Madoka Tragica

Once años… y todavía nos rompe el corazón. Primera parte de un análisis lo más completo posible acerca de este anime.

Bienvenidos, os invito a adentraros en Madoka Trágica. Once años de Puella Magi Madoka Magica (Parte 1).

Encontrar un punto de inicio para hablar de algo tan denso y enrevesado como este anime es complicado, así que vamos a suponer que es de opinión, ya que me faltarían páginas para hablar de ello. Empezaré por una visión sin spoilers e indicaré cuándo comienzan, por si alguien no la ha visto y prefiere dejar de leer. Al menos los primeros doce capítulos se pueden ver doblados o subtitulados tanto en Netflix como Crunchyroll. Os recomiendo que escuchéis su maravilla de banda sonora, por si queréis disfrutarla de fondo mientras leéis.

Comenzaré por su género.

Las chicas mágicas tuvieron un gran tirón en los 90s, ocasionado por series como Sailor Moon o Card Captor Sakura. Llegaron a tener una gran repercusión internacional y aún hoy en día siguen activas de una manera u otra. Estas grandes obras representan a chicas fuertes haciéndose cargo de grandes problemas utilizando la magia y su ingenio. Diréis: «Pero Kass, hay muchas obras de chicas mágicas». En eso me quiero centrar ahora. Por ejemplo, Doremi. La veías siendo pequeño y era colorida, alegre, «para niños». Cuando la ves siendo más mayor, notas cómo algo oscuro va surgiendo poco a poco en las entrañas de la serie.

Algo no está bien

Incluso en Sakura o Sailor Moon pasa. Algo no está bien debajo de toda esa capa de amistad, fuerza y representación femenina fuera del Shôjo convencional. Una de esas cosas es que son niñas con más trabajo del que deberían tener y pocas horas de sueño. A su vez se ha de resaltar que casi todas ellas tienen un poder en el que se les conceden visiones. Teniendo en cuenta lo poco que duermen y lo agitadas que son, me sorprende que no suspendan todo.

Gen Urobuchi (Fate/Zero, Psycho Pass) es conocido por su estilo oscuro, temas nihilistas y giros trágicos y traumáticos en sus historias; decidió poner en marcha la batidora e intensificar la sensación de oscuridad añadiéndola de pleno, introduciendo un toque gore y visualizaciones que incomodan sin ser necesariamente violentas. Cambios de dibujo, de profundidad, de sensibilidad… Logran hacerte sentir ese cosquilleo de terror que tanto se echa en falta en muchas obras de este género. En este aspecto se siente como si la saga Naku Koro, (concretamente «Higurashi«) hubiera tenido un hijo con Card Captor Sakura.

Cuando la comencé, hace ya mucho, fue porque me había tocado como premio de un concurso. No sabía nada de ella, pese al boom tan fuerte que tuvo en su momento, ya que, por el dibujo, la valoraba como serie para niños. Los diseños almibarados de Ume Aoki no eran para mí. Por esa época le solía dar mucho merchandising a mi sobrina pequeña, y decidí verla antes; nunca se sabe, hay cosas que confunden.

En el capítulo tres apagué el ordenador y me hice bolita en la cama. Comprendí que los diseños eran parte de la trampa. Duele más cuanto más dulces. No fue hasta unos años más tarde que decidí darle otra oportunidad. Me aburría un poco, si os soy sincera. En algunos capítulos perdí el interés, y llegué al final habiéndome perdido varias escenas. Imaginaba muchas cosas que iban a pasar; cuando has visto mucho anime identificas patrones. Entonces vi la tercera película, y entendí que había algo que me había perdido.

La vi de nuevo

Empecé por la primera película. No la recomiendo. Después de verla fui a la serie, vi de nuevo los capítulos que correspondían a esta y quedé inusualmente satisfecha. Estos capítulos son del primero al octavo; demasiados para una sola película, se comen mucha información y te dejan inconexo con algunos personajes.

Puse la segunda película. La escena de inicio corresponde con el final del octavo. Ahí noté el primer cambio significativo positivo entre las películas y la serie: la banda sonora.

Esa escena es desgarradora, y en el anime utilizan una música de transición ya utilizada anteriormente; no llegas a comprender la profundidad de ese momento, que es cuando la serie se termina de romper en pedazos, dejando al descubierto de lo que realmente trata. Es un sentimiento que transmiten con facilidad gracias a esta pieza.

Mi recomendación personal es ver primero los capítulos 1-8 y después la segunda y tercera películas. Hay noticias de una cuarta, y o no ha salido, o está muy oculta en las entrañas de internet. Respecto a la animación se nota la mejora de calidad. Aún así, la original está muy cuidada y el movimiento de un tomate lleva más esfuerzo que un capítulo entero de muchos animes. Aparte, está Magia Record, que es como una especie de, digamos, obra alternativa del mismo universo.

Ahora vamos a centrarnos solo en este arco: primera película Hajimari no monogatari – Historia del comienzo y el opening de la serie.

¿Quién o qué es Madoka?

Kaname Madoka es una niña «muy niña», lo que te imaginas cuando piensas en una cría preadolescente: muy cuqui, inocente, tranquila, se deja arrastrar por las situaciones… Te la presentan como un paraje idílico: vive en el casoplón de la coletas, tiene una vida familiar rica y sin problemas, su madre con un buen trabajo, el padre se ocupa de todo, incluido su hermanito, y su baño mide lo mismo que tu casa. En la escuela todo perfecto también: muy amiga de sus amigas y querida por todos. Tampoco se podría decir que sobresaliera especialmente. Cuando acaba las clases se va a divertirse, así que tampoco tiene problemas en los estudios. En el primer capítulo ella es mediocremente perfecta. Es un reflejo de lo que la sociedad calificaría como bueno y normal, una niña que tiene todo lo que pueda desear, eso es Madoka.

Si pretendes verla, aviso de que lo que trato a continuación contiene spoilers.

