Análisis de Pumpkin Jack

Nicolas Meyssonnier nos sorprende con este juego de plataformas «halloweenesco» y repleto de color. Análisis de Pumpkin Jack.

Desenfadado, colorido y apto para todos los públicos (por muy terroríficas que sean sus referencias), Pumpkin Jack fue publicado el 23 de octubre de 2020 y está disponible en las principales plataformas. Posee seis niveles diferenciados y que finalizan en bosses originales y únicos, de los cuales os hablaré en este análisis de Pumpkin Jack.

La leyenda de Jack Cabeza de Calabaza es llevada al videojuego de plataformas. Su duración, sin perseguir sus logros, es de aproximadamente 5 horas; dificultad que asciende con el avance del juego, sin llegar a resultar demasiado complicado.

Captura in game de Pumpkin Jack

Narrativa

La historia del juego se puede resumir en menos de un tweet: Jack es el campeón del Diablo y debe encontrar y derrotar al campeón de la raza humana, el Hechicero, para terminar de condenar a toda la Humanidad.

Para aligerar la gravedad del asunto (que juegues como el villano), el juego está cargado de humor y se rebaja la tensión con bromas o chistes. No es un juego de terror como tal después de todo, y tampoco lo pretende. Simplemente se nutre de la ambientación para el diseño de niveles y para los personajes.

La historia de Pumpkin Jack es muy sencilla, pero no por ello está descuidada. Tiene secuencias donde un narrador nos explica, entre fases, los pasos de Jack. Son secuencias cortas, con imágenes muy chulas (así lo atestigua mi álbum de screenshots). Además, a lo largo del juego, nos encontramos personajes que nos dan información y nos recuerdan por qué el Cabeza Calabaza está presente en cada nivel.

A pesar de que te van recordando casi continuamente el papel de Jack, no te resulta pesado. No hay largas conversaciones o tutoriales en el juego. De principio a fin, Pumpkin Jack se basa en hacer frente a los niveles y a sus enemigos. Además, en el momento en el que se repite algún puzle, es el propio Jack quien se queja.

Hay algún giro de guion previsible, pero que desencadena en darnos más a lo que jugar. Tampoco es que el protagonista sea el más listo de su clase…

A la carrera

Jugabilidad

Los controles son sencillos: saltar, atacar, esquivar y hablar, pudiendo además controlar la cámara y el ataque de nuestro compañero el cuervo. La forma de interaccionar con cualquier elemento del juego a través de esas órdenes se hace de manera lógica y orgánica. Estos elementos son reconocibles, repitiéndose a cada nivel: barriles, cajas, velas… y la sabia Lechuza. Nos indican incluso cuándo el cuervo puede atacar, teniendo éste un sistema de apuntado automático.

Lo más complicado es el control de la cámara. Según el nivel, se requiere de un tiempo de reacción rápido para alcanzar diferentes áreas de éste, debiendo reposicionar mejor la cámara. Evidentemente en la versión de PC esto es menos acusado empleando el ratón, pero en mi caso empleé un mando control pro de Switch y sí noté esta molestia. En cualquier caso, no hace que resulte injugable, simplemente podría resultar incómodo en situaciones muy, muy concretas.

Diseño de niveles en Pumpkin Jack

Diseño de niveles

Los niveles son muy dinámicos y el juego impide que nos aburramos con ellos. Tienen muchos elementos en común y repetidos, pero se esfuerza en que no lo parezcan. Esta fórmula termina funcionando. La ambientación cambia a cada fase, teniendo secciones muy ligadas a temática de Halloween, como el cementerio o el pantano, pero no hay mucha variedad de enemigos u objetos con los que interactuar.

Es fácil seguir los niveles porque es evidente por dónde debemos avanzar, así que, en ese sentido, sí es un acierto la reiteración de elementos. Hay plataformas de madera que nos indican por dónde subir, marcándonos esto con cuerdas, por ejemplo. Me parece mucho más elegante que en los Resident Evil y sus cajas o escaleras pintadas de amarillo, desde luego.

Cada nivel se compone de las siguientes partes:

  • Jack explorando y derrotando enemigos: hay plataformas que podremos subir para alcanzar sitios por los que continuar. Hay máscaras de cuervo y gramófonos escondidos, a modo de coleccionables.
  • La tienda: está un poco escondida, pero por cada nivel podemos comprar ropa para Jack a cambio de máscaras de cuervo. Son un puñado de diseños que solo influyen a nivel estético.
  • La cabeza de Jack resolviendo puzzles: en cada nivel es de un tipo diferente; debe resolverse en dos ocasiones, con ligeras variaciones. El más aburrido es el del Cementerio, pero está cargadísimo de referencias a Juego de tronos, Marvel y El Señor de los Anillos, entre otros, así que incluso ese lo he disfrutado.
  • La carrera: debemos superar dos carreras en cada nivel. En la primera fase, simplemente vamos en una vagoneta eludiendo obstáculos, pero después la cosa va volviéndose más compleja y llegaremos a competir en karts. Las carreras pueden resultar muy frenéticas, rápidas y bastante divertidas.
  • El barquero: es la parte de los niveles que más aborrezco. El barquero nos acompaña durante un trayecto y no nos pone las cosas fáciles: nos hace abandonar el barco, lo voltea y tenemos que derrotar enemigos para poder continuar. Es, para mí, la parte más complicada.
  • El boss del nivel: cada uno se derrota de manera diferente y para superarlos se requiere cierta destreza. A cada nuevo enemigo se nos pondrán las cosas más difíciles. Me gusta bastante el reto que proponen y he disfrutado mucho derrotándolos.

Aunque al principio parezca un juego fácil y sencillo, la dificultad va creciendo nivel a nivel, así como la complicación de obtener los coleccionables. Nunca llega a resultar un juego frustrante, aunque sí debas repetir, de vez en cuando, alguna parte del nivel. Además, el juego va guardando a cada poco por lo que, en caso de que Jack se te despeñe causa de un mal salto, no tienes que repetir desde el último punto de guardado.

Cabeza calabaza

Gráficos y música

Me gusta mucho el diseño de Pumpkin Jack y de sus personajes; también me resultan agradables los colores escogidos. Creo que los gráficos son muy vistosos y cuentan con elementos muy reconocibles. Funcionan muy bien con el tono y la temática del juego: tenebrosos pero, a la vez, desenfadados. A mí me encantan aunque, evidentemente, no puedo compararlos con títulos triple A o de última generación.

Con respecto a la música, lo cierto es que no es el punto fuerte de Pumpkin Jack. Salvo ciertas versiones de composiciones de música clásica, no veremos una banda sonora repleta de canciones con las que te quedes o que destaquen especialmente. Tampoco destaca para mal, sino que ambienta el juego correctamente. Simplemente, cumple su función.

Análisis de Pumpkin Jack

Valoración y conclusiones de Pumpkin Jack

Resulta evidente que se trata de un juego para todos los públicos. No es terrorífico, ni lo catalogaría de oscuro. Se nutre de la temática Halloween para darnos un universo colorido, y se alimenta del folclore de manera magistral. Los niveles son dinámicos y rebosantes de cosas por hacer.

Me lo he pasado muy bien jugándolo; al ser corto, lo superé durante Halloween y lo he disfrutado como si fuese una niña. Hacía tiempo que un juego de plataformas no me enganchaba tanto. Ha sido una gran sorpresa conocerlo, y un placer acompañarte en esta aventura, Jack.

 

Por Mariola Juncal

Ingeniera de minas que no trabaja de lo suyo (da igual cuando leas esto). Nintendera desde niña y rolera. Fundadora y exmiembro de Bastión Rolero.

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