Os contamos qué tal le ha sentado el paso a la gran pantalla a Nathan Drake en nuestra crítica de Uncharted: La película. ¿Está Tom Holland a la altura de la leyenda?

El pasado 11 de febrero tuvimos cita obligada en nuestro cine más cercano para asistir al estreno de la tan esperada adaptación de Uncharted a la gran pantalla, cinta que llevaba años gestándose tras muchos cambios de guion, director y hasta de actores. Pero, después de mucho trabajo para sacarla adelante, lo han conseguido en un momento en el que parece que las adaptaciones de videojuegos al cine mantienen cierta fidelidad a los juegos en los que están basados, y sus seguidores acaban satisfechos. Aquí viene nuestra crítica de Uncharted: La película.

En primer lugar, hay que dejar claro que la película no es una fiel adaptación de los videojuegos: recoge a casi todos sus personajes protagonistas y el lore que los rodea. Para crear la historia se han cogido elementos de diferentes entregas: la secuencia del avión -sacada de Uncharted 3-, la aparición de Chloe Frazer como personaje principal -su primera aparición fue en la segunda entrega- y, sobre todo, varios elementos de la cuarta entrega, como la -muy pequeña- aparición de Sam Drake, la infiltración en la subasta, una cruz muy parecida a la cruz de San Dimas o la escena de los barcos abandonados. Ser una de las entregas más queridas de la saga le ha valido para tener mucha influencia en su versión en la gran pantalla.

Con una amalgama de elementos recogidos de todos los juegos, se nos narra una historia con cierto gancho que reimagina momentos de la franquicia, como el momento en el que Nathan y Victor Sullivan se conocen. En la película no coincide la edad de los personajes al conocerse, ni el lugar; incluso su encuentro deja de ser una casualidad.

Crítica de Uncharted: La película

Actores principales: una sorpresa para bien

Respecto a los actores escogidos para representar a Nathan Drake y Victor Sullivan tenemos a Tom Holland y Mark Wahlberg; actores que físicamente distan bastante de la imagen de sus personajes en los videojuegos. He de confesar que, al conocer a los actores escogidos para dar el salto a la gran pantalla, mi primera reacción fue de rechazo. Considero a ambos buenos actores, pero algo me decía que no iba a ser una adaptación fiel a los videojuegos. Y no, no me equivocaba.

En lo que si erré fue en pensar que no estarían a la altura de sus puestos, sobre todo por parte de Wahlberg. Precisamente ha tenido buena mano para encarnar la socarronería y la experiencia del viejo Sully, pese a la diferencia de aspecto. Teniendo en cuenta que el actor ya tiene 50 años, y su personaje en el primer Uncharted tiene 56, no hay una diferencia muy grande. La versión de Mark en la gran pantalla ha absorbido parte de la personalidad de Nathan, en concreto su perfil más parlanchín y bromista.

En el caso de Holland, como Drake no lo hace nada mal, pero se siente muy descafeinado en comparación con la versión de los videojuegos. Es algo normal, ya que el Nathan Drake original tiene un carisma único y es el centro de atención indiscutible, y la diferencia física que tiene con su contraparte del videojuego no juega en su favor -hubiese sido el papel perfecto para Jaime Cantizano, pero no ha habido suerte-. En resumen: buena actuación, pero adaptación descafeinada de Drake. Las personas que no hayan jugado a los juegos disfrutarán bastante más de la película al dejar a un lado comparaciones.

Crítica de Uncharted: La película

El peso femenino en la película

En todos los juegos de la franquicia hemos tenido presencia de mujeres, tanto protagonistas como villanas. Desde Katherine Marlowe, y pasando por Nadine Ross, hemos tenido personajes femeninos muy a la altura, incluso siendo protagonistas en Uncharted: El legado perdido. Sin embargo, lo que más destaca es haber dejado fuera del guion a Elena Fisher, personaje imprescindible en todas las entregas de la saga, y no solo por ser el romance del protagonista. Una reportera que es capaz de jugársela por conseguir su objetivo, incluso si eso la lleva a lugares peligrosos.

Su lugar lo ha ocupado Chloe Frazer, otro de los personajes femeninos más queridos de los videojuegos. Interpretado por Sophia Ali, el parecido físico con su contraparte del videojuego es asombroso, así como su personalidad. Con un carácter fuerte y con tendencia a desconfiar del resto, acaba destacando con un papel clave en la aventura.

Tati Gabrielle es la otra gran presencia femenina en pantalla, considerando a su personaje, Braddock, prácticamente como la villana de la película, ante el flojo papel del personaje de Antonio Banderas. Hace poco la pudimos ver en la tercera temporada de la exitosa serie ‘You’, y aquí hace presencia con un gran cambio de registro, demostrando una gran habilidad en la lucha cuerpo a cuerpo, aunque yendo un paso por detrás en toda la aventura de Chloe hasta el tramo final de la película. –Spoiler– Recordemos que Nate deja unas coordenadas falsas, y Frazer al robarlas, acaba lejos del tesoro, mientras que Braddock sí consigue dar con él y ponerle las cosas difíciles al dúo protagonista –Fin del spoiler-.