Ahora desglosaré, capítulo a capítulo, lo que va sucediendo, analizándolo todo. Puedes utilizarlo para saber si quieres verla o si quieres recordarla:

1 –  «Me pareció verla en un sueño»

Las primeras escenas, que por algún motivo eliminaron de la película, te presentan conceptos confusos. Los minutos iniciales de un anime suelen ser más importantes que los tres primeros capítulos. Te avisan, si te fijas puedes sacar teorías de lo que puede suceder. Esta escena, que tendrá mucha importancia en un futuro, es tratada como un sueño de la perfecta Madoka.

Se ve como una obra de arte, distante del estilo de dibujo, con diseños mareantes, la muchacha está subiendo por unas escaleras hasta que llega a una especie de tejado desde el que te enseñan una ciudad en ruinas. Comienza la delicia de la banda sonora, que suena como si el walkman se estuviera quedando sin pilas, que hace que te sumerjas en la marea de desesperación. Una chica de cabello negro parece estar enfrentándose a ello. Madoka habla con una especie de peluche para intentar ayudarla y termina su aventura “onírica” firmando un contrato con él. Como contraste; te presentan su vida sin complicaciones, hasta que en la escuela aparece un elemento de discordancia al que te presentan como antagonista, es la misma chica que aparecía en su distópico sueño.

Madoka todavía trata de asimilar la situación cuando Akemi Homura (con unos planos muy extraños) le pide que le acompañe a la enfermería. Supuestamente es nueva en el instituto futurista (está ambientada como en el 2050) pero, sabe hacia dónde va mejor que la que guía. Nos regala unas cuantas tomas en las que parece que algo le huele muy mal.

 

Para en seco y tienen una pequeña conversación que será clave en el resto de la serie:

Homura–¿Aprecias tu vida?, ¿tus amigos y familiares son importantes para ti?

Madoka– Claro, les quiero y me preocupo mucho por ellos.

H–Si es cierto, ni si quiera pienses en cambiar lo que eres. De otra forma lo perderás todo. Solo deberías quedarte como Kaname Madoka. Tal como hiciste hasta ahora, para siempre.

Esto deja a la chica de pelo rosa un poco descolocada y reafirma más mi opinión de esta como concepto de normalidad deseable. La atención ahora recae sobre la morena. Esto lo desarrollaré con más profundidad más adelante, pero para comenzar te la presentan como una persona dura, que la mira con fijación, como si la odiase. En su primera escena corrige a la profesora. Es guapísima, la mejor en educación física… Homura, Mary Poppins, prácticamente perfecta en todo. Ahí te meten una escena del peluche del sueño, confirmándote que Madoka no estaba alucinando ni mucho menos.

De eso se da cuenta su amiga de pelo azul, que por el momento no es un personaje notable, a la que le rechina tanta perfección, como debería suceder con el espectador. Su amiga del pelo verde le pregunta, ya que las miradas de odio de la morena son muy evidentes; ella dice que solo la conoce de un sueño. Sus amigas la vacilan, y la del pelo azul, que empieza a tomar la delantera y cobrar un nombre, Miki Sayaka, le dice: «Esto es el destino, son amigas destinadas por el universo».

La amiga b intenta normalizar la situación. Llamada Shizuki Hitomi, será la voz cuerda que mantiene en la madurez la conversación. Un equivalente a Rika en Sakura, por lo que prevés que no tendrá mucho protagonismo. Esta niña se pira a hacer sus cosas de adulta; Sayaka y Madoka se van a comprar un CD para un amigo de la del pelo azul.

A su vez, una batalla está teniendo lugar entre el peluche y la morena, enseñándola con la misma ropa del sueño, por lo que te terminan de confirmar que hay algo muy raro… ¿Quizá una premonición de la del pelo rosa?

Escenas más tarde confirmas que no tiene nada que ver con una visión, ya que en el sueño parecía no conocer de nada al peluche y se encuentra con él en una situación muy diferente. Madoka lo escucha en su cabeza suplicando ayuda, en una escena que a mi me grita Polthergueist 3. La morena intenta destruirle, y Madoka le quiere proteger a toda costa.

Sayaka le tira un extintor a Homura, literalmente; se lo vacía encima y después se lo arroja. Tremendo odio le tiene sin conocerla.

En serio, parad un momento aquí y pensad en el descalabro que le puede ocasionar a alguien tirarle un extintor. No lo intentéis en casa. Además, es un detalle remarcable, por motivos que veremos más adelante.

Homura, con sus poderes megachachis, disipa el contenido del extintor, que espero que fuera agua pulverizada por su salud de chica mágica. Aparecen en pantalla unos patrones extraños, más cercanos al sueño de Madoka que a la realidad. Una visión rara que no parece sorprender a la morena. Texturas más duras, paisaje de recortes, mariposas observadoras, todo lo conocido está rompiéndose a tijeretazos. Si lo miramos desde otro punto de vista es un simbolismo relacionado con dejar el colorido y simpático mundo infantil y adentrarnos al mundo siniestro de los adultos.

Nos lo presentan como una bruja, el antagonista de las chicas mágicas. Algo que parecen ser palabras en una tipografía de runas te muestra su nombre. Esto es una tónica que se repetirá con todas las brujas. Una rotura de la realidad que te adentra en un mundo con sus propias reglas y lenguaje, cruel y peligroso.

Sayaka le reconoce a Madoka que a veces sueña cosas parecidas. Entonces aparece la heroína, el rayo de sol en la oscuridad. Con sus rizos rubios, Tomoe Mami representa la seguridad y el «todo va a salir bien» de la serie. Se cambia de vestuario en una escena preciosa de transformación y ataque que asusta a la bruja, que escapa. El escenario desaparece y vuelven al parking de Polthergueist. Ahí sucede el primer careo entre la morena y la rubia, en la que la segunda amenaza de manera nada velada a Homura, que sale de escena. Mami cura al peluche y este se presenta:

 

 

 –Soy Kyubey –dijo el gato raro e inexpresivo. Después las menciona por su nombre, el cual no debería conocer–. Vine aquí para pedirles algo. Quiero que hagan un contrato conmigo y se conviertan en chicas mágicas.

