORI

Descubriendo un mundo de dolor y otro de color de rosa de la mano de la artista, dibujante y diseñadora estadounidense OMOCAT en este análisis de OMORI.

Está claro que estamos viviendo una época dorada para el videojuego indie desde hace algo más de una década; Hollow Knight, Cuphead, Celeste, Hades, Undertale y tantos otros son un claro ejemplo de ello. Normalmente, dado a las limitaciones monetarias y de equipo de sus desarrolladores, los juegos indies pasan por un proceso de creación lento y complicado. Ese es el caso de OMORI (por ahora solo disponible en PC). Bebe mucho del estilo tan querido de EarthBound/Mother, saga de la que tan influenciados se han visto creadores como Toby Fox de Undertale. También otros juegos como LISA: the Painful o el reciente Eastward. Dejando a otros autores de lado, vayamos con el análisis de OMORI.

análisis de OMORI

La sinopsis y premisa que nos presenta OMOCAT

Lo primero de todo, ¿qué es OMORI? El proyecto nace en 2014, pero su creadora ya trabajaba en cómics y ropa con gran popularidad varios años antes. Seis años después, el juego sale por fin a la luz solamente en PC, aunque su llegada está prevista para Nintendo Switch, sin fecha de lanzamiento por confirmar. Una de las primeras cosas que vemos al abrir OMORI es una advertencia sobre el contenido de la obra. Esta sirve también como una declaración de intenciones de cara a la temática del juego: depresión, ansiedad, suicidio… y otros temas que pueden no estar recomendados para todo tipo de jugadores. Esto es OMORI: un RPG por turnos con toques surrealistas, de terror. Tiene claras intenciones de crear una experiencia única e irrepetible a base de mezclar tanto temas como estilos: tenemos comedia, sustos, puzles, minijuegos…

Partimos de la base de movernos entre dos mundos: el real y el fantástico de imaginación y sueños del protagonista, al cual le pondremos el nombre que queramos (aunque canónicamente se llama Sunny, yo lo bauticé como Andrés). En el primero conoceremos los miedos a los que se enfrenta a diario, mientras que en el segundo mayormente nos encontramos con toda la parte cómica y más liviana del juego, con ciertas pinceladas de terror de vez en cuando, que nos ayudan a desconectar y a evadirnos de la realidad del pobre Sunny. Como podréis imaginar, ambos mundos tienen mucha más conexión de la que parece a simple vista… lo cual hace que sea especialmente interesante descubrir qué ha pasado en la vida de Sunny para acabar en el punto depresivo en el que se encuentra. Pero, ¿qué es una premisa en un videojuego sin el apartado jugable y técnico?

análisis de OMORI

Apartado técnico y jugable

En lo jugable, como he mencionado en los primeros párrafos del post, OMORI bebe mucho de la fórmula Earthbound/Mother. Incluso también de los antiguos juegos de Pokémon (hasta las secuelas de Blanco y Negro, quiero decir): vista cenital, personajes estilo chibi, nos podemos mover solamente en cuatro direcciones, simplismo (que no cutrez) y repetición de elementos (como árboles o piedras siempre exactamente iguales) en los decorados y, por supuesto, la joya de la corona: ser un RPG por turnos. Por suerte, no es el clásico RPG por turnos lento y tedioso, en el cual tienes que pulsar la X para ganar y fin, no; el combate de OMORI está cuidadosamente cuidado para no hacérsete aburrido: tenemos un precioso arte que quita el hipo, todo dibujado a mano, una música que normalmente te activa y anima y un estilo de fortalezas y debilidades muy diferente.

Lo primero, el arte. Como comenté, hay una parte inmensa del juego que es donde más probablemente brille: el apartado artístico, dibujado completamente a mano, por OMOCAT. Cada personaje, enemigo y escenario sorprende cuando lo ves en manos de la artista y no simplemente en bits. Esto queda muy bien complementado por la música, que recuerda bastante a Undertale en algunas piezas (de hecho, Toby Fox participa en la OST) y, cómo no, ese sistema del que os he hablado que veis en la siguiente imagen.

