Análisis de Back 4 Blood

Un juego de supervivencia donde se premia que no sobrevivas. Descubre en este análisis de Back 4 Blood sus peculiares mecánicas.

Back 4 Blood es el último título de Turtle Rock Studios y fue publicado en el 2021, más de 10 años después de Left 4 Blood. Esto hizo que fuese muy esperado por la comunidad de cazadores de zombies, teniendo un enorme boom por estar disponible en el Xbox Game Pass. En este análisis de Back 4 Blood os cuento mi experiencia y lo que más me ha llamado la atención de este título tan… genérico.

No juegues solo

He disfrutado muchísimo este juego, a pesar de que todavía no me he pasado todos los actos. Pero esto no es mérito del título, que es sumamente genérico y falto de personalidad. El haber podido compartirlo con mis amigos ha hecho que la experiencia en el juego sea mucho mejor de la que es; soy consciente de ello. Es más, creo que si no se juega en cooperativo, no se puede disfrutar: la IA comete demasiados errores y puede alertar a los enemigos, causándote verdaderos dolores de cabeza. Además de limitarte cualquier estrategia en grupo, que son esenciales para la supervivencia: la elección de personajes, formas de luchar y la elección de cartas.

Análisis de Back 4 Blood

Mecánica de cartas y mazos

Los personajes no son personalizables ni mejorables; pero sí podemos mejorarlos en base a la compra de cartas y a la construcción de mazos.  Estas cartas incluyen modificadores, encontrar más munición en los escenarios, tener una vida extra, más munición para todo el equipo… Es una mecánica base de la que parte todo el juego. También nos encontraremos cartas de uso temporal (en el propio escenario) gratuitas o que exigen el pago de monedas que vayamos consiguiendo en la partida. El juego consiste, por lo tanto, en seleccionar adecuadamente las cartas que podremos obtener durante la partida y entre actos.

Existiendo cartas que afectan al equipo, es necesario ponerse de acuerdo entre todos los miembros del grupo para sacarles todo su partido. Acumular beneficios, pensar en las dificultades que puedan tener de munición o botiquines… es esencial para la supervivencia. Por lo que en este punto, las cartas son una mecánica a favor del concepto del juego y que exigen cooperación entre personas, no IAs.

El premio de perder

Cada parte de un acto introduce unas condiciones de partida que, según sus combinaciones, pueden hacer que sea casi imposible avanzar. Hacía tiempo que quería escribir sobre este juego y el enfoque que quería darle era considerar que era injusto, que introducía un término de aleatoriedad tan grande que era realmente contra lo que luchas. Con tus cartas y tu destreza tienes que superar unos contratiempos forzados. Pero lo cierto es que, después de hablarlo con mis compañeros de juego, entiendo porqué no está bien hablar de «injusticia».

Como otros juegos, como el Hades y su modo dios, no está mal perder. No está mal que no puedas continuar y debas repetir la historia. La derrota de los personajes se premia y con este premio puedes prepararte para intentar superar los infortunios de la historia. Perder en Back 4 Blood y tener que repetir un acto una y otra vez supone obtener Puntos de suministro. Con estos puntos puedes adquirir cartas con las que mejorar, algunas tan absurdas como que no causes fuego amigo si te agachas. Es decir, puedes crear un mazo fortaleciendo tus estrategias. Mi personaje era una máquina de matar cuerpo a cuerpo que hasta se curaba hachazo a hachazo.

Sí, las condiciones de cada capítulo me resultan demasiado arbitrarias, pueden lastrar todo lo que habías conseguido anteriormente, pero no es en vano. Te premian por perder, alargan el gameplay y obligan a que debas mejorar continuamente tu mazo de cartas. No obstante, no logro entender del todo este enfoque, acostumbrada a haber jugado a Left 4 Dead y otros juegos de matar zombies. Soy una jugadora de la vieja escuela a quien le cuesta ver una derrota como una victoria; más todavía si juegas como la resistencia a un apocalipsis.

Análisis de Back 4 Blood

Las dificultades están mal planteadas

La aleatoriedad de las condiciones de cada escenario escapan a nuestro total control, por lo que en cualquier momento puedes pensar en cambiar la dificultad del juego. La realidad es que tiene tres niveles de dificultad que resultan ser: «demasiado fácil», «normal-difícil» e «imposible» (evidentemente no tiene esos nombre en el juego…). La falta de términos intermedios hace que sea complicado encontrar un punto donde estés cómodo. El demasiado fácil no tiene fuego amigo, pero el normal-difícil sí. Pero en cambio, me gusta más la recuperación de salud que presenta el primero. El normal-difícil además hace que aumente (bastante) los enemigos de una horda.

El primer acto, como no tienes cartas, casi te obliga a jugarlo en modo demasiado fácil. De hecho, es el nivel que repetí más veces, hasta que conseguí más Puntos de Suministro para empezar un mazo adecuado, ¡y eso que mis compañeros llevaban encima horas y horas de juego! El mal planteamiento de las dificultades, sumado a la aleatoriedad de las condiciones del escenario hacen un mortal combo que me ha resultado tremendamente frustrante en mis primeras horas de juego.

Lo que más me ha gustado

Cada vez más me interesan jugar juegos cooperativos. Encontré un grupo de amigos que me ha acogido en sus partidas y con los que puedo disfrutar tanto de su compañía como de muchos títulos interesantes. Creo que Back 4 Blood es un buen juego multijugador y que potencia el trabajo en equipo con las bonificaciones de equipo y elección de personajes. Es un shooter competente, vaya, y es divertido disparar a zombies. Es desestresante, incluso.

Además, hay unidades especiales, bosses y suficientes escenarios diferentes. No creo que necesite mucho más para disfrutar la propuesta de ser parte de la resistencia humana contra el apocalipsis zombie. Aunque creo que podría pegar estos dos párrafos en la descripción de cualquier otro juego de mata-zombies y no lo notaríais… Me ha parecido, además, bastante fluido en tiempos de carga; y asimismo permite saltar animaciones.

Valoración final y conclusiones

A pesar de sus pegas y el tener que asumir derrotas, me gusta. Me lo paso bien jugándolo. Me presenta un reto que sé que es superable con no demasiada paciencia y destreza. Aunque se pueda romper el juego con la elección de cartas, los niveles de dificultad y las condiciones de cada capítulo, al menos siento que tiene un mínimo de diferenciación mecánica con respecto otros juegos. No obstante, en el disparar y matar, así como historia, no deja de ser un juego de zombies más. No es una obra trascendente, ni va a marcar mi vida de ninguna forma, pero… ¡Ostras! ¡Zombies! ¡Piun! ¡Piun!

Por Mariola Juncal

Ingeniera de minas que no trabaja de lo suyo (da igual cuando leas esto). Está fascinada por la Xbox Series S y el Game Pass.

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Ricardo Charco

Interesante análisis. No he llegado a entrar en el juego porque, tal y como comentas, me daba la sensación de ser un juego pensado para disfrutar en cooperativo (ya que la estrategia hace mucho) al igual que le pasa al PayDay2. Las IAs, muchas veces dificultan más que ayudan XD y mis horarios no son muy adaptables a jugar con gente…

Me llamó la atención en su día el componente de mejoras mediante cartas, aunque lo que has comentado de «premiar el perder», creo que al igual que tú me costaría entrar en esa dinámica (que seguro es muy disfrutable).

Te leo en futuras entradas ^^

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