El bicho tiene una expresión mínima de felicidad porque cierra los ojos. Termina sin ending, enseñándote una imagen bonita en la que Kyubey les dice que cumplirá sus deseos.

Contiene muchísima información, bastante más de la que he dicho o dado a entender; es algo que o te fijas mucho o no captas. No solo por lo que dicen o dejan de decir, sino por lo que hay detrás de lo que dicen y el peso que tendrá todo según vayan pasando los episodios.

Analizando el opening

Ya ha terminado la primera parte, por lo que debería tener algo de sentido. Te lo han metido con calzador después del sueño de la primera escena. Es como si fueran tres series: la del sueño, el opening y después lo que viene a ser el capítulo. Connect, de Claris, que aparece en una versión arcade para DDR, juego que practica uno de los personajes. Os dejo este fragmento de entrevista a Urobuchi, que resume el concepto general:

Cuando terminó el opening todos nos echamos a reír. Fue algo como: «¿en serio?». Reconozco que puede resultar un tanto engañoso, ¿no entiendo por qué soy yo el único al que le echáis la culpa?

La letra puede tener diferencias según las traducciones, pero el mensaje está bastante claro:

Nunca olvidaré la promesa que hicimos, la recuerdo cuando cierro los ojos. Entonces me libro de la oscuridad y sigo adelante.

Hay un futuro que perdí. ¿Cuándo podré descubrirlo aquí? Sombras y sombras, aumentan mis dudas, las elimino todas y sigo adelante.

La música comienza con una escala de tonos dulces, para terminar rompiendo en una composición algo más fantástica. En las dos primeras frases te presentan a Madoka llorando; después, vestida de chica mágica pasando por varias escenas. En estas también se puede ver a Mami y Sayaka. Cuando comienza «sombras» Madoka da vueltas en la cama, bajo la mirada expectante de Kyubey.

Este tiempo sin fin marca el inicio de una nueva era. Abriré esta puerta bloqueada; contiene pensamientos insoportables.

Aquí se ve una imagen de transformación de Madoka en chica mágica, en la que hay otra Madoka de pelo largo. Un apunte de que cuando dice «puerta bloqueada» le besa la frente y acaba la transformación. Salen imágenes de su familia, sus amigas, un niño que no conocemos con Sayaka, Mami, una niña pelirroja con mucho swag y Homura, que mira bajo un paraguas. La base continua con un ritmo suave que va subiendo, igual que en muchos opening de chicas mágicas.

Cuando me despierto, mi corazón se acelera; ahora decidiré mi futuro, quizá vaya a un lugar espinoso. Pero el cielo siempre estará ahí, con su gloria azul, así que no tendré miedo.

En el tema ritmo, hay un corte y se vuelve mas rápido, nunca oscuro, nunca triste. Se ve como Madoka corre y corre para finalmente estar llorando, otra vez, en un plano diferente con un gato encima. Os juro que me tiré la serie pensando que ese gato saldría, o tendría algo que ver con Homura (también se puede sacar relación con ello); resulta que tiene que ver con spoilers fuertes que suceden en otro momento y que desvelaron en un CD drama.

Takayama: Bueno, ¿pero entonces, el gato negro no es importante?
Urobuchi: Para nada.
T: Entonces sí que era un gato callejero de verdad.
U: Aunque aparecerá en el CD drama que acompañará DVD/BD, que tenía ganas de que saliese. Y ahí sí que aparece por un motivo.

La canción termina con:

Nunca volveré a perder la esperanza.

Se ve a Homura y a Madoka, y un último plano, en la cima de una torre, de Madoka, Sayaka y Mami, siendo chicas mágicas y riendo felices. La música para en seco, con un corte fuerte. Va sufriendo modificaciones en esta escena según van pasando los capítulos.

Por la letra se pueden deducir muchas cosas, y también por las imágenes; no es solo una troleada, son spoilers en potencia. Es una declaración de intenciones. Madoka, la otra Madoka o incluso Homura hablan claramente contigo. Me quedo con:

“Nunca olvidaré la promesa que hicimos

Decidiré mi futuro

Nunca volveré a perder la esperanza”

El tema de la primera película también debería ir aquí. Lo comentaré como segundo cuando llegue el momento, ya que está hecho para gente que ya ha visto la serie y contiene demasiados spoilers a estas alturas.

2 – Eso sería bueno de tu parte

El título de este «arco» podría ser perfectamente Mami Mágica. Comienza con una presentación de Mami y Madoka despertándose de nuevo, lo que te hace pensar que, de nuevo, ha sido todo un sueño de Resines. Pero ahí está el bicho para demostrarte que no, que desde ese momento será el mosquito que se alimenta de su brazo. Se comprueba que los adultos no pueden verle, y tampoco Hitomi. Esto me hace pensar en Peter Pan y la brecha entre ser adultas y niñas, y en como en dos segundos te hicieron comprender que la del pelo verde estaba en un escalón diferente.

Vuelven atrás para enseñarte cómo van a casa de Mami, el pisazo de la de rizos. Les explica lo que sucede cuando hacen un contrato y les enseña la Gema del Alma, su fuente de poder como chica mágica. A cambio tendrán que luchar contra las brujas. Las chicas mágicas son la esperanza; las brujas, la desesperación. El concepto del ying y el yang. Las brujas causan muertes y desastres naturales desde una barrera, así que para proteger a la gente de su ciudad deben destruirlas. Un detalle que me gusta destacar es que están sentadas en el suelo. Volveré a esto más adelante.