Un original sistema de combate por turnos

Dado que todo en el mundo de OMORI gira alrededor de los sentimientos el combate no podía ser de otra manera: tenemos los estados HAPPY, SAD y ANGRY, los cuales entre ellos tienen fortalezas, debilidades y diferentes stats. Lo también diferente es que no existen personajes que sean de un estilo u otro. Sois tú o el enemigo los que vais oscilando entre los estados alterados. Por ejemplo, puedes provocarte el estado ANGRY a ti mismo para atacar a un enemigo que esté en el estado SAD, el cual puedes haberle podido provocar tú mismo. Esto lo consigues con diferentes habilidades propias de los personajes o con objetos, claro. Otra curiosidad sobre la originalidad del juego: cuando un personaje muere, no se queda K.O. sino que se convierte en algo que no voy a desvelaros, pero que resulta muy divertido.

Por otra parte, y para ir terminando con esta zona e irnos directamente a los pros y contras y a por las palabras finales del post, la historia y el guion de OMORI, siendo un poco repipi, son como la vida misma: sentimiento puro; sientes tristeza, alegría, algo de miedo, cariño… El texto y los diálogos entre los cuatro protagonistas (Sunny, Kel, Aubrey y Hero) están especialmente cuidados y tratados con mucho mimo y cariño. Se nota especialmente que este juego es el niño mimado de su creadora. Es parecido al caso del grupo protagonista de Final Fantasy XV: más que personajes, sientes que estén vivos, que sienten y que padecen. Cómo no, eso se agradece mucho de cara a la inmersión que sientes con una obra.

Como punto extra: el juego tiene un muy completo sistema de logros en Steam para los más coleccionistas y caza-trofeos así como varias rutas disponibles y finales según tus acciones a lo largo del juego. No solo tus decisiones al final cuentan, ya que puedes elegir hacer la ruta normal, cambiando entre mundo de sueños y mundo real, o la ruta hikikomori, en la cual predominantemente apenas tocarás el mundo real. Recomiendo hacer la normal en una primera partida.

Pros y contras

En resumen, la lista de pros sería la siguiente:

  • Originalidad y atractivo visual.
  • Historia cuidada y diferente, trata temas complicados y necesarios.
  • Cuidado guion y sistema de combate con toques innovadores.
  • Rejugabilidad: disponibilidad de diferentes rutas, decisiones y finales.
  • Te gustará si te gustóUndertale, Deltarune, EarthBound, Lisa: the painful.

Mientras que la lista de contras sería…

  • No está disponible en español. Dado la cantidad de texto que incluye, puede ser un inconveniente.
  • La música, pese a ser divertida, puede hacerse repetitiva, por ejemplo, si estás farmeando experiencia.
  • Pese a que los temas que trata son un pro como tal, también es cierto que por lo que cuenta y cómo lo cuenta puede haber momentos, conversaciones y escenas no recomendables para personas más sensibles o cercanas al tema del suicidio o la ansiedad.
  • Por ahora, solo disponible en PC, aunque con lanzamiento esperable en algún momento para Switch. No se espera para Xbox o PlayStation.

Palabras finales

Como seguramente hayáis deducido a estas alturas, OMORI es un juego bastante especial y diferente que no te va a dejar indiferente en absoluto. Ya sea por sus momentos más terroríficos, por la calidez humana que transmiten sus protagonistas o por los tan difíciles y necesarios temas que trata de una forma directa tenemos una historia única e irrepetible. No puedo hacer otra cosa que no sea recomendároslo. ¡Por muchos más años de OMOCAT!

Por Andrés Nieve

Andaluz gafotas amante de la animación, el manga y los videojuegos. Mi cerebro está formado en un 94% de One Piece. El 6% restante es secreto.

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