Impresiones de Phobos - Subhuman

¿Cómo te sentirías si el mundo que conoces, de repente, se descontrolase? Tras estas impresiones de Phobos – Subhuman tú también entenderás lo que se siente.

Corre el año 1998. La humanidad al fin ha sido capaz de colonizar Marte y lo ha convertido en una segunda Tierra llena de prosperidad. No obstante, algo parece que anda mal; se han perdido las comunicaciones con una de sus lunas más importantes: Phobos. Un grupo de astronautas es enviado allí para investigar qué ha pasado, y el misterio estallará en nuestras caras. Así empieza la obra de Underdog Virtual la cual, a través de estas impresiones de Phobos – Subhuman, comprenderéis que, con pocos recursos, puede conseguir resultados magistrales a la hora de evocar determinadas sensaciones.

Impresiones de Phobos - Subhuman

Contando historias a través del videojuego de forma eficiente

Aún con lo versátil que es el videojuego como herramienta para contar historias, llegando más allá que cualquier otro medio, es difícil, por no decir incluso anecdótico, ver estudios que sean capaces realmente de usarlo para desarrollar una historia. La mayoría se agarran a recursos absorbidos de otras artes, como pueden ser el uso de cinemáticas — con todo el lenguaje extraído del cine que eso conlleva — o archivos infinitos de texto diseminados en forma de coleccionables.

¿Conocéis títulos que realmente lo hagan y bien? Seguramente, exceptuando Dark Souls, no seáis capaces de decirme ninguno. Sin embargo, Phobos – Subhuman sí que se ha tomado esto en serio, y lo consigue a su manera. Por una parte, sí, es cierto que se apoya en cinemáticas para introducir la situación, además de ciertos momentos puntúales, y sí, también utiliza archivos de texto para redondear acontecimientos pasados. Aun con todo, deja que la mayoría de la narración sea desarrollada por el escenario.

Y es que el juego nos dice que es normal pensar que venimos de una sociedad próspera y acomodada. Una sensación reforzada por la angustia y la confusión de su protagonista, que buscará entender qué ha pasado en esta luna, además de descubrir el paradero de su padre desaparecido. Por ende, estamos ante una aventura que busca ser muy poderosa en la narración visual, donde cada casa derruida, pared grafiteada y estatua oxidada nos cuentan pequeñas pinceladas de lo que ha pasado en Phobos.

Impresiones de Phobos - Subhuman

Un producto cheesy que sabe ser disfrutable

Aunque Underdog Virtual se ha valido del motor Unreal Engine 5 para dar vida a su propuesta, no estamos aquí ante una maravilla técnica que absorberemos con total facilidad. El estudio es pequeño, inexperto y comete muchos fallos. Seremos espectadores de personajes con animaciones terroríficas, actuaciones de voz deplorables, físicas que rivalizan con las de un GTA de PlayStation 2 y una constante sensación de que aquí se intentó hacer algo que sobrepasó las ambiciones del estudio. Pero, a pesar de todo, funciona.

De hecho, podría decir que funciona pero fuera del control de sus propios autores. Es algo similar a lo acontecido con Deadly Premonition, de Sweary65, solo que estamos ante una propuesta 100% seria que se mueve entre la oscuridad y el desasosiego que producen sus situaciones críticas.

La idea es sentir que estamos solos, desamparados y al acecho de peligros fuera de nuestro control. Explorar las calles postapocalípticas de Phobos supone una tensión constante y muy rica para nuestros sentidos; una sensación que se enfatiza con el afán del misterio, que es construido suprimiendo la mayoría de elementos de la interfaz, dejándonos solos con la salud, estamina y munición de nuestras armas.

No hay señalizaciones interactivas, sino pequeños objetivos que iremos desarrollando en base a pistas que veamos por el escenario, conversaciones escuetas con NPCs desgraciados que intentan sobrevivir y nuestra simple intuición. Por poneros un ejemplo, si tenemos que atravesar un lago radiactivo, no hace falta que un mensaje de texto nos asalte en la pantalla para saberlo; con ver que hay un camión tumbado que penetra hasta la mitad del lago entendemos que el mismo actúa de puente, además de ver alguna señal de «cuidado con la radiación» tirada en la arena.

Violencia para libre-pensadores

Phobos nos suelta en su mundo sin miramientos, aunque con mucha libertad. No estamos ante un mundo abierto per se, sino dentro de una gran urbe donde no hay caminos establecidos. A través de prueba y error, tendremos que ir descubriendo por dónde nos toca ir, evitando encuentros yendo agachados o buscando rutas seguras a través de las ruinas. La exploración toma mucho peso, pues se recompensa con objetos que nos vienen muy bien, como víveres para recomponer salud o cargadores para nuestras armas, ya que la munición escasea y los enemigos son implacables.

Realmente, en cuestiones de combate y sigilo, Phobos quiere ser un alumno de The Last Of Us, trasladando sus combates viscerales y tiroteos sanguinolentos a un contexto con mayor libertad de acción. Por supuesto, las limitaciones del estudio impiden que se llegue a ese nivel de texturas y sabores jugables, pero consigue ser lo suficientemente efectista para que combatir (o asesinar por la espalda) sea satisfactorio para salir del paso.

En esta versión de prueba no pudimos hacer acopio de un arsenal muy variado. La realidad es que tuvimos que afrontar el escenario con una simple pistola y las dotes marciales de la protagonista. No obstante, el estudio ha prometido que la versión final incluirá la opción de poder usar armas blancas, como machetes o bates de baseball, además de armas de mayor calibre como escopetas.

Minimalismo, la fuerza que necesita tu juego para sobresalir

Phobos – Subhuman es como una de esas películas que echan un domingo; sabes que no vale para nada pero, por alguna extraña razón, acaba siendo interesante y te deja un buen poso a pesar de su mediocridad. Su apartado técnico, más que cuestionable, se salva por su músculo artístico y su bien traída banda sonora que, aun siendo tímida, consigue potenciar el sabor de las sensaciones conseguidas a nivel narrativo.

Me encanta ver aquí la pasión del estudio dando vida a una idea que tienen tan clara. Se nota que han echado toda la carne en el asador y, aún fallando estrepitosamente en muchísimas zonas, consiguen sacar esa idea adelante de una forma elocuente. Una aventura para sumergirte con paciencia, explorar con lentitud y pararte a pensar más de una vez en cómo proceder para cada situación.

Supongo que habrá gente con la que conectará, y otra que lo arrojará a la hoguera sin miramientos. Desde luego, si tienes ganar de jugar a algo sólido y completamente redondo, Phobos no es para ti. En cambio, si tu objetivo es disfrutar de una historia por vías atípicas y dejándote embelesar por los pequeños detalles, este juego te va parecer una carta ganadora.

Estas han sido mis impresiones de Phobos – Subhuman. El juego se lanzará en Steam en una fecha todavía sin determinar, pero podéis seguirlo para estar al tanto de sus novedades en su propia página de la plataforma de Valve. Nos leemos en futuros textos, queridos orgullosos y orgullosas.

Impresiones realizadas gracias a un código ofrecido por Underdog Virtual.

 

Por Marcos Casal

Director de Orgullogamers y el terror del SEO. Me flipan los JRPG, los Hack & Slash y los juegos con historias inusuales de esas que te dejan roto por dentro. Me encargo de que Orgullogamers no se hunda poniendo parches de cinta adhesiva.

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