Juego de Tronos se despide hasta 2019 con una septima y penultima temporada algo más corta de la habitual, aunque con un ritmo más alto al que nos tiene acostumbrados sacrificando así partes del guion. ¿Es eso necesariamente bueno?

«Daenerys Targaryen, Jon Nieve y Cersei Lannister»
Siempre me cuesta horrores
escribir sobre Juego de Tronos. La
serie de la HBO que tiene encandilada a todo el mundo, tanto seriéfilos como
no, probablemente sea, a día de hoy, la serie de más repercusión mediática y,
casi con total seguridad, la mejor de la parrilla. ¿Y por qué me resulta
difícil hablar de ella? Porque tengo la insana
costumbre
de comparar la serie
con los libros en los cuales se
inspira, es decir, la saga de Canción de
Hielo y Fuego
. No soy un purista que se leyó los libros antes que la serie,
para nada, empecé los libros al término de la quinta temporada, coincidiendo
prácticamente con la confluencia entre serie y libros. Y diréis, ¿qué hace este
tío hablando de libros ahora? Es sencillo: creo que la serie, al sobrepasar las
novelas, ha perdido gran parte del rumbo.
Durante las tres primeras temporadas vimos una serie bastante fiel a las
novelas, con alguna que otra licencia y cambio de personajes en las tramas,
pero bastante fiel. El problema llega cuando se empieza a desviar, plantándonos
en una sexta temporada cuyas tramas ya poco tienen que ver con la de las
novelas salvo que, en teoría, llegan a un mismo punto. Y con todo esto nos
plantamos en la penúltima temporada de la serie.
La séptima temporada va atropellada constantemente: tramas que
vienen desde varias temporadas atrás se resuelven en un segundo, viajes a la
velocidad de la luz, personajes importantes desaparecen, la ambientación se
deja de lado para centrarse en los personajes, los diálogos pasan a ser
directos y planos, sin apenas tener nada del encanto que tenía antaño, las
estrategias por sorpresa y los giros de guion se vuelven predecibles, y un
largo etcétera que hace de esta séptima temporada, bajo mi opinión, un conjunto
de luces y sombras. La temporada transcurre rápido, pues hay mucho que
contar y pocos capítulos por delante
. Atrás quedaron los largos discursos,
los planos que te metían dentro de la ambientación (qué coño pasa con
Desembarco del Rey) y los momentos de caldear la serie para que termine
explotando. En esta temporada suceden cosas
importantes
, posiblemente de las más importantes de la serie, pero saben a poco. Y es que, veamos, ¿qué
impactó más?: ¿La caída del Muro a manos de un Dragón de Hielo o la Boda Roja?
¿La Batalla de los Bastardos o la batalla en Altojardín con el dragón? ¿El
juicio de Tyrion o el de Meñique? Pero no, comparar está mal. Hablemos de
algunos de los momentos de esta séptima temporada. El más bochornoso de todos ellos: la escena de sexo entre Gusano Gris y
Missandei. Algo totalmente sobrante, solo puesta ahí para alegrarle la vista al
espectador salido. Una escena que se come un par de minutos de metraje (casi
los mismos que la revelación de que Jon Nieve es en realidad Aegon Targaryen, “legítimo”
heredero al Trono de Hierro) que no sirven absolutamente para nada. Otra escena
decepcionante y parte del último
capítulo: la reunión entre los personajes más importantes de la serie. Bien,
hablando pronto y mal: es una puta mierda. Juntamos en pantalla a Jon,
Daenerys, Tyrion, Cersei, Jaime, Theon, El Perro, La Montaña, Euron y demás
personajes menos importantes para poder presenciar, lastimosamente, que los
discursos y batallas dialécticas que tanto hacían las delicias de algunos espectadores,