Se juegan la vida si aceptan, no quiere que malgasten sus deseos. Les ofrece ir con ella a una cacería de brujas. Preguntan acerca de Homura y les dice que es una chica mágica fuerte. Kyubey les comenta que parece estar evitando que se transformen más.

Mientras lo recuerda está en clase, e incluso el tema del que está hablando la profesora tiene relación con lo que pasa. El bicho confirma que les lee las mentes y puede hablarles directamente a ellas a bastante distancia, lo cual me parece bastante creppy; ya nunca harán solas sus necesidades. Madoka se pregunta qué podría desear, ya que, como concepto, no tiene ninguna necesidad real. Ella quiere ser una chica mágica para ayudar a luchar contra las brujas. Sayaka tiene el mismo problema.

La alegría del ignorante.

Homura se acerca y confirma la sospecha de que quería evitar que el bicho se acercase a Madoka. Algo que me impacta es que jamás se preocupa por Sayaka; es como si fuera una obsesión lo que tiene por la del pelo rosa, dándole igual los demás. Madoka le pregunta qué deseó; ella la mira y se larga con un movimiento que envidiarían los de los anuncios de Pantenne.

Comienza la preparación para su primera cacería. Madoka sólo ha hecho unos dibujitos de ropa, que lo que se dice muy útiles… no es que sean. Estos coinciden con los vistos en el opening, como si ella ya supiera el aspecto que va a tener o fuese algo que deciden por si mismas. Mami les explica que, usando la soul gem, pueden rastrear brujas. El amor de Sayaka por Mami crece a la par que su odio por Homura. Podemos pensar que se trata de celos.

Vemos a una bruja en acción y a Mami salvando el día. De nuevo entran en el mundo de la bruja que dejaron escapar. La banda sonora vibra al ritmo que encuentran a la bruja, y la de los tirabuzones brilla con luz propia enfrentándose ella sola a un ser que le saca 900 cuerpos, sacado de las pesadillas de un jardinero.

La escena se desvanece y aparece un objeto poco mas grande que una soul gem, de color negro. Es una semilla de sufrimiento y sirve para reponer magia, haciendo que brille más. Este tema me hace relacionar a los vampiros: necesitan algo de otros para tener poder. Tiene de nuevo un careo con Homura, en el que ella da a entender que no es la recompensa de las brujas lo que le interesa. Si Sayaka estuviera en los Sims, cada vez que interacciona con la morena bajaría el nivel de aprecio. Ver lo deslumbrante de Mami provoca que Madoka quiera ser una chica mágica con más fuerza. Aun así, no cree que Homura quiera hacerle daño y tampoco tiene nada que desear. Está en una encrucijada.

Termina con una reflexión de Mami acerca de lo sola y triste que se siente. Este capítulo tampoco tiene ending, como si todavía no hubiera terminado.

3 – Ya no tengo miedo

En cualquier historia, cuando surge un tema como «cuando vuelva le diré algo», «después de la guerra nos casaremos»… siempre, siempre, SIEMPRE, pasa algo horrible que lo impide. Esto es casi tan norma como que las madres con coleta a un lado tengan una muerte temprana. La sorpresa sería que no pasase nada. Eso pasa con el título de los capítulos de Madoka.

Te enseñan como Sayaka entra en la sala de un hospital donde le regala a su amigo el CD que le compró el día anterior. Se puede ver un flashback de la infancia de estos, en la que él toca el violín y la del pelo azul le admira.

Mami y Kyubey les explican que, a veces, los que causan el caos no son las brujas. Mas bien, se trata de vestigios de estas que, si se siguen alimentando, terminarán por ser duplicados de esa bruja. Los vestigios no dejan semillas de sufrimiento, por lo que eliminarlos es un gasto de magia sin retorno. Mami confiesa que su deseo fue sobrevivir a un horrible accidente automovilístico. También les recuerda deben cuidar su deseo. La del pelo azul pregunta si puede ser para su amigo enfermo. Remarca que tiene que ser un deseo para uno mismo, que los que se hacen por altruismo siempre acaban mal. Te dan a entender que cuanto más egoísta sea tu deseo más potencial como chica mágica tendrás. Lo que, de nuevo, me lleva volando al hecho de que son niñas.

Madoka menosprecia su normalidad y Kyubey le dice que su potencial de chica mágica es superior a cualquiera, pida lo que pida. Mantiene una conversación con su padre, que espera que le ayude pensando su deseo.

De nuevo, hay un careo entre Homura y Mami, en la que se ve el interés que tienen ambas en la del pelo rosa, sabiendo ambas lo fuerte que podría llegar a ser. Se amenazan cual pandilleras. Lo que sucede con ellas es una lucha de egos.

En lo que parece ser el día siguiente, Madoka y Sayaka van al hospital, y al salir encuentran una semilla de bruja por eclosionar. Esta es la primera vez que Madoka sufre del síndrome de no pedirle el número de teléfono a la gente, y sale corriendo a buscar a Mami mientras Sayaka vigila.

El huevo eclosiona, y de cabellos azulados se ve envuelta. Kyubey se queda con ella para que puedan encontrarlas, sin pensar (o pensando bien), que si se hubiera quedado con Madoka, Mami hubiera llegado antes, por el tema de la telepatía. Bien jugado, bicho.

Nos internan en un nuevo mundo de brujas, del cual se puede sacar una interpretación clara: ama los dulces y recuerda a una visión del infierno para alguien que haya estado hospitalizado. Mientras, Kyubey presiona a Sayaka para que pida un deseo.

Madoka llega con Mami y recorren el laberinto hasta llegar a Sayaka. Por el camino, Mami deja encerrada en una trampa a Homura, la cual le dice que por favor no siga adelante y que la bruja es diferente.

Mami la ignora y prosigue, mientras habla con la del pelo rosa. Lo que parecen botes de experimentación de laboratorio flotan a su alrededor, y Mami le muestra lo asustada que esta, lo sola que se siente y lo mucho que llora. Madoka le dice que no volverá a estar sola, mientras flotan pastillas alrededor y suena una música que te deja encantado. No, Mami nunca estará sola, y te inspira una ternura infantil, queriendo abrazar fuerte a la heroína rota. La bruja eclosiona, y Mami esta más segura que nunca.