Crítica de Uncharted: La película

Santiago Moncada, un villano decepcionante

Si algo no ha estado a la altura de la calidad mostrada en la película, ha sido sin duda el villano principal interpretado por el actor español Antonio Banderas. En los diversos tráilers y en información previa al estreno, todo apuntaba a que sería un hueso duro de roer. No por poderío físico, sino por el poder financiero y social de su familia, que le dotaba de recursos para hacerse con la reliquia buscada por los protagonistas -eso sí, de forma legítima- y contratar a un buen número de mercenarios como ayuda.

La presencia del malagueño no se encuentra entre sus mejores, pero tampoco lo destaca de forma negativa. El principal problema es el guion de su personaje, que se mostraba como un enemigo de la talla de Rafe Adler en la cuarta entrega, o incluso de Katherine Marlowe. –Spoilers– Pero poco después de la mitad de la cinta, su papel se diluye y acaba siendo asesinado a sangre fría por Braddock, la misma mercenaria a la que contrata y que acaba erigiéndose como la villana principal casi sin pretenderlo –fin de spoilers-.

Guiños marca Naughty Dog

Estamos acostumbrados a ver diversos easter eggs en los juegos americanos, sobre todo en referencia a sus propios juegos. Con el paso de Uncharted a la gran pantalla, también era menester incluir guiños a los fans de sus videojuegos, algunos difíciles de pasar desapercibidos por parte del espectador. En cierto momento, vemos a Nathan abriendo una vieja maleta de su época en el orfanato y, curiosamente, tenía una pegatina con el logo de Naughty Dog.

Pero el mayor homenaje a la propia franquicia Uncharted llega –spoilers- justo después de la escena del avión, justo cuando Nathan y Chloe llegan a la playa, y un señor tumbado en la playa le pregunta qué les ha pasado. Ese hombre es Nolan North, el actor de voz original de Drake, que en un momento muy humorístico responde “eso me pasó a mi una vez” al contarle Nathan que “se habían caído de un coche que se había caído de un avión”. Por supuesto, es una referencia a la escena similar de Uncharted 3 en la que Nolan le ponía voz al protagonista. Mi sorpresa fue aún mayor al comprobar que en el doblaje en castellano su voz corresponde a la de Roberto Encinas, la voz de “nuestro Nathan Drake” -fin de spoilers-.

Probablemente encontraremos muchos más guiños en futuras revisiones a la película, al igual que nos los encontramos en los juegos de Naughty Dog.

Muy buena película, adaptación decente

Después de ver las casi dos horas de metraje, he de confesar que se me pasaron volando. Es difícil no verla con ojos muy críticos si eres muy fan de la saga, sobre todo por el poco parecido físico de los actores y por reinterpretar hechos en el lore de Uncharted. Para disfrutarla de verdad, es mejor tomársela como un producto basado en la franquicia, y no como una fiel adaptación que, por supuesto, no es.

No llega al nivel de ser la ‘Indiana Jones’ de nuestra época; no se si en diez o veinte años nos acordaremos de ella, como sugieren en otras críticas en las que la enmarcan como un producto decente y poco más. Las adaptaciones de videojuegos a la gran pantalla no suelen tener buenos resultados, pero podría decir que ha sido una de las mejores películas que he visto basada en un juego o, en este caso, una saga. La que más he disfrutado, junto a ‘Pokémon: Detective Pikachu’. Su apartado audiovisual ha sido muy cuidado, y los chascarrillos típicos de los protagonistas no han faltado a su cita.

Diversas críticas

También he leído, en algunas críticas, que carece de ambición, que es un producto para pasar el rato y poco más. Precisamente, la saga Uncharted es uno de los productos más palomiteros que existen en la industria del videojuego; nunca ha pretendido calar hondo por su narrativa, lejos de lo que pueden ofrecer a nivel narrativo obras del calibre de Red Dead Redemption, la saga Life is Strange o The Last of Us. Opino que han conseguido lo que buscaban, ni más ni menos -excepto por un villano sin carisma-. La única pretensión que tiene es hacernos disfrutar de un buen rato y, en mi opinión, lo consigue sobradamente.

Ahora nos queda esperar noticias de su secuela que, si no hay problemas, iremos conociendo detalles en el futuro. En ella por fin veremos a un Sully con bigote, y tal vez disparos. Recalco esto último porque, a diferencia de los juegos, los protagonistas apenas tocan un arma hasta casi el final de la cinta, y apenas la usan de manera explícita. Esto contrasta con el Nathan Drake de los videojuegos, que es una auténtica máquina de matar. ¿Vale la pena pagar una entrada por Uncharted: La película? Sin lugar a dudas, sí.

 

Por Jorge Ruiz Diaz

Siempre detrás de una pantalla, escribiendo o jugando.

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