se cambian por un caminante blanco yendo a por Cersei. La verdad, muy decepcionante. Nuestra pequeña
dosis de batalla dialéctica la encontramos después, en la reunión que tienen Tyrion y Cersei, algo realmente
esperado y que, si bien no es mal encuentro, tampoco es la rehostia. La otra
buena batalla dialéctica vemos protagonizada otra vez, como no podía ser de
otra forma, de Cersei Lannister y su hermano Jaime. Esta charla es uno de los
puntos más importantes de la temporada y, casi diría, de la serie: Cersei, de
una vez por todas, pierde todos los
apoyos
con lo que contaba, su hermano incluido. Por cierto, esto en los
libros ya estaba pasando mucho antes.
«Cersei junto a Jaime, una imagen que no se repetirá mucho más»
Antes he hablado de como la serie
trata el tema de los progenitores y el origen real de Jon Nieve, y es que es
simplemente patético. En la sexta
temporada pudimos ver un trato mucho mejor del tema aun sin decirnos nada, pero
en esta temporada se ha limitado todo a
dos momentos
. El primero de ellos francamente lamentable: la mujer/novia/rollete
de Sam Tarly lee entre las sentencias de un maestre la anulación del matrimonio
entre Rhaegar y la dorniense, para oficiar acto seguido el matrimonio de
Rhaegar con Lyanna Stark. Esto, el desgraciado, lo pasa por alto, pero viene a decir que la rebelión de Robert, es decir, absolutamente todo lo que vemos en la
serie, es una farsa que se podía
haber evitado. El segundo momento en el que se trata es en el capítulo final, donde
un Bran que ha tenido cero protagonismo en la temporada, le
revela a Sam (que decide pasarse por Invernalia because yes antes de ir al
Castillo Negro, cosa que urgía bastante, porque os recuerdo que hay una guerra
inminente contra el Rey de la Noche) que Jon debería llamarse Aegon Arena,
porque es un Targaryen bastardo. Casualidades de la vida, parece que Sam sí le
dio importancia a lo que su mujer/novia/rollete/compañera de viaje/alma
gemela/tía que le hace caso le leyó. Francamente, patético. Pero Bran es el peor sin duda. No ha hecho nada en esta
temporada, nada. No ha ayudado a su hermano en la lucha contra el Rey de la
Noche avisando de su posición. No les ha dicho a sus hermanas (¡sus jodidas
hermanas!) que Jon es el “legitimo” heredero, sí lo hace con Sam, que se
conocen de media tarde. Ha sido, desde todos los puntos de vista, una absoluta decepción.
«Bran siendo el Cuervo de Tres Ojos, o lo que es lo mismo, siendo nada»
Sansa es uno de mis personajes preferidos de esta temporada. Vemos en
ella la evolución que ha alcanzado tras innumerables traumas superados a medida
que Meñique le enseñaba lo que era el Juego de Tronos que tan bien domina. La
vemos como Guardiana del Norte en
ausencia de Jon, pero siendo este el que todavía toma las decisiones (como la
de hincar la rodilla porque la rubia de los dragones le hace tilín). El caso,
vemos como sabe dirigir perfectamente la casa y tiene suficiente legitimidad
como para que no se le rebelen. Su trama consiste en un enfrentamiento con su
hermana Arya, la cual me ha llegado a parecer gilipollas, dicho sea de paso, provocado por Meñique que buscaba no
sé muy bien qué. El caso que tras una amenaza de los más barriobajera de Arya a su hermana, esta se acojona un poco y decide
escuchar o pedir consejo a Meñique. Pero tonta no es, y en un juicio casi
improvisado vemos otro de los grandes
momentos
de la temporada, pero lejos de los de la serie. Meñique es, junto
con Varys, de los personajes más importantes
dentro del universo de Juego de Tronos, y su muerte pone fin a infinitas
estratagemas llevadas a cabo y por llevar en las que él salía beneficiado con