He de puntuar que esta sería la primera silla del banquete. Aparece Charlotte (el nombre de la bruja) y, cuando creíamos que todo había terminado… le come la cabeza a Mami. Literal. Como si fuera una tabla de picoteo.

El bicho blanco vuelve con la cancioncita de que se hagan chicas mágicas, cuando aparece Homura (ya que al morir Mami su jaula ya no era efectiva) y, de un modo extraño, termina con la bruja.

Sayaka se pone un poco tonta con que la semilla de sufrimiento es para Mami y, no sé por qué, Madoka en ningún momento le comenta que intentó avisarla, que no quería que fuera, que quería alejarla. También se le olvida pedirle el número de teléfono por si se encuentran en una situación similar. El bicho sigue con su cara feliz de siempre, pese a que una “compañera” suya acaba de morir brutalmente sin dejar siquiera un cuerpo. Entre los llantos de las niñas comienza el ending, como indicándote el momento de inicio que después de 11 años no sigue doliendo. AHORA empieza Madoka Trágica. Me gustaría resaltar el hecho de que Mami es el reflejo de la historia original de Rapunzel. Desarrollo:

Al igual que Rapunzel, tiene que plantarle cara a todo ella sola, y cuando por fin parece que se acabó eso, muere después de que le arrancan la cabeza.

Quiero destacar que estos primeros capítulos en la primera película pasan demasiado rápido, aportando al espectador poca empatía hacia Mami hasta el momento en que muere, ya que apenas la conoces. Los demás capítulos sí que son más fieles, pero el shock inicial de la serie se pierde completamente.

El análisis del ending lo dejare para el final de la tercera película, ya que me parece importante analizarlo en ese momento en el que ya nada será un spoiler.

4 – Los milagros y la magia existen

Finalizado el arco de Mami, comienza el de la chica de pelo azul.

Se ve como Sayaka a va a ver a su amigo. Nos cuenta que era un violinista talentoso, pero tuvo un accidente. La chica se pregunta si curarle, si él se mostrará agradecido.

Madoka se muestra triste, desconectada. Realmente le esta pesando la muerte de la rubia. Este es un aspecto novedoso en los animes, ya que, en la mayoría, las muertes no tienen mucho impacto en la psicología de los personajes. Sayaka intenta aparentar normalidad, y la protagonista es incapaz. Siente que está rodeada de extraños, sabe algo que los demás no. Kyubey les comenta que otra chica mágica tomará el lugar de la zona de Mami, y que probablemente no sea tan amable como ella. El bicho dice que si no quieren el contrato se larguen, dándole las gracias a Madoka, y es como: «qué maldita obsesión tenéis todos con Madoka… ¿Por qué no le das las gracias a Sayaka también?» Si yo fuera Sayaka me estaría mosqueando del ninguneo que le hacen.

La del pelo rosa va al apartamento de Mami y deja su cuaderno de dibujos; se encuentra con Homura a la salida, la que le reconoce que nadie sabrá que ha muerto; es el precio por ser una chica mágica. Le asegura que no habría cambiado el destino de Mami y le confiesa que ha visto morir a gente tantas veces que no puede contarlas, y que es normal que no te recuerden. Madoka le asegura que no olvidará a Mami y tampoco a ella. Homura le contesta con que su amabilidad le traerá problemas. Mi sensación es que no le hace las preguntas correctas.

Ahora Sayaka está con su amigo. Este estalla en rabia, es cruel con Sayaka, y ella le asegura que «la magia y los milagros existen». La sombra de Kyubey la mira fijamente, tal como el diablo esperando que entregue su alma. El bicho este es como los anuncios personalizados: hacen ver que necesitas su producto; si no lo quieres, se van, y en cuanto mencionas el tema los tienes a todos encima otra vez.

Cambia el plano, y Madoka corre hacia Hitomi, que ha hecho unos amigos nuevos fanáticos de la batamanta y el suicidio colectivo, por la influencia de una bruja. Madoka piensa en llamar a Homura, pero sufre de nuevo de su síndrome de no pedir números de teléfono. Cuando la chica del pelo rosa está entre las cuerdas de los sectarios es asimilada en el mundo de la bruja. Supongo que se da cuenta de que va a dar igual que no sea una chica mágica; esas cosas se pegan a ella como un chicle al pelo.

Digo asimilada ya que el estilo de dibujo sufre una transformación, no sólo en el ambiente, sino también en ella. La bruja le atormenta con imágenes de su amiga, la chica se siente inmensamente culpable. La charla con Homura no la ha ayudado, sigue pensando que si hubiera sido una chica mágica habría evitado lo que le sucedió a Mami y, a su vez, no tiene valor para que su deseo sea que ella vuelva a la vida. Es posible que ni se le pase por la cabeza.

Son todos salvados por Sayaka que, al parecer, está enfrentándose contra su primera bruja como chica mágica, con una preciosa animación. Se puede ver como Homura está cerca, siempre pendiente de Madoka. Salvan a los fans de la muerte y se ve como el chaval desagradable tiene la mano perfectamente. El tío, que no tiene muchas luces, no es capaz de relacionar lo que le ha dicho Sayaka con ese hecho.

Por fin vemos a la pelirroja con swag del opening. Habla con Kyubey, dando a entender que es de esas chicas mágicas que piensa en su beneficio. Por algún motivo se ha enterado de la muerte de Mami. Kyoko me devuelve el tema de los chupasangre, sus disputas internas y sus luchas de poder.

Me pregunto quién se lo dijo; hay muy pocas opciones, y siempre me resultó sospechoso que justo apareciera lo que quería evitar Sayaka. Es como si Kyubey se le tirase encima. A su vez, me pregunto por qué no deseó que Mami vuelva a la vida en vez de curarle la mano a ese desagradecido que se la lío parda. Ya que vas a jugarte la salud pidiendo un deseo para otra persona, lo cual han advertido que no hagas, al menos hazlo por algo tan determinante como la muerte. Puede que el chaval llegue a ser un gran violinista, no lo niego. Pese a eso, me parece malgastar tu deseo. No me entra en la cabeza… supongo que ya no soy una niña.

5 – No hay forma de que me arrepienta de esto

Ya te adelanto que sí que te vas a arrepentir, maja. El título de este capítulo es un chiste de mal gusto. Se nos muestra como Kyubey convierte a una chica normal en mahou shoujo, alarga sus orejas y le saca algo del pecho; ahora pesará unos veintiún gramos menos. Todas las chicas mágicas desarrollan poderes relacionados con su luz; en contraposición, su luz nunca sale de ahí. Aunque sus poderes son su luz, los canalizan de otro modo. Aquí la gema del alma, cuyo nombre empieza a sonar sospechoso. Es la forma de materializar su poder. Quiero hacer un apunte de algo que dejan caer en las clases: estas niñas estudian inglés; no sé cómo a ellas no les resulta extraño el nombre. En esta escena algo nos puede quedar claro: Sayaka jamás será la misma.

También nos deja el primer paralelismo con la sirenita: el momento en el que Úrsula le arranca la voz a Ariel.

Su amiga Hitomi no recuerda nada, y eso es un alivio para ellas.

Puedo entender a los héroes que ocultan su identidad, ya que sus enemigos pueden atacar a sus seres queridos. En este caso no lo entiendo. Las brujas están concebidas como entes del caos, no atacan a dedo, no tienen consciencia real, por lo que la «amiga b» posiblemente estaría más segura sabiendo algo de la situación por si le volviera a pasar. Tampoco tienen motivos para llevarlo en secreto, no  hay ninguna ley mágica que diga que tienes que ocultarlo. En este punto imaginas que la amiga hará que las maten; a mí al menos no se me pasó por la cabeza que terminase convertida en chica mágica, por el tema de que es demasiado adulta y, como en las historias de princesas, tienen que ser niñas o estar entrando a la adolescencia. Los cuentos de chicas trágicas funcionan así, y Puella Magi Madoka «trágica» no deja de ser eso.

Sayaka le comenta a Madoka que se encuentra mejor que nunca y llena de confianza. Se arrepiente de no haberlo hecho antes para así poder apoyar a Mami. La del pelo rosa se ve compungida y ella trata de calmarla. «No tienes que ser una chica mágica», le dice.

La siguiente escena es de Sayaka y el niñato ese. Me provoca resquemor y me parece un poco paja, así que ni si quiera la comentaré. Bonita banda sonora y ya. En la película amortizan esta combinándola con la anterior, muy acertado. Mientras, Kyoko la espía diciendo, de nuevo, que acabará con ella. El bicho le comenta que hay otra chica mágica en la ciudad y que no sabe quién es. La pelirroja se muestra contrariada, tiene que haber hecho un contrato con él. Es una irregular. Kyoko, que está en modo buscabroncas, no se preocupa del tema.

Madoka (que en este punto es más secundaria) trata de mediar con Homura (antihéroe), entre ella y Sayaka (clara protagonista en este arco), tratando de que se ayuden entre ellas. Le dice que es amable, valiente y dedicada. Para horror de Madoka, le responde: «Con la  amabilidad viene la ingenuidad, el coraje se convierte en acciones tontas y la dedicación no tiene recompensa. Aquellas que no entienden eso no son aptas para ser chicas mágicas, es por ello que Tomoe Mami perdió la vida. […] No me gusta mentir, ni hacer promesas que no puedo cumplir. Deberías olvidarte de Miki Sayaka».

En la siguiente escena se ve a Sayaka y tres sillas. Se puede intuir que su casa es más sencilla, porque sale a un portal residencial, donde Madoka está esperando. Ya que Homura no hará nada, al menos ira con ella. Tanto al bicho como a la de pelo azul les agrada la idea. Encuentran a un familiar de bruja (recordemos que estos no dejan semillas de sufrimiento). Se nos muestra un nuevo diseño de mundo de bruja y una espectacular escena de transformación para nuestra amiga a.

Aparece la pelirroja y destruye las espadas de Sayaka, espetando que es una perdida de tiempo matar a un familiar, que debería dejar que creciera. Sayaka es completamente contraría a que muera gente por ello. Kyoko les menciona la cadena alimenticia, posicionando a las brujas por encima de los humanos y a ellas sobre las brujas. Para su visión, los humanos no son mas que abono que nutre a los árboles que le dan las manzanas que se come. Le provoca preguntándole si su deseo era proteger a la gente. Comienzan a pelear y no se cortan en mostrarte la diferencia de poder entre ellas. Sayaka es impulsada hacia atrás, rompiendo una cañería.

Aquí vuelven a mencionar la importancia de los deseos. Sayaka tiene poco potencial debido al deseo (de mierda) que pidió, pero tiene un valor regenerativo muy alto al haber pedido recuperar algo perdido. Kyubey ya está comiéndole la oreja a Madoka para que ayude a su amiga, cuando Homura se cansa del paripé. Lo corta de una forma que nos permite intuir la naturaleza de su poder como chica mágica.

 6 – Esto está definitivamente mal

El capítulo empieza con Homura demostrando que su poder es superior al de cualquiera de ellas, que quieren seguir peleando, y deja K.O. a Sayaka. Kyoko le pregunta si la conoce, ya que por algún motivo algo de lo que ha dicho le suena. La pelirroja se retira y Homura regaña a Madoka por haber estado a punto de transformarse.

Nos muestran una conversación entre Kyubey y Sayaka en la que el bicho literalmente le dice: «Si se corrompe más, estarás cerca de ser una bruja».

¿Holaaaaa? ¿Sayaka? ¿No lo has oído o no lo quieres oír? Lo que te acaba de decir debería estar rompiéndote el cerebro. No le hace falta ni desviar el tema, porque ya lo hace ella obviando esa frase. El bicho la empuja a luchar contra más brujas ya que, si no purifica más su gema, nunca podrá luchar en igualdad contra Kyoko. Mami tenía mucho talento y la pelirroja es una veterana; a Sayaka le faltarían años para poder siquiera soñar con igualarlas. Le dice que el  potencial de Madoka es superior al de ellas dos juntas, y le come la oreja para que le pida a su amiga que se transforme. Bicho… que asco das. Sayaka, la noble caballero se niega. Quiero remarcar que en esta escena no hay NI UNA silla, únicamente cojines en el suelo.

En la siguiente escena, Homura va a hablar con la psicópata de la pelirroja, que está gozando de una comida humana. Se identifica como el personaje que come mucho de la serie. Dos escenas; dos comidas diferentes. Homura le cede la ciudad, Sayaka no tiene fuerza suficiente. Kyoko le pregunta qué quiere y qué busca. Homura le confiesa que habrá una noche del Walpurgis. La alianza entre estas se afianza con comida, como no podía ser de otra manera.

Madoka, preocupada, insta a Sayaka a arreglar las cosas con Kyoko, pero la diferencia de ideales entre la una y la otra hace que no se puedan llevar bien. Menciona a Homura, y a la de pelo azul parece que le viene un retortijón. No sé mi niña, lo mismo es el momento de decirle que ella trató de salvar a Mami.

Sayaka, entre el sentimiento de inferioridad que le han ido inculcando durante toda la serie, y el odio, comienza a caer en una espiral de locura en la que todos son sus enemigos.

La protagonista tiene una conversación para mayores de dieciocho con su madre, en la que le dice que si portándose bien no consigue nada, que sea mala. Que está en una edad en la que las caídas duelen menos, y que así aprende a levantarse cuando sea adulta. Creo que la madre no se imaginaba la que estaba liando con ese comentario.

Se ve a la de pelo azul correr emocionada hacia la habitación del malnacido y le dicen que ya ha dejado el hospital. Si yo tuviera un amigo que durante años ha ido a verme, COMO MÍNIMO tendría la delicadeza de avisar cuando salga. Ya es como el feo número quinientos que te hace; amiga date cuenta. Vuelven a salir dos sillas. Va a su casa y le escucha tocando el violín. Eso le reconforta, ya que ella deseó su mejora para que pudiera tocar de nuevo. Lo que pasa es que yo creo que pidió mal el deseo. Seguramente fue: «Deseo que Kyosuke pueda volver a tocar el violín, que se le cure la mano», cuando debería de haber sido: «Deseo que Kyosuke pueda volver a tocar el violín con la mano curada y que me toque con amor a mí también».

Sayaka, no sabes pedir deseos. No era tan difícil pedir intrínsecamente que te lo agradeciese; así, además, habrías tenido más potencial como chica mágica. Parece que aun siendo egoísta (todos somos egoístas) no quieres reconocerlo, y eso te va a hacer daño.

La pelirroja aparece y se ríe de ella, lanzando comentarios tóxicos, a mi pesar, muy ciertos. Le menciona a Mami, la provoca de forma bastante evidente, y la del pelo azul cae en la trampa lastimosamente. Me está empezando a dar mucha pena su debilidad. El bicho va corriendo a buscar a Madoka, a ver si cae la breva y firma el contrato, llevándola donde las otras dos están peleando. Homura va justo al segundo y se encara a Kyoko, que está incumpliendo su trato en un tiempo récord de menos de diez minutos. La del pelo rosa pilla a Sayaka a punto de transformarse, le roba su gema del alma y la tira por el puente. Homura inmediatamente va tras ella, y Sayaka queda inconsciente.

Aquí se descubre el pastel que hará que Kyoko deje de atacarla. No estaba tan mal el punto de Madoka: ha conseguido que dejen de pelear aunque sea causando la «muerte» de su amiga. Aquí se confirma algo que como espectadores podemos intuir: ellas son las soul gem. Su cuerpo es únicamente un cascarón vacío. Kyubey les explica que así es más útil; al separar su alma de su cuerpo dará igual cuantos golpes se lleve, ya que siempre podrá regenerarse. Lo que me lleva a pensar en que seguramente tampoco envejezcan. Homura vuelve con la gema del alma de la desvanecida y esta se recupera, preguntando qué ha pasado.

7 – ¿Puedes encarar tus sentimientos?

Sayaka y Kyubey discuten.  Ella le incrimina que le ha mentido, y él que no preguntó. La niña tira una silla y se carea con él. Le hace daño, solo para que viera el dolor que le produciría tener el alma en su cuerpo. Si no fuera porque el bicho no parece ni sentir ni padecer, diría que disfruta con ello, ya que sigue durante toda la conversación. La del pelo azul pasa de la escuela; está en plan «pobrecita de mi, mi «novio» no me va a querer». Kyoko va a buscarla y le cuenta su historia, con una animación que recuerda a los mundos de las brujas.

Ella pidió un deseo para otra persona, para su padre, que era el mensajero de una nueva religión. Pidió que la gente le escuchase. Eventualmente, la descubrió peleando contra las brujas y la calificó de bruja. Se volvió loco y mató a toda su familia, suicidándose después, dejándola sola. Sólo quería que fuera feliz, su deseo se dio la vuelta y le escupió en la cara. Eso hizo que usara su poder de forma egoísta. Sayaka le reprende que es una ladrona y que ella nunca se arrepentirá de su deseo. San Pedro cuando dijo que jamás negaría a Cristo.

El día siguiente, Sayaka vuelve a clase y ve que el niñato ha vuelto, sin decirle nada; ni siquiera tiene la decencia de saludarla. La amiga b le suelta una bomba. Sabe que le gusta el repelente, pero a ella resulta que, mágicamente, también le gusta. Le da UN DÍA a su amiga para confesarse o le tomará la delantera. Sólo el pensar que si Sayaka no la hubiera salvado ella sería comida de bruja es hasta poético. Está con sus movidas de ser un recipiente, y se hunde en la tristeza. Aun así sale en una cacería de brujas, observada por las demás chicas mágicas, que están sufriendo por ella.

Nos regalan una bonita y sencilla animación, con uno de los temas en una versión más triste, una sádica vista de ser una chica mágica y un sentimiento de congoja y soledad; Madoka trágica, la esencia de la obra, en su máximo apogeo por el momento. La pelirroja trata de ayudar a Sayaka, que va cuesta abajo y sin frenos. Pelea de una manera en la que se hace daño a sí misma, causada por el daño de todas las situaciones anteriores.

8 – Realmente fui tan tonta

Finalmente, Sayaka acaba con la bruja y renuncia a la semilla de sufrimiento, pensando que Kyoko solo la ayudó por eso. Sayaka está visiblemente cansada por no recuperar el brillo en su gema del alma, discute con Madoka y le echa en cara el hecho de que no se haya convertido para ayudarla. Se da cuenta al momento de la cagada que ha cometido, pero no tiene, hablando en plata, los cojones de volver atrás y pedirle perdón. «No tengo esperanza», asegura.

Como ya han dicho anteriormente, las chicas mágicas son aquellas que desprenden esperanza. Si una chica mágica pierde su brillo, ya dijo Kyubey hace un par de capítulos lo que pasaría. Parece que Sayaka o no tiene memoria o no quiere tenerla.

Aparecen Kyoko y Homura hablando de la noche del Walpurgis. La pelirroja trata de sacarle información, aparece el bicho y se pone en pie de guerra contra él. Les avisa de que el tema de Sayaka va a explotar y que convendría vigilarla. Le pregunta a Homura si sabe del tema y se pregunta dónde se enteró de ello. Echa al bicho y confirma que matarlo no serviría de nada.

La del pelo azul no va a clase, aprovecha el tiempo para espiar a la amiga b flirteando con el mocoso. Su corazón está roto; no solo él parece haberla olvidado, después de desear a su favor, sino que una de sus mejores amigas, a la que salvo la vida, se lo está «quitando». Este drama, todo lo que esta soportando, en tan poco tiempo… Que NADA vaya bien, añadiendo que es la más débil como chica mágica…

Se encuentra con Homura en medio de luchas con brujas, la cual le dice que no quiere que Madoka la vea caer, y le ofrece ayuda; la otra la rechaza. Homura trata de matarla, pero Kyoko lo impide.

Sayaka vuelve a casa en tren y escucha una conversación entre dos tipos en la que uno de ellos menosprecia a una chica que le cuida y le quiere. Ella se pregunta si está luchando para que esa gentuza viva. Les increpa la situación y yo creo que se los carga, aunque no lo enseñan directamente.

Madoka busca a su amiga y encuentra a Kyubey, que la empuja a desear que Sayaka este bien, que con el potencial que tiene podría desear ser un Dios. Entonces, el bicho recibe unos cuantos disparos por parte de Homura, que intenta impedir que siga adelante. Esta le pregunta por qué siempre se sacrifica y se menosprecia, si no piensa en la gente que la quiere proteger. Las neuronas de Madoka conectan y le pregunta si se conocen de antes. Entonces… se larga y la deja llorando. Es la primera vez que Homura muestra una reacción humana y la abandona. De verdad, yo no entiendo esto.

El bicho vuelve y se devora a si mismo, diciendo que ya ha pillado el poder de la de pelo negro. Pregunta si no es de ese tiempo y ella le contesta que sabe lo que planea y que no le dejará. Cuestiona si su deseo de cambiar el destino de Madoka es tan fuerte. Le manda bien lejos y le llama «incubador».

En la siguiente escena se ve a Sayaka en la estación de tren, y mantiene una conversación con Kyoko. Le pide perdón, dice que ya no le importa nada y le muestra como las burbujas de su soul gem cada vez son más negras. Esta se rompe y sale un huevo de bruja.

El cuento de chica trágica de Sayaka sería la Sirenita; rechazada por sí misma al amor (también tiene que ver con que el chaval no la merecía), se convierte en espuma de mar.

Sale el incubador, cuyo nombre se refiere a su naturaleza. En este país, a las niñas en la transición a ser mujeres se les califica como shoujo. Así que tiene sentido que, si van a ser brujas, sean llamadas mahou shoujo.

Final: Madoka Trágica

Aquí termina la primera película, o el capítulo 8. Gracias a los que habéis llegado hasta aquí. Espero que compartáis vuestras impresiones, y si hay algún detalle importante o extraño que no haya señalado, agradecería que lo comentarais para desarrollarlo más adelante; seguro que hay mil cosas que no he visto. Queda pendiente Eien no monogatari, Hangyaku no Monogatari, Magia Record y las que vengan próximamente.

Si yo fuera Madoka, le haría una cruz a Hitomi de la cara a los pies. No sé tía, Sayaka lleva desde que era una niña enamorada de él y está: «Ay, es que le he visto así con sus muletas y me ha parecido sexy». No, eres una mala amiga. Además, el tío no lo merece.

Si aún dudáis de que sea una obra a valorar, tened en cuenta que enseña una lección de vida: pedid siempre los números de teléfono.

Aún no he terminado, ni mucho menos. Como reflexión final, solo diré… ¡QUE AAAAAAAAAAAAAASCO DE BICHO!

 

Por Kasscabel

Trotaeventos con gusto por un buen sarao. Cosplayer, escritora, defensora de delitos pobres, coach de estrategia militar de league of legends. Intentando dar un poco la vuelta a las entrevistas convencionales.

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