el ascenso de otros. Pero vuelvo a hacer hincapié en lo subnormal de Arya,
recriminándole a Sansa que escribiera una carta estando coaccionada y siendo
pequeña. Recriminándole que no pusiera ella el cuello en lugar de Ned Stark
cuando la ejecución. Recriminándole que quiera gobernar, cuando probablemente
tiene mucho más derecho y legitimidad que Jon. Arya es una payasa que se cree la reina del mambo.
«Arya y Sansa Stark, dejando atrás sus diferencias»
Poco se habla de lo mal llevadas
que están las tramas referentes a los Greyjoy y a los Martell. De los Martell
poco que decir, pues toda la trama de Dorne es una basura infumable y que
desprestigia a los libros por todos los lados. ¿Pero la trama de Theon y Yara?
¿Qué mierda es esa? Theon, un personaje que puso en jaque y provocó la caída
de Invernalia a manos de los Bolton, ha pasado a ser un personaje secundario al
que nadie le importa, que no es
capaz de salvar a su hermana de su tío cuando fue esta la única que luchó por
liberarle. Su hermana, cuya máxima función en la serie ha sido tontear con
Daenerys y tirarse a todas las tías posible (¡Ah! En las novelas es más
heterosexual que Tyrion, Daenerys le pega a todo). Pero bah, aquí se nos planta
un arco argumental bastante deleznable,
y solo al final Theon parece tener los cojones (jeje) de ir a por su hermana.
Con una panda de mataos, eso sí.
Esta temporada trajo de vuelta
hasta lo que ahora es el verdadero heredero legitimo al Trono de Hierro. Y no,
no hablo de Jon, pues no hay que olvidar que los Targaryen no reinan, que reina
Cersei, sí, pero como esposa de Robert Baratheon. En otras palabras, los legítimos herederos al Trono de Hierro son los hijos de Robert. Los que ya
habían nacidos están muertos por causas naturales como envenenamiento o
suicidio, pero hay dos más. El retoño surgido del incesto con su hermano Jaime,
lo cual dudo que legitime al Trono, y el bastardo
de Robert (el cual en las novelas es igual que él y no cabe duda de que es su
hijo), hablo de Gendry. Y joder, mejor que no lo hubieran traído de
vuelta, pues su papel más relevante es el de traer a Poniente las maratones, corriendo durante toda la
noche desde más allá del Muro hasta el propio Muro, sin perderse ni nada eh, de
locos. Que los guionistas son gilipollas, por cierto, porque en los libros,
siempre que había una expedición al norte del Muro, iban con putos cuervos por lo que pudiera pasar
y siempre informando de su posición. Pero en la serie nada, total, ¿para qué
llevar cuervos cuando nuestra misión es la simple tarea de traer un Caminante
Blanco hasta el sur?
Pero a ver, no todo ha sido malo. La temporada es la que más ha avanzado argumentalmente. Sí, con guiones pésimos, pero lo
ha hecho. Tenemos a los Caminantes Blancos ya pasando el muro porque un puto
dragón resucitado ha tirado el Muro abajo, en una escena espectacular. Tenemos
ya por fin una alianza Jon-Daenerys,
tanto política como carnal, que era un escollo que superar si la Targaryen
quería reinar sobre los siete reinos y no sobre seis. Tenemos ya cerrado,
parece, la trama de Dorne, que es una pena, pero es que era tan putamente mala
que sobraba. Tenemos la revelación de que Jon es el legítimo heredero (si ganan
la guerra los Targaryen). Tenemos a Jaime
dando por fin la espalda a Cersei. Tenemos la revelación de que fue Olenna la
que se cargó a Joffrey. Tenemos a Meñique
muerto
. Tenemos a las hermanas, Sansa y Arya, unidas después de todo. Tenemos a los Stark unidos, joder. Hemos
visto batallas increíbles y a los dragones en acción. Alguna batalla dialéctica
interesante…
«La imagen habla por si sola»

Pese a todo no ha sido una mala
temporada. El problema de esta temporada es que deja atrás aquellos guiones espléndidos y los sustituye por carnaza, que por otro lado es lo que pedía la mayoría
del público. Esto para mí es malo, pues disfruto más con diálogos como a los
que nos tenía acostumbrados la serie que con las batallas. El problema también
es que ninguna batalla ha sido tan relevante ni espectacular como la de los
bastardos, por ejemplo. Juego de Tronos está en decadencia por dar el público mayoritario lo que quiere, carnaza,
y el problema es que ese gran público mayoritario es el mismo que disfruta con
series como The Walking Dead, la
cual es basura de la peor calidad.
Hemos pasado de quedarnos maravillados con giros de guiones que dan pie a miles
de especulaciones, a tener que conformarnos con que lo que pasa es ligeramente
diferente a lo que habíamos pensado. Atrás quedaron las horas que podías echar
leyendo teorías, pues ya está toda la carne en el asador. Y la carne tiene
pinta de estar pasada. Juego de Tronos no es, ni será, lo que era. Una pena que haya virado a la carnaza dejando
de lado los diálogos y la política, que son el santo y seña de las novelas.
«Uno de los momentos de la serie»

Por Daniel Viñambres

He escrito dos libros con mis desgracias. Soy sociólogo y redactor a tiempo parcial. Miyazaki y Kojima os como los huevos. También soy un borrachuzo.

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Duendek86

Bastante de acuerdo en general, aunque en la parte de Arya y Sansa yo creo que estaban haciendo teatrillo para atizarle a Meñique, aunque no muy acertadamente por lo que leo :p
Jaime me ha desconcertado un poco lo que han hecho con el, no sé si en los libros será igual, pero paso de personaje odiado a majo, para luego de repente ser super cercano a Cersei de nuevo por obra y gracia de un mago y por último volver a ser guay al pirarse de desembarco.

D. Viñambres

Gracias por leer el artículo!!

La relación Jaime-Cersei es diferente. Al principio están muy unidos, pero conforme Cersei hace de las suyas, él se va alejando más y poniendo sus ojos en Brienne. En otras palabras, el Jaime del final pega más con el de los libros, aunque siempre se ha mantenido fiel a Cersei.

Alejandro del Arco

Sinceramente, opino que la muerte de Littlefinger ha sido la gota que ha colmado el vaso para que la serie se vaya al garete. GoT comenzó, una vez terminada la cuarta temporada (obra maestra), ha decaer y cambiar. Se volvía más predecible, menos realista. Los buenos ganaban, los malos perdían, se volvía simple, y todas aquellas promesas que nos hizo en sus primeras cuatro magníficas temporadas se esfuman. Tanto tiempo evitando ser una serie del montón, para al final, convertirse en LA serie del montón. ¿Qué tiene esto que ver con Littlefinger? Vamos a ver, este tío es la persona más inteligente de todo Westeros. Se la ha jugado a Ned Stark, a los Bolton, a Cersei, a Tyrion, a Varys, a BÁSICAMENTE TODO EL PUTO MUNDO CON EL QUE SE HA ENCONTRADO. Tenía un plan, y sinceramente, yo quería ver cómo se desarrollaba. Tengamos en cuenta que ha sido la persona detrás de la totalidad de la trama de GoT, sin él, no habría serie. Ha sido el responsable de todo lo malo, y ahora cuando estamos a nada de terminar de ver el final de su plan maestro… ¿pasa esto? ¿Ese era su plan de mierda? ¿Esto era todo lo que su trama tenía para ofrecernos? ¿En serio? ¿Derrotado por Sansa y Arya, dos chiquillas novatas en el juego, y estúpidas? Eso es lo que yo llamo lazy writing, y fanservice. Darle al público lo que quiere, sacrificando por ello la coherencia argumental. Todos querían que muriera Littlefinger. ¿Tiene sentido? No. ¿Ha pasado? Sí. Así que, como he dicho antes, GoT se ha ido a la mierda. Y no digo que sea un mal show, pero desde luego, es infinitamente peor que lo que era antes, ni una mera sombra de sus perfectas 4 primeras temporadas.

D. Viñambres

Totalmente de acuerdo compañero. Meñique es el verdadero maestro del juego, y la forma en que muere demasiado simple y sencilla. Confío que en las novelas esto no sea así. Bueno, ni esto ni la mayoría de lo que hemos visto.

Un saludo!

Pepalex

No confíes en las novelas porque no van a salir, este no la acaba ni de coña (lloros)

D. Viñambres

Jaja, yo me atrevo a decir que ya están acabadas, pero HBO le ha untado para que espere al final de la serie